Hábitos malignos Subrayadas (221)

21/6/26

Corro con tos o sin tos, con dolor o sin dolor, con cansancio o sin cansancio, con ganas o sin ganas, más cómoda o más incómoda, a buen ritmo o a ritmo espantoso, pero últimamente llena de hábitos malignos: pedazos de poemas que no arman nada, preocupaciones ilógicas, recuerdos como troncos pudriéndose en una laguna, jirones de amor estancado, evocaciones exigentes, congojas que supuran cosas que ni siquiera recuerdo, añoranzas del año 2023, iras criminales, envidia por nada ni por nadie (envidia ocurriendo en una atmósfera con ausencia de gravedad), consumo inapropiado de fotos fijas de un tiempo mejor, una tendencia cada vez más marcada al aislamiento, un apetito cada vez más intenso de soledad, una sensación cada vez más fuerte de desinterés, demandas a las que no quiero atender, preguntas que no quiero contestar, cantidades abundantes de decepción e hipocresía, la idea inabarcable de que antes era mucho más fácil tener días buenos, canciones estériles que fabrican anestesia, desistimiento, fatiga miserable, así que, de todas maneras, voy y corro arrastrando el cuerpo ahora que parece el final del tiempo, ahora que ya nunca es la primera vez. Todos, tarde o temprano, dejamos atrás el país de las primeras cosas. (Leila Guerriero. Del artículo "Consumo inapropiado", El País, 6 de junio de 2026)

0 comentarios: