"Don't Wanna Know If You Are Lonely" (Hüsker Dü) Grábame una cinta de 60 (28)

6/7/11

Canción: "Don't Wanna Know If You Are Lonely"
Intérprete: Hüsker Dü
Incluida en: "Candy Apple Grey" (1986)

Si Bob Mould leyese esta reseña estoy seguro que me retiraría el saludo (si alguna vez me lo hubiese otorgado). No bastaría con decirle que fui fan de Sugar durante los 90; que "Copper Blue" (1992) fue uno de mis discos de cabecera en esa época y que sus guitarras, a veces incendiarias ("A good idea") u otras vigorosas pero más permisivas con la melodía ("If I can change your mind", "Hoover Dam"), me abrieron los oídos; ni siquiera que adquirí también los sus secuelas "Beaster" (93) o "File Under: Easy Listening" (94) e incluso que he seguido su carrera en solitario con discos notables como "Workbook" (1989). Todo esto sería papel mojado cuando se enterase de que mi canción favorita de su grupo madre, los seminales Hüsker Dü, la firmó su rival en la composición (y parece que también la vida real: Grant Hart.

Hüsker Dü fueron un trío de Minneapolis formado por Bob Mould (cantante y guitarrista), Grant Hart (cantante y batería) y Greg Norton (bajo). Emergieron en 1980, tras beberse de un trago la pócima del sonido punk y lo llevaron un paso más allá con canciones hardcore llenas de angustia y rabia. Tras varios discos, en 1984 publicaron "Zen Arcade", álbum doble que la crítica señala como una de las obras cumbre del rock americano. He de reconocer que en los momentos más hardcore, densos y abrasivos, un adicto a las melodías como yo no se siente cómodo. No obstante, el disco presenta grietas por las que se empieza a atisbar la luz de la melodía. El bosque ya no es tan espeso en "New Day Rising" (1985), que contiene los ritmos acelerados y guitarras ruidosas anteriores pero que muestra ya el trayecto hacia el punk-rock melódico. Éste se consagraría con los excelsos "Flip Your Wig" (publicado en el mismo año) y "Candy Apple Grey" (1986, que daría el paso de la indie SST a Warner), trabajos que serían fundamentales para todo el indie rock americano que estaba por llegar, tanto en sonido como en filosofía, ya que mostraron que pasarse a una multinacional no era óbice para continuar con la misma línea artística. Su canto del cisne, "Warehouse: Songs and Stories" (1987), quizás peque de largo (vuelve a ser doble) y redundante, pero con las escuchas las canciones revelan a un grupo haciendo power-pop de altos quilates. A partir de ahí Mould publicó un disco en solitario y tres como Sugar, siguiendo él solo desde entonces. Hart formó Nova Mob y trabaja en solitario últimamente.

Conocí la existencia de "Candy Apple Grey" por una cinta que me pasó un compañero de facultad (Jonathan, que también me presentó el "Copper Blue" de Sugar). Recuerdo que me dijo que me saltase la primera porque era hardcore (ardua tarea en el caso de las cintas) y que escuchase a partir de ahí. Pues tenía razón, tras la abrupta "Crystal", comienza esa maravilla llamada "Don't Wanna