Emoción máxima con el coche rojo Fogonazos en el hipocampo (17)

25/3/16

Una de las imágenes televisivas más potentes de mi infancia fue sin duda el Ford Torino rojo con la franja blanca de la serie Starsky y Hutch. La serie se emitió a finales de los 70 y principios de 1980, y aunque en mi casa seguía habiendo televisión en blanco y negro, mis vecinos iban más avanzados y ya tenían una en color. De vez en cuando, mis padres me permitían pasar a su casa a ver el capítulo de la serie, y la ilusión, la emoción, era máxima.

Ignoro el motivo -quizá porque el nombre molaba más, o porque era el dueño del coche rojo- pero mi favorito de la pareja de policías era Starsky, el moreno de pelo rizado, interpretado por Paul Michael Glaser (nacido el 25 de marzo de 1943). Recuerdo que el detective Starsky llevaba en ocasiones una gruesa chaqueta de lana blanca con dibujos negros, y un gorro bien ceñido, aunque ningún recuerdo tan nítido como su coche.

El otro peludo mediterráneo Fogonazos en el hipocampo (16)

1/1/14

Recuerdo pensar en su día que Panagiotis Giannakis (nacido el 1 de enero de 1959) tenía más cara de egipcio que de griego. Me lo imaginaba en alguna película sobre faraones, solo que más bien a él lo ubicaba transportando las pesadas piedras para construir las pirámides que siendo abanicado por dos eunucos. Quizá por esa imagen, el curioso dueto de feos que formaba con Nikos Galis (otro peludo mediterráneo) chocaba por su categoría baloncestística, dos jugadores no muy altos pero con una capacidad anotadora brutal. Los recuerdo de hecho como una pesadilla para los rivales, incluida por supuesto nuestra selección española.

Cabalgando sobre una soleada time machine Fogonazos en el hipocampo (15)

6/12/13

Recuerdo mi primera escucha del disco "Going blank again" de Ride. Fue a la vuelta de unas vacaciones, entré en casa, dejé las cosas sobre la cama y puse en el aparato de música el disco. Hacía un día muy soleado, y las canciones que sonaron lo hicieron todavía más luminoso e inolvidable.
También recuerdo aquel concierto del grupo en el FIB, en su primera edición. Quizá sea la memoria engañosa o las ganas de verlos que había entonces, pero el concierto lo recuerdo como algo espectacular. Era difícil que no lo fuera con canciones como las de este disco o las del también fabuloso "Nowhere", aunque extraña pensar que, por lo que leí en algunos sitios, aquel fue el último concierto de su carrera. Pocos meses después, en la grabación de su último disco, "Tarantula", el grupo se separó. Andy Bell y Mark Gardener (nacido el 6 de diciembre de 1969, y autor de las mejores canciones del grupo) fueron sus dos brillantes compositores.
Después de aquella bifurcación de destinos, ninguno de los dos volvió a hacer canciones de la talla de "Twisterella", "Leave them all behind",  "0x4", "Chrome waves", "Time machine"...

Twisterella by Ride on Grooveshark

Pelotazo en las fiestas colegiales Fogonazos en el hipocampo (14)

22/10/13

Recuerdo unas fiestas colegiales en las que gané un premio gracias a mi buena puntería. Una de las atracciones era lanzar una pelota de tenis, a cierta distancia, y atinar con ella en una foto xerocopiada en blanco y negro tamaño folio con la cara de alguno de los profesores del colegio.

