18/10/26
Finalmente concertamos una cita, dos, tres, cuatro, y visitamos pisos que tienen moho en las juntas de la ducha, o que llaman habitación a un espacio sin ventanas, o que tienen el baño dentro de la cocina o que dan por completo a un patio interior, y por esos pisos nos piden 1.050 euros al mes, más la fianza, más un aval, más tres meses de depósito, más el último ejercicio fiscal, más nuestra nómina (¿nuestra qué?), y eso sería todo.
Intuía que era mejor no preguntar, y cuando es mejor no preguntar es que hay algo que saber.
Por las noches me acuesto en el cuarto que comparto con mi hermana y, cuando compruebo que su respiración es regular, la respiración de alguien que duerme, dejo caer una lágrima. Hay que estar sola para llorar, porque de lo contrario se preocupan las abuelas, y los abuelos, y los hermanos, y las fichas de dominó van cayendo en fila hasta la última, todas planas y derrotadas sobre la mesa. Me tiembla la barbilla, la aprieto y miro al techo con los ojos muy abiertos.
Hay quien piensa que el avión se va a caer. Yo no necesito el avión. A mí me basta con el ventilador de techo. Cuando se caiga, ¿me dará tiempo a apartarme? ¿Pararán las aspas de dar vueltas durante la caída y sufriré solamente el impacto del ventilador? ¿O seguirán las aspas dando vueltas a toda velocidad y me cortarán en dos? En dos no, qué exagerada. Quizá solo una oreja. La nariz desviada. Bueno, sin una oreja se puede vivir. Y entonces, cuando compruebo que el accidente no será mortal, me duermo.
He aquí una frase extraña: supe qué es estar muriéndose. Nos preguntamos cómo será morirse, como si morir fuera una sola cosa, pero hay muchos modos de morir. Por intoxicación de monóxido de carbono, si tengo que ser honesta, no se muere mal. Simplemente, iba dejando de sentir el cuerpo. Del síncope no puedo contar nada, lo que sí puedo contar es ese estado extraño en el que notaba que me iba, ese umbral en el que todavía oía el mundo pero sentía cómo iba dejando de escucharlo. Pensaba que se apagaba el mundo, pero la que me apagaba era yo.
La vida y la muerte cuando se desean están muy lejos y cuando no se desean son tan probables que asusta.
Ocultamos los defectos y las discrepancias para que nos quieran, y yo jugué sobre seguro: confesé mis pecados cuando ya era demasiado tarde, cuando él seguía fingiendo que no me quería del todo pero en realidad me quería ya mucho.
Para ser un nuevo tú tienes que traicionar al anterior.
Hoy sé que todo lo que se guarda sale por otro lado, en forma de úlcera, de ansiedad, de urticaria, de sobrepeso, de tic, de insomnio, de vómito, de adicción, de parálisis, de libro.
Nunca lo comprendí demasiado, pero ahora comprendo aún menos el carpe diem. Por supuesto que no tenemos que vivir como si nos fuéramos a morir mañana, eso es una fantasía absurda que nos pinta a todos urgentemente felices. ¿Cómo sería tu última cena ideal? No te lo preguntes: en tu última cena estarás inapetente.
La única lógica posible es la de vivir como si no nos fuéramos a morir nunca, o por lo menos como si nos fuéramos a morir un día muy, muy lejano.
Damos muchísimos rodeos para ignorar lo que tenemos delante de los ojos, y el psicólogo se dedica a ponérnoslo delante una y otra vez, a pesar de nuestros rodeos, una y otra vez hasta que un día, al fin, nos chocamos.
Saco a colación aquellos versos de Alejandra Pizarnik:
Me dicen
tienes la vida por delante
pero yo miro
y no veo nada.
Cada uno de nosotros solo morirá una vez en la vida, y cualquier aproximación nunca será un aprendizaje.
El Hombre Burbuja: "Frente a frente" (Jeanette)
Queda, qué poco queda
De nuestro amor apenas queda nada
Apenas ni palabras quedan
Queda, sólo el silencio
Que hace estallar la noche fría y larga
La noche que no acaba
Sólo eso queda
Sólo quedan las ganas de llorar
Al ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
Pues ya no queda nada de que hablar
Nada
Queda, poca ternura
Y alguna vez haciendo una locura
Un beso y a la fuerza
Queda, queda un gesto amable
Para no hacer la vida insoportable
Y así ahogar las penas
Sólo eso queda
Sólo quedan las ganas de llorar
Al ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
Pues ya no queda nada de que hablar
Nada
"Diary of a Young Man" de Television Personalities, fue publicada en 1981 dentro del álbum "...And Don't the Kids Just Love It".
I draw the curtains on another day
I pick up my diary but there's nothing to say
I went to see a friend to see how she's been
But when I got there she wasn't in
She never is
I sat in the park for what seemed hours on end
Watching autumn leaves falling from the trees
And the birds flying high up in the breeze
And tomorrow it could not rain
But then again it always does
I buy a ticket for the mistery train
As soon as I get there it's time to come home again
And from every window there's a different view
But I still can't find you
I don't think I'll ever will
If I sacrifice my time to get through to you
Will any of it matter?
In the end it's only chemicals compelling how we move
Yet time moves faster
Still I gather up my mind and make a case for life
There's a cold wave on the horizon
And I won't fall for the afterglow
They can take my throne
Make it beautiful in their eyes
But only one condition's separating us
It's a beating heart
Our blood trickles down the white blank page
Staining it with warmth
Turning wounds to art
And I gather up my mind and make a case for life
There's a cold wave on the horizon
And I won't fall for the afterglow
They can take my throne
Make it beautiful in their eyes
In the eye of the beholder
Will it make sense when I'm older?
The algorithms cast a shadow over my cold shoulder
But I gather up my mind and make a case for life
There's a cold wave on the horizon
And I won't fall off the frozen wall
They can take my throne
Make it fake fool's gold in their eyes
In the eye of the beholder
Will it make sense when I'm older?
The algorithms can't replace the arms of the composer
Si alguien se me acercaba como era debido, podía mostrarme abierto, encantador, verdaderamente gregario. Si no, era un ser reservado y taciturno, apenas presente. Creía en mis capacidades, y sin embargo no tenía confianza en mí mismo. Era atrevido y tímido, ágil y torpe, resuelto e impulsivo: un monumento viviente al espíritu de la contradicción.
Al final, de mala gana, me rendí. Como en cualquier otra decisión equivocada que he tomado en la vida, actué contra mi deseo, dejando que consideraciones secundarias influyesen en la claridad de mi intuición. En este caso, lo que inclinó la balanza fue el dinero.
Llegados a cierto momento de la vida, descubrimos que nuestros días transcurren tanto en compañía de los muertos como de los vivos.
ACTORS regresan con "Our Love Will Live Forever", el tercer álbum de larga duración del grupo y su trabajo más personal y conmovedor hasta la fecha. Producido por el líder y compositor Jason Corbett en Jacknife Sound, en Vancouver, el álbum muestra a ACTORS ampliando su característica mezcla de post-punk romántico y darkwave cinematográfico para crear un disco profundamente centrado en la mortalidad, la memoria, el amor y la decisión de seguir adelante.
El álbum adquirió un significado inesperado cuando Corbett sufrió una grave emergencia cardíaca durante el proceso de composición y grabación, lo que provocó la interrupción brusca de las sesiones y le obligó a enfrentarse a la posibilidad de no poder terminar el disco… o de no volver nunca más a los escenarios.
«Que me llevaran en camilla a urgencias y pasar varios días en la unidad de cuidados cardíacos me sumió en una profunda reflexión. ¿Terminaría el álbum? ¿Volvería a subirme a un escenario alguna vez? Se me concedió una segunda oportunidad para valorar cada experiencia y vivir el momento. Mi objetivo era plasmar esa energía en el álbum».— Jason Corbett, ACTORS
Velocity Girl: "That's entertainment" (The Jam)
A police car and a screaming siren
Pneumatic drill and ripped-up concrete
A baby wailing, a stray dog howling
The screech of brakes and lamplight blinking
That's entertainment
That's entertainment
A smash of glass and the rumble of boots
An electric train and a ripped-up phone booth
Paint-splattered walls and the cry of a tomcat
Lights going out and a kick in the balls
I say that's entertainment
That's entertainment, ahh
Days of speed and slow-time Mondays
Pissing down with rain on a boring Wednesday
Watching the news and not eating your tea
A freezing cold flat with damp on the walls
Me veo en un espejo y soy diez años mayor que yo.
Más triste es no probar: mejor temerario que timorato.
Quien conserve la vanidad tras cumplir los cincuenta es un inmaduro, así que, a partir de entonces, cuando ya no aspiras a conquistar y seducir, sino a no rendirte y a que te quieran, uno ya hace las cosas más para sí mismo, para aprender algo que no sabes, pasarlo bien y atreverte a salir de la famosa zona de confort, que es un sitio donde yo siempre me he sentido incómodo. Y además, qué demonios: a la vejez, viruelas.
Cuando mucho después, tras la muerte de mi madre, me instalé allí una temporada, los fantasmas me obligaron a irme: nos veía a toda la familia allí, bajo el emparrado, iluminados por rayos de sol verdes, comiendo y riendo como si para nosotros nunca fueran a existir la pérdida, los hospitales y los cementerios.
A veces, ser insensato es una manera de ser optimista.
«[…] Jamás me he fiado de quien no ama los libros / —en la literatura, como en las religiones, / no se teme a quien cree en otro dios / sino a los que no creen en ninguno— / y en ti encontré a una igual, un camarada. / A su modo, / la tinta es un lazo de sangre / y tú y yo, como niños que al unir sus heridas / se juran lealtad. / Nos hemos sido fieles y cuando el tiempo vino / a quitarme todas mis ilusiones, / siempre me quedó una: que siguieras ahí. […]».
De la ignorancia a la crueldad hay un paso.
Cumplir años es irse quedando sin pecados capitales.
Ya saben lo que decía el dramaturgo Enrique Jardiel Poncela: la dictadura es un sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.
Estaba atravesando una etapa difícil en lo personal, con una ruptura difícil a un lado y la ilusión de un nuevo comienzo al otro, aunque este tampoco fuera sencillo: a partir de cierta edad, es raro que se construya nada sin antes romper otra cosa. Y lo que se derrumba hace ruido y causa heridas.
«La casualidad nos da lo que nunca se nos hubiera ocurrido pedir», dice el poeta Alphonse de Lamartine. No seré yo quien le lleve la contraria.
Oscar Wilde: «Yo bebo para hacer más interesantes a los demás».
Puede que hasta echara mano de la frase de si prefería ser cabeza de ratón o cola de león, que es una de las expresiones que más detesto, junto con el lugar común de quedarse con la miel en los labios, la muletilla de calificar algo de «dantesco» o «kafkiano» y la epidemia contemporánea de que algo no está lejos o es aburrido, «sino lo siguiente».
«He cometido el peor de los pecados / que un hombre puede cometer. No he sido / feliz. Que los glaciares del olvido / me arrastren y me pierdan, despiadados». Así comienza un célebre soneto de Jorge Luis Borges
Yo veo sombras bailando juntas por todos lados,
figuras tenues y luz neón artificial.
Las carcajadas que me seducen, me hipnotizan,
son mis fantasmas bailando juntos en espiral.
Y reza por mí esta noche...
Un ruido extraño que me perturba, me enloquece,
me tiro al suelo, miro al techo, quiero volar.
Voces que gritan desesperadas desde la esquina,
es como un eco que con secretos me va a matar.
Y reza por mí esta noche...
"Mucha gente viene a Los Ángeles con la esperanza de hacer realidad sus sueños californianos. Pero zzzahara siempre ha estado aquí, convirtiendo la realidad en un sueño. Nacida y criada en Highland Park, donde aún reside, zzzahara es el nombre artístico en solitario de Zahara Jaime, guitarrista de Eyedress, Simps y U.S. Velvet".
Sentía como si me fuera a estallar el corazón. Estallar no es lo mismo que romperse. Era como si no hubiese modo humano de contener tanta belleza. No era eso exactamente, no era solo la belleza. Más bien la sensación de encajar. Un pequeño recodo de piedras lisas, los riscos inclinados.
El olor a picea. Los anillos tenues que la pequeña trucha degollada deja en las aguas negras de un remanso. Y ni siquiera había que dar las gracias. Solo estar. Solo pescar. Solo remontar el arroyo mientras oscurece y refresca y todo forma parte de una misma cosa. De mí, en cierto modo.
¿Es posible amar tan desesperadamente que la vida resulte insoportable? No me refiero a un amor no correspondido, sino a estar metido de lleno en el amor. En medio del amor y desesperado. Porque sabes que se acabará, porque todo se acaba. Fin.
¿Y qué es lo que quiero?
Quiero ser dos personas al mismo tiempo. Para que una pueda escapar corriendo.
Algunas noches me entristecía. La fragilidad de aquella felicidad presente me entristecía tanto como cualquier pérdida del pasado. Vivíamos al borde de un precipicio tanto como en medio de la vasta llanura.
Mi poema favorito, el de Li Shangyin:
¿Cuándo llegaré a casa?
¿Cuándo llegaré a casa? No lo sé.
En las montañas, en la noche lluviosa,
el lago otoñal se ha desbordado.
Algún día volveremos a estar juntos.
Nos sentaremos junto a la ventana del oeste, con luz de velas.
Y te contaré cómo te recordaba
esta noche en la montaña tormentosa.

La cantautora estadounidense Stef Chura regresará el próximo 2 de octubre con "Dancing Alone on the Concrete", su primer álbum en siete años, y que contará con la colaboración de Peter Buck y Mike Mills, de R.E.M. "Danny" es uno de sus adelantos.
Ah, Danny
Please don’t make me chase you
All the way to New York City
I’m sorry if I left you
All alone on the dance floor
In a suit and tie
In that disco light
I wanted to I just stayed in
I wanted to I just waited
And the clock ticked on
Seconds one by one