Peligros mudos Subrayadas (112)

26/2/20

Publicado en el número 211 de la revista Mercurio, "Peligros mudos" es un artículo de Paco Cerdà, periodista, editor y autor de "Los últimos. Voces de la Laponia española" (Pepitas de Calabaza, 2017).

El silencio es peligroso. Invita a pensar. Incluso a pensar demasiado.Y todos los peligros, individuales o colectivos, nacen justo ahí.

El silencio es un refugio protector en la gran ciudad. En el metro, en el autobús. En el ascensor. Espacios llenos de gente por metro cuadrado y, sin embargo, anegados de un clamoroso silencio.

Falso silencio. Es el que ha brotado en nuestras vidas. Gente callada, en aparente silencio, mira absorta su breviario de bolsillo y pasa las yemas de los dedos por su única página de vidrio. Parecen mudos, ausentes. Pero no están en silencio. Hablan, conversan, opinan, comparten, insultan. Continuamente, sin parar. Casi cuatro horas al día. Sin mover un músculo facial. Sin abrir la boca. Nunca un silencio peor entendido.

Hubo otra clase de silencio: más duro, pesado, doloroso. EL silencio de visitar la escuela cerrada de Bubierca, que en un siglo ha pasado de rozar los 900 habitantes a tener solo veinticinco habitantes reales. En silencio la pizarra gastada, las bajitas sillas marrones de los alumnos, montadas unas sobre otras, los mapas enrollados sobre el armario que aún custodia el viejo material escolar: ejemplares amarillentos del Heraldo de Aragón de los años setenta y ochenta, más mapas y muchos libros escolares antiguos. Ese silencio zarandea el alma y resulta insoportable.

"Only for you" (The Essence) Grábame una cinta de 60 (92)

19/2/20

The Essence es una de esas bandas rabiosamente ochenteras, de sonido arquetípico y revelador de esa época, que nunca grabé en una cinta de 60. Vamos, que se me escaparon en su momento, o al menos no recuerdo haber tenido nunca un disco o una cinta suya.

Con un sonido -post punk, new wave, dark pop- clara y directamente devoto de The Cure, entre 1985 y 1996 sacaron seis álbumes. Eran un grupo holandés comandado por Hans Diener, y aunque no fue oro todo lo que relució en sus discos, dejaron una buena colección de estupendas canciones, de esas que ahora se dejan escuchar tan bien recordando aquellos tiempos. Como por ejemplo, esta "Only for you", donde es tan fácil reconocerse en música y letra (Esta mañana cuando me desperté / afuera llovía. / Mi cabeza daba vueltas / por ti. / Solo por ti. / Me levanté con los ojos cerrados / pensé que estaba soñando / nunca me había sentido tan bien como esta noche). x Fernando SoYoung

"La última juerga" (J.A. Mañas) Subrayadas (111)

16/2/20

En el pasillo, un enfermo camina trabajosamente y arrastra su botellita de suero. El pijama se le abre por el culo. En cuanto dejas que te ingresen y empiezas a pasearte con las nalgas al aire, pierdes cualquier atisbo de dignidad.

Si soy sincero, nunca he entendido cómo nadie se puede atrever a juzgar. Y menos después de años con la cabeza metida en libros. Si hay alguien que precisamente no está capacitado para entender la vida, eso es un juez.

Es alucinante lo rápido que pasa la vida. Lo grande que parece el mundo de joven, ¿verdad? Piensas que te lo vas a comer, que te sobra tiempo, que puedes hacer ocho mil cosas diferentes, experimentarlo todo. Y lo minúsculo que resulta a toro pasado. Al final es él quien te acaba comiendo a ti. Sin darnos cuenta nos hemos plantado en el medio siglo. Somos prácticamente unos viejos.

Se puede juzgar a un hombre por su pareja. Es su autoestima. La imagen de su yo profundo.

El primer síntoma es que algunos empiezan a decirte que te ven cada día más joven. Es la manera sutil de darte a entender lo contrario. A partir de una edad, alrededor solo ves calvas. Se acabaron las melenas, los flequillos. Y los abdómenes mejor lo obviamos... Pero lo peor, como comprobamos pronto todos, ocurre de puertas adentro.

En la sociedad actual la gente de mi edad somos como replicantes. El tiempo lima las aristas. Todos nos conformamos con lo mismo.

Cuando miras la realidad con un prisma ideológico no ves las cosas como son sino como te gustaría que fuesen.

Siempre me ha gustado la noche. Es el momento en que, una vez deshechos los vínculos con el mundo y liberado de compromisos, puedes ser tú mismo. No hay ni que pensar. Basta con respirar hondo y todo se vuelve tolerable. La música, las luces y el alcohol ayudan a que la imaginación difumine los contornos y a poco que te dejes llevar, se desdibujan las cosas. El mundo se hace brumoso y sugerente.

Hace tiempo que aprendí que quien se opone a la realidad acaba deformado por ella. Por eso es preferible ignorarla.

The Reds, Pinks & Purples Bocados (band)camperos (53)

12/2/20


Tras un prolífico 2019 repleto de singles y un álbum de 14 canciones publicado por el excelente sello español Pretty Olivia Records, The Reds, Pinks & Purples han iniciado 2020 con el mismo buen ritmo del pasado año: de momento a single por mes. El más reciente lleva por título "I hope I never fall in love", un precioso corte pop de nostálgica luminosidad y belleza musical incontestable. Y sus acompañantes en el single, "Is your mind that free? (ver2)", "I wouldn't die for anyone", no le van a la zaga, también son delicadas postales de desamor de una sensibilidad musical poco habitual. Tres verdaderas joyas de esas que nos recuerdan al mejor pop australiano, Smiths, Field Mice o el indie de finales de los ochenta. Magníficos.

The Reds, Pinks & Purples es el proyecto de Glenn Donaldson, residente en San Francisco, con el apoyo en directo de sus amigos Katiana Mashikian, Thomas Rubenstein y Andrew Hine.‎

La imperfección irresistible de The Bitter Springs Postales desde el asilo (82)

8/2/20


Hubo un tiempo, estacionado entre finales de los noventa y principios de los domil, en que The Bitter Springs me generaban simpatía máxima, pues se me presentaban como ese grupo indie outsider que nunca íban a comerse una rosca de las de verdad, pero que acumulaba un montón de canciones sensacionales. Como el indie primigenio de finales de los ochenta, pero diez años después, cuando ya cualquier grupillo británico de medio pelo se había comido un buen trozo de pastel.

Fueron los tiempos en que me empapé de sus discos "Five Die Filming This Lazy Lark" (1998, Vespertine), sobre todo "Benny Hill's Wardrobe" (1999, Vespertine) y también "The Best Bakers on the Island - El Grande Espanol" (2000, Acuarela Discos, una recopilación de Last Party -proyecto anterior- y Bitter Springs).

Simon Rivers posee algún tipo de magia. En su voz y en la forma que da a sus canciones. "The Odd Shower" es su disco recién estrenado- con el plus incluido de su EP “Bonus In Excretus”-, que tiene al gran Vic Godard (Subway Sect) como miembro fijo al teclado. Allí encontramos los motivos por el que veinte años atrás me apresaron entre su dispersado séquito. Por ejemplo, el ritmo cadencioso  de "Until love don't exist", la voz de crooner desconfiado de "The Odd Shower", la despreocupación de "One more sunset", el retorcimiento guitarrero y despeinado de "Angry all the time", tan The Fall, la bailable, cinematográfica e irresistible “Words Of Love”, con la colaboración vocal de Kirsten Morrison, siete minutos de canción que son una auténtica delicia, o la luminosa y eufórica "Men Behaving Badly", puro contagio de pop arrollador..

Y paro aquí de contar porque cada canción merece una entrañable parrafada. No es cuestión de escribir tanto de The Bitter Springs, pues ninguna descripción se consigue acercar a diseccionar correctamente su particular visión del pop. A esta cueva se entra o no se entra sin mirar: en las profundidades de ella hay una fiesta de canciones diferentes y muy disfrutables para los afortunados que lleguen a ella. x Fernando SoYoung


"En el café de la juventud perdida" (Patrick Modiano) Subrayadas (110)

4/2/20

Hay electricidad en el aire de París en los atardeceres de octubre, a la hora en que va cayendo la noche. Incluso cuando llueve. No me entra melancolía a esa hora, ni tengo la sensación de que el tiempo huye. Sino de que todo es posible.

