La escasez de las bombas de racimo Riguroso directo

16/11/12

The Pains of Being Pure at Heart
Sala López, 15 de noviembre

Visitaba nuestra ciudad y nuestra sala de ínclito apellido uno de los tótems del indie del siglo XXI, de nombre agotador, The Pains of Being Pure at Heart.

De ellos hemos hablado algunas veces en este blog, siempre bien, por cuanto sus dos discos hasta la fecha, más algún single extra, son perfectos manuales de indie pop destelleante y adictivo. Sus referencias, su sonido, son más que reconocibles. Para empezar, su admiración por The Pastels, conocidos por su declarada impericia instrumental, es comprensible: ni Stephen Pastel ni Kip Berman tienen la voz del tenor Gayarre precisamente. Ni de lejos.

The Pains of Being Pure at Heart (foto: bbeto)

Pero el potencial del grupo radica mucho más en el armazón de guitarras rítmicas poderosas que sustentan unas canciones certeras como no hay muchas, esculpidas en la mejor escuela del pop que una vez sacaron máximo lustre bandas como The Jesus & Mary Chain, My Bloody Valentine, The Wedding Present, The Field Mice o Razorcuts. Por tanto, mirando al pasado, pero con la frescura que da siempre tener veintitantos y talento de sobra.

Tras una primera canción casi para acoplar sonido, el grupo entró a saco con la tripleta "Belong", "Say no to love" y "Heart in your heartbreak". A partir ahí, fue cayendo todo el arsenal de bombas de racimo que componen sus dos discos de estudio: "This love is fucking right!", "Come Saturday"... o su más alto logro  dentro de su pléyade de hits, "Young adult friction", casi himno generacional, destacaron sobre el resto.

Tocaron una canción nueva, que tiene una pinta excelente, a pesar de que en su parte melódica pareciera un semi plagio del "Just like heaven" de The Cure. Y aunque digo que cayó todo su arsenal, no es del todo cierto, porque faltaron muchas grandes canciones, pues hay que decir que la duración de su actuación rayó lo vergonzoso, casi diría que bordeó el latrocinio: 47 racanísimos minutos. Debería estar prohibido, no por ley sino por ética profesional, tocar menos de hora y cuarto. Para cualquiera, tengas uno o diecisiete discos. Y The Pains of Being Pure at Heart, con dos álbumes y algunos singles que sumados superan tranquilamente los 75 minutos, no deberían haber sido tan sumamente vagos y poco apasionados. Ignoro si lo hacen en todas las ciudades, pero me da igual: es poco profesional y da una pésima imagen. Cueste el concierto 5 o 50 euros.

Así que lo visto y escuchado, muy bien, pero lo que dejamos  de escuchar, no se lo perdonamos. Joder, pero si cuando acabó el concierto aún debía de estar en la tele El Hormiguero de las pelotas...

Abrió la noche el grupo Muy Fellini que, a caballo entre Los Planetas y Lori Meyers y el folk-rock americano, tocaron las canciones de su último trabajo "La ciudad de las palmeras", un disco de bonita portada y letras diferentes. La versión del "De viaje" planetero culminó una actuación que dejó un buen sabor de boca. De hecho, ¿no fueron el grupo principal de la noche? Por la duración del concierto, así lo pareció. x Fernando SoYoung

7 comentarios:

bbto ha dicho...

menos mal que pusieron teloneros si no hasta te pierdes el concierto. unos vagos estos hipsters aunque molan y tienen unos temazos que no veas

Muy Fellini no los conocía pero desde ya la chica de pamplona en mi lista de hits. Y Simonzico DJ canela fina vaya de hitazos para amenizar.

me voy a hackear a ticketea en señal de protesta. Aupa

Fernando ha dicho...

Estoy contigo en el dj, hitazos-canela-en-rama como "Christine" de The House Of Love no se oyen muchas veces. No se oyen nunca, vaya.

Simón Zico ha dicho...

Agradecido por vuestras palabras

Sergio H ha dicho...

Muy Fellini me resultó una mezcla interesante de Los Planetas, Pixies y Vetusta Morla, aunque le sobren dos minutos a cada canción.

A Simón Zico gracias por poner esos temazos (Northern Portrait, Clovis...)

The Pains of Being Pure at Heart no estuvieron a la altura de un público deseoso de poder ver en su ciudad al actual referente del pop mundial.

Una pena para una noche difícil de olvidar

Anónimo ha dicho...

Pasa mucho, que si esperas demasiado de algo a alguien... todo está en hacerse menores expectativas.

klein nana ha dicho...

Coincido con tu comentario. The Pains estuvieron muy bien. Se echó en falta que estuvieran algo más, pero tampoco pasa nada, por lo menos nada grave. Muy Fellini estuvieron muy bien, todo un descubrimiento. Esa es la actitud.

Anónimo ha dicho...

Es una pena que el concierto de los Pains durase tan poco... pero como siempre, me encantaron, aún más por su actitud (y son siempre tan cercanos...).
Y Muy Fellini también estuvieron bien... las nuevas canciones funcionan muy bien en directo... Jajaja, ay, las chicas de Pamplona...