Seguramente no será un parecido muy real, pero a mí Catherine Deneuve (22 de octubre de 1943) siempre me traía a la memoria a la señorita de inglés de los años de EGB. Supongo que en la visión imparcial de un niño de once años, aquella belleza colegial estaba fuera de una órbita real, pero la realidad es que no pocos estábamos de alguna forma enamorados secretamente de ella. Así que en aquellas fiestas, lógicamente, elegí lanzar la pelota contra su cara fotocopiada, no como agravio sino para llevarme la foto a casa. Así fue, y no recuerdo cuánto miré aquella foto, pero sí que tuvo el bonito final de salir volando un buen día desde el quinto piso de mi habitación. x Fernando SoYoung

Una copa de vino sentimental Fogonazos en el hipocampo (13)

1/8/13

Recuerdo que fue una fotografía que me hicieron en la tienda que en la calle Ricla tenía Discos Linacero. Luna presentaban en directo en la ciudad su disco “The days of our nights” (1999), y en esa instantánea aparecían junto a mí (eran tiempos de pequeñas mitomanías) Dean Wareham con una copa de vino en la mano, Lee Wall grabando con su pequeña cámara de vídeo, Sean Eden agachado poniendo ojos de loco y Justin Harwood observando toda la escena. En esa firma de discos de Luna no había nadie más en la tienda. Nadie comprando ninguno de los 20 cedés que se alineaban sobre un panel en la pared.

Hace pocos meses leí el fantástico libro de Dean Wareham (nacido el 1 de agosto de 1963, y del que siempre he admirado profundamente su voz, su forma de cantar y sus canciones), “Postales negras”, donde constaté que en aquellos momentos, en el momento de aquella foto, el cantante y compositor estaba inmerso en la etapa más angustiosa de toda su vida, en el plano sentimental. x Fernando SoYoung

Dennis viendo el cuadro de Hopper Fogonazos en el hipocampo (12)

17/5/13

Recuerdo que estuve a finales del año 1999 en el Museo Guggenheim  de Bilbao viendo una exposición de Andy Warhol. Y allí me encontré con un cuadro de él que no había visto antes y que se convirtió en mi favorito de aquella colección: era una imagen, coloreada al estilo Warhol, de Dennis Hopper. Seguí viendo otras salas del museo, y cuando volví a pasar por el cuadro que plasmaba la imagen del actor con sombrero de cowboy, vi que delante de él estaba el propio Dennis Hopper en carne y hueso con dos acompañantes, un hombre y una mujer. Ella era una actriz conocida, pero mi hipocampo no me concede el recuerdo de reconocer su nombre. El trío comentaba algo sobre el cuadro y yo comentaba la casualidad del momento. El personaje de película que con más nitidez recuerdo de Dennis Hopper, nacido el 17 de mayo de 1936, es su fotoperiodista de "Apocalypse Now". x Fernando SoYoung

Ceremonia de peregrinación vestido de negro Fogonazos en el hipocampo (11)

14/5/13

Recuerdo que le pedí una ‘chupa’ de cuero a un amigo para acudir a ese concierto. Eran los tiempos en que en Zaragoza estaba de moda el color negro y The Cult estaban en la cresta de la ola, acaparando mercado en diferentes sectores de los aficionados al rock.

Acababan de sacar “Ceremony” (1991), y la ceremonia de peregrinación para ejercer el correspondiente culto al grupo británico me llevó al velódromo de Anoeta de San Sebastián (Ceremonial Stomp Tour se llamó aquella gira) en un autocar fletado por el legendario bar La Gruta. Aquel fue un día nublado, entre los compañeros de viaje había una fauna de lo más curioso y el concierto resultante conllevó un buen espectáculo. Aunque entonces yo no tenía ni idea, parece ser que Ian Astbury -nacido el 14 de mayo de 1962- y Billy Duffy no se dirigían la palabra, pero desde luego lo disimularon bien y el cantante ejerció de perfecto entertainer rock al micrófono, con plumas, leopardo y todo el berenjenal incluido. El grupo, en general, e Ian Astbury y su imagen de indio arapahoe en particular, ya no subieron más alto que entonces.

De alguna forma, aquel fue un viaje iniciático que alimentó mi gusanillo de salir en adelante a otras ciudades a ver conciertos y vivir experiencias curiosas. x Fernando SoYoung 

If by The Cult on Grooveshark

Cara de palo y la fiesta de fin de curso Fogonazos en el hipocampo (10)

24/2/13

Recuerdo cómo me gustaba ver "Corrupción en Miami" en televisión. Hasta me gustaba el breve tema de cabecera (de Jan Hammer) e incluso las canciones de Peter Gabriel -del álbum "So"- que continuamente salían. Eran los años de la segunda mitad de los ochenta, y sus protagonistas eran paradigma de la elegancia hortera, con aquellas chaquetas sport de colores pastel con hombreras. Así que para una fiesta de fin de curso, ni corto ni perezoso decidí que quería seguir esa moda hortera, volviendo loca supongo a mi madre para encontrar algo que se ajustara al patrón en cuestión. Y lo conseguí: una chaqueta patético-hortera para una fiesta patética-hortera. En esa serie, el "otro" protagonista era el teniente Castillo, lo opuesto a los protagonistas, de vestimenta austera, emociones de acero y cara de palo. Y allí se hizo famoso, aunque antes hubiera aparecido en películas como "Blade Runner". El inolvidable teniente Castillo era Edward James Olmos, que nació el 24 de febrero de 1947. También recuerdo que Olmos le gustaba (físicamente) a una de mis hermanas, cosa que me descuadraba y desconcertaba completamente... x Fernando SoYoung

Miami Vice Theme (Jan Hammer) by 80's Platinum Hits on Grooveshark

Magia y misterio en ilegible tinta verde Fogonazos en el hipocampo (9)

4/1/13


Recuerdo las primeras canciones de New Order que escuché. Fue en una cinta de cassette en el castigado "loro" del peculiar gimnasio Goya, lugar para conocer chicas mientras se levantaba alguna pesa para despistar. El sonido era horrible, pero aún así era fácil adivinar que ahí dentro había algo diferente a lo que sonaba habitualmente. Luego el tío Carlos (que no era mi tío, sino el tío de un amigo, pero entonces casi mío también) me grabó varias cintas de ellos con los títulos en ilegible letra escrita con tinta de bolígrafo verde. También recuerdo las tardes-noches de agosto de 1991 en el Central pidiendo a las hermanas que pusieran el primer disco de Electronic, recién estrenado, una y otra vez. Bernard Sumner, nacido el 4 de enero de 1956, fue el cantante del grupo más importante de mi juventud, que es lo mismo que decir el grupo más importante de mi vida: New Order. Los recuerdos asociados a ellos (y a Electronic también, y alguno a Joy Division, sus otros grupos) se agolpan uno encima de otro, apareciendo y desapareciendo con la misma magia y misterio que tenían -tienen- sus canciones. x Fernando SoYoung

El antro rey de la página usada Fogonazos en el hipocampo (8)

28/12/12

Recuerdo aquella librería, de esas que llaman "de viejo". Pero yo era muy pequeño, quizá tuviera cinco o seis años, por lo que, aunque me gustaría, no sabría ubicarla geográficamente en la ciudad. Me suena que estaba por "El Tubo", pero esto ya no es un recuerdo fidedigno (aunque ¿alguno lo es?). Mi padre me llevaba algún sábado de vez en cuando, y entrar allí era como acceder a la cueva de las maravillas de los tebeos y los cómics. Supongo que de allí rescaté a precio de saldo los tebeos de mis superhéroes favoritos que, por este orden, eran El Hombre de Hierro, Thor y Spiderman. Este es un recuerdo que tengo que agradecer a mi padre, la sensación mágica de felicidad infantil al entrar en aquel antro rey de la página usada, pero antes que a él, se lo tengo que agradecer a Stan Lee, nacido el 28 de diciembre de 1922, uno de los creadores de estos personajes de la Marvel. x Fernando SoYoung

Incondicional (en una hora) Fogonazos en el hipocampo (7)

30/11/12


Recuerdo que se habló muchísimo del conciertazo que dieron Hefner en una de las carpas “de la tarde” en el festival de Benicasim de 1999. Darren Hayman se metió en el bolsillo a cientos de personas, y allí mismo, en una hora escasa, se hizo con un montón de incondicionales. Yo entre ellos. Hasta recuerdo, con aquellos cuarenta grados, ver correr como un descosido de aquí para allá a Julio Ruiz, con una camiseta del Atlético de Madrid, emocionado con la actuación, como todos. Volví a coincidir con Darren, ya cuerpo a cuerpo, en La Casa del Loco, un tiempo después, cuando ya se sabía que Hefner, que apuntaban a un posible éxito comercial, no lo iban a conseguir. Darren Hayman, nacido el 30 de noviembre de 1970, ha seguido desde entonces componiendo buenas canciones y facturando buenos discos hasta hoy, pero como aquella actuación y aquellos “hymns” de entonces, no tendré otro recuerdo tan nítido y potente. Allí hubo mucha euforia y mucha sensación de estar en el centro del mundo. x Fernando SoYoung

The Hymn For The Cigarettes by Hefner on Grooveshark

Lejos de la cotidianidad fílmica Fogonazos en el hipocampo (6)

22/11/12


Recuerdo que cuando vi “Los amantes de Pont-Neuf” me quedé impresionado por la película (de la que ya hablamos en Soyuz hace tiempo). Me pareció que había asistido a algo diferente, fuera lo normal, lejos de la cotidianidad fílmica que conforma el grueso de lo que vemos habitualmente. Una historia de amor que atraviesa el corazón, y no precisamente por su docilidad. Inmediatamente quise saber todo de su director. Hasta el nombre era sonoramente estelar: Leos Carax. Y para dotar al personaje de mayor misterio y atracción, es uno de esos directores con pocas películas y mucha leyenda. La más conocida, -a lo Coppola con “Apocalypse now”-, es que esta película fue una ruina económica por el excesivo gasto (incluida construcción de un puente). En definitiva, un director de culto de libro, nacido el 22 de noviembre de 1960, que precisamente este año ha estrenado “Holy motors”, no exenta de polémica sino todo lo contrario, y que ha ganado el premio a la mejor película y mejor director en el Festival de Sitges. x Fernando SoYoung

Time Will Crawl by David Bowie on Grooveshark

Deslumbrado en el escaparate Fogonazos en el hipocampo (5)

29/10/12

Recuerdo a Sabrina Duncan como mi primer amor infantil televisivo. Soñar despierto (quizá dormido también, pero de eso no me puedo acordar) con que la llevaba en un espectacular coche descapotable era una imagen más que recurrente. Símbolos machistas desde pequeño en un tiempo en que todo el mundo veíamos lo mismo en la televisión, a la fuerza. Y para los niños de entonces, la serie "Los ángeles de Charlie" era todo un pequeño escaparate de bellezas adultas de dientes blancos y melenas al viento. A todos mis compañeros de colegio les gustaba Farrah Fawcett, la rubia de ojos azules, y en general se daba por sabido que la otra "más guapa" oficial era Jaclyn Smith. No recuerdo a nadie más en mi círculo colegial que tuviera por favorita a Kate Jackson, la actriz de melena morena más corta, nacida el 29 de octubre de 1948, que hacía de Sabrina Duncan, indiscutiblemente la menos espectacular de las tres. Este fue, con seguridad, uno de mis primeros casos de discrepancia con la mayoría. x Fernando SoYoung

El 007 que me tocó Fogonazos en el hipocampo (4)

14/10/12

Recuerdo haber escuchado muchas veces eso de que Sean Connery era el auténtico y genuino James Bond fílmico, el mejor, no sé si por su físico, por sus dotes como actor o porque fue el primero que lo encarnó. Pero el que a mí me gustaba, sencillamente porque era el que me tocó cuando me gustaban de verdad las películas del agente 007, era Roger Moore.

Moore nació un 14 de octubre de 1927, y fue el James Bond que más tiempo estuvo en el cargo, doce años, el que más películas hizo, siete, y el mayor en edad, tanto en su primera película, con 45 años, como en la última, 57. Fue esta última, "A view to a kill" (aquí "Panorama para matar") la que me trae los mejores recuerdos, por ser la primera que vi en la pantalla gigante del cine. Y por imágenes como un Renault 11 partido por la mitad pero circulando todavía con las ruedas delanteras, por actores acompañando a Roger como el gran Christopher Walken haciendo de malo o la espectacular Grace Jones saltando de la torre Eiffel, y hasta por la canción principal, obra de Duran Duran, que hacen que esta sea mi película favorita de James Bond. x Fernando SoYoung

A View To A Kill by Duran Duran on Grooveshark

El espacio sideral, desde entonces Fogonazos en el hipocampo (3)

25/9/12


Recuerdo perfectamente, a pesar de los pocos años que tenía entonces, que "La guerra de las galaxias" fue la primera película de mi vida que vi (o que me dejaron ver) en el cine dos veces. Desde entonces, las películas de ciencia ficción, o cualquiera que sea el género en que el espacio sideral (qué expresión tan curiosa) es protagonista en mayor o menor medida, ejercen sobre mí una considerable e irresistible atracción. Mark Hamill nació el 25 de septiembre de 1951, y tantos años después de la primera trilogía de "Star wars" sigo sin tener ni idea del motivo por el que el actor que hizo de Luke Skywalker ha trascendido tan poco en el mundo del cine, a diferencia por ejemplo de su compañero de reparto en aquella saga, Harrison Ford. x Fernando SoYoung

Un tocadiscos de una canción Fogonazos en el hipocampo (2)

21/9/12

Recuerdo aquel tocadiscos, pero no cómo llegó a casa. Era bastante simple, de madera con un par de botones, sin más, y estaba colocado en un estante de un mueble blanco. Y solo recuerdo haber escuchado en él a Leonard Cohen, desconozco también qué disco era y quién era su dueña, pero de lo que sí estoy seguro es de que la canción que sonaba era “So long Marianne”. Algún comentario sobre que esa música no era precisamente la alegría de la huerta también se asoma a mi memoria, pero básicamente este recuerdo trata de una voz que sonaba diferente, grave y melancólica, distinta a cualquier otra cosa, y de cómo se quedó grabada por ahí dentro para siempre (o hasta que falle el hipocampo, vaya). Pese a no ser un seguidor atento a cada uno de sus pasos discográficos ni literarios, la admiración que siento por este hombre, nacido un 21 de septiembre de 1934, es sincera y total. Me gusta imaginar que Leonard Cohen es uno de esos escasísimos seres humanos que ha tenido –y tiene- una vida en la que cada minuto ha sido interesante. x Fernando SoYoung

So Long, Marianne by Leonard Cohen on Grooveshark

Happiness (more or less) Fogonazos en el hipocampo (1)

11/9/12

Recuerdo que aquel era el último día del FIB 2000, el domingo, y que había un runrún especial por ver a Richard Ashcroft, que venía ya sin The Verve. El día anterior había habido apoteosis total con Primal Scream, y unas horas antes yo había disfrutado especialmente con Six By Seven. Pero llegó la noche, la hora y la temperatura perfecta, y en el aire veraniego empezó a correr la magia. Fue un concierto que dejó a muchísima gente hipnotizada, y no era para menos. Richard -y su curioso sombrero- no sacó su lado plúmbeo y sí el sensible y el talentoso. No viví muchos momentos mejores que este en los festivales siguientes que aún acudí a la pequeña pero famosa localidad levantina. Happiness, more or less. Fue un 6 de agosto de 2000. Y un 11 de septiembre, como hoy pero de 1971, nació Richard Ashcroft, al que agradezco por inolvidable aquella hora y poco de sortilegio en ese momento, y la omnipresente nostalgia cada vez que asalta el recuerdo. x Fernando SoYoung

Lucky Man by The Verve on Grooveshark