Vivimos a merced de ciertos silencios. Sabemos mucho unos de otros. Así que hacemos por no encontrarnos. Lo mejor, por supuesto, es perderse de vista definitivamente.

No envejecemos. Con el paso de los años, muchas personas y muchas cosas acaban por parecernos tan cómicas e irrisorias que las miramos con ojos de niño.

Alguien me afirmó con mucho aplomo que lo único que no se puede recordar es el timbre de las voces.

Estaba aún en ese momento en que la juventud puede con todo. Nada -ni las noches de insomnio, ni la nieve, como decía ella- le dejaba huella alguna.

Aquella inscripción en la pared cochambrosa de la calle Mazarine, que leía cada vez que iba al colegio: NO TRABAJÉIS NUNCA.

A veces, nos acordamos de algunos episodios de nuestras vidas y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no lo hemos soñado.

Estaba empezando el verano; pronto nos iríamos. ¿Adónde? Aún no lo sabíamos. Quizá a Mallorca; o a México. Quizá a Londres o a Roma. Los lugares no tenían ya importancia alguna. Se confundían unos con otros. La única meta de nuestro viaje era ir AL CORAZÓN DEL VERANO, a ese sitio en que el tiempo se detiene y las agujas del reloj marcan para siempre la misma hora: mediodía.

Cuando de verdad queremos a una persona, hay que aceptar la parte de misterio que hay en ella... Porque por eso es por lo que la queremos.

Las personas desaparecen un buen día y te das cuenta de que no sabías nada de ellas, ni siquiera su auténtica identidad.

En bucle 2020 (enero)

31/1/20

Palm Ghosts Wide awake and waiting 
Fearing Good talks 
The Hazy Seas Marquis' BBQ 
Corrections If I'm being inappropriate 
ThunderStars Not that far 
Marion Belle Soundcheck 
Moaning Ego 
Surf Rock Is Dead Diabolik 
The Proper Ornaments Purple heart 
Boniface Oh my God
TEEN BLUSH Graveyard girl
Sloome Let her dream 
Hanemoon At the Raging Waterfront

El tiempo, el azar y la música: The Innocence Mission

27/1/20





Es curiosa la combinación entre tiempo, azar y música. En 1989 un grupo norteamericano llamado The Innocence Mission lanzaba su primer álbum, del que se extrayeron tres singles. Uno de ellos fue "Wonder of birds", canción que aquel año escuché muchas veces y que aún recuerdo perfectamente, a pesar de no haberla vuelto a escuchar en estos treinta años.

No solo no he vuelto a escuchar esa canción, sino que tampoco había vuelto a escuchar ninguna de este grupo de Pennsylvania formado por Kate y Don Peris, y Mike Bitts. Y no porque hayan abandonado la música: en este espacio de tiempo han publicado once discos. El último de ellos es el reciente "See you tomorrow", y es una pequeña maravilla donde la delicadeza que demostraron en los tiempos remotos de sus comienzos se mantiene intacta, y diría que incluso multiplicada.

Delicadeza fundamentada en un folk-pop de luminosa melancolía y sustentada en la bonita voz de Kate, que atrapa con una telaraña de belleza en "On your side", "Mary Margaret in Mid-Air" y "Stars that fall away from us", pero también en "The brothers Williams said", "John as well", "This boat", "Station wagon", "I would be there"... unas canciones que trascienden estilos, épocas y públicos: los pueden abarcar todos. Tiempo, azar y música: todo juega a favor de The Innocence Mission. El primer gran disco de este año tan redondo. x Fernando SoYoung

pierre d. la / Rewind / Aquelarre Zaragoza Feliz Feliz Píldoras (N.º 22)

23/1/20

"Galería de personajes" es una exposición del artista zaragozano pierre d. la que se puede ver en el Palacio de Montemuzo, del 17 de enero al 15 de marzo. Un personaje, la inicial de su nombre y una imagen. Con esas premisas se despliega la imaginación y el talento de pierre, en una serie de retratos en papel (impresión y collage), instalaciones de pequeño tamaño y poemas objeto. Los días 12 de febrero, a las 18:30 horas, y el 5 de marzo, a las 12:00 horas, habrá visita guiada y comentada por el propio artista (aforo limitado).

'Rewind' indaga en la posibilidad o imposibilidad de rebobinar, en los fantasmas personales, en los golpes de azar, en la persona que al final no somos, en los secretos que deben o no deben contarse y en la capacidad de las personas para rehacerse cuando se rompen. Así se presenta la nueva novela del gallego Juan Tallón, autor de "Salvaje oeste" y de libros de no ficción como "Libros peligrosos" y "Mientras haya bares", y también conocido por asomarse a las páginas de Jot Down y El País, entre otros foros.

Y volviendo a Zaragoza, tenemos un año más el imprescindible aquelarre pop de Zaragoza Feliz Feliz. Como siempre, las entradas están volando para presenciar, los días 24 y 25 de abril en Las Armas, a Adam Green y Triángulo de Amor Bizarro como cabezas de cartel, además de a los recientemente confirmados Yawners, Pantocrátor y Estrella Fugaz. Consagrados y descubrimientos marca de la casa en estupenda comunión. Además, prometen inminente nueva referencia discográfica en vinilo.

"Los asquerosos" (Santiago Lorenzo) Subrayadas (109)

19/1/20


Puntilloso para todo, era el único pavo que he conocido que cuando citaba una película en un mail se tomaba la molestia de escribir el título en cursiva. De ahí en adelante, y en materia de rigores, todo para arriba.

Lo bueno no era que con tantas horas por delante pudiera hacer lo que le saliera de los cojones. Lo bueno era que no paraban de salirle cosas de los cojones todo el día. Sin esta fase 2, el pobre canelo que solo reúna la 1 acabará colgándose por el cuello tras el primer trimestre, ahogado por la frustración de haber esperado siempre a que llegue el tiempo para sí y encontrándose con la olla de cagarros especiados que se va a comer cuando mire el reloj y sea todavía por la mañana (les ocurre a muchos jubilados).

Nada de su plena tranquilidad tenía que ver con las personas, sino con la ausencia de ellas.

La cosa era vivir arrinconado, sin más palabras ni pautas que las propias. Todas las deudas son con la gente. No hay gente, no hay deudas. Solo las que tiene uno consigo mismo. Y ese deudor no se escapará.

No hay mejor avalista para la saciedad que la desnecesidad, palabra que tuvo que inventarse para denominar la falta de hambres en la que cada vez estaba más asentado. A eso opositaba: al cortocircuito de los menesteres. Entre ellos, el sexual.

Los tanques en los que venían en convoy no pequeño diríanse antes adquiridos con el dividendo del pelotazo, la recalificación o el trafullo en la suspensión de pagos que con las rentas del talento. Les tiraba la ostentación, esa forma que tienen los advenedizos y los acomplejados de expresar su confusa relación con su dinero.

El miedo al silencio es de gente acobardada ante sí misma.

Llamaban "cariño" a todo el mundo, marca de quien ofrece un afecto devaluado por exceso de oferta verbal. Hablaban muy adscritos a fórmulas predeterminadas. "Recargar las pilas", "planes con niños", "escapada", tufihuelas así. Decían "divina de la muerte", "momentazo", paquetillos verbales a base de fraseo prestado, botes de caca semántica consensuada que se recambia década a década, pero constituyendo siempre la señal oral del lerdo.

Estaba la cuñada chorraboba que se las daba de independiente porque salía a pasear sola. Volvía siempre con una foto de ella ante el paraje deshabitado, que enseñaba a todos. La titulaba con variaciones del lema DESCONECTANDO DEL MUNDO y la colgaba en Internet. Con lo que se conectaba a millones de mundianos. Menudeaban mucho entre los mochufas estas incongruencias de desvaídos colegiados.

Ser católico para no cumplir, profesar la fe de Roma y vivir en pecado mortal. Era una de estas incoherencias en lo trascendente de las que se nutre el chapapote de imbecilidad destilada en el que uno tiene la impresión de navegar cuando se cruza con los apostólicos de boquilla.

Minucias del trato como no recibir el "gracias" de un viandante a quien cedió el paso, o la expresión agria del pastelero de abajo de casa, que nunca llevó en la jeta el dulzor de sus recetas, le parecían desaires y desafíos causantes de mosqueos de varias horas.

Lo imagino mirando la lluvia, pensando en que esa será el agua a la que la gente se refiera cuando, dentro de mucho tiempo, alguien diga lo de "ya ha llovido desde entonces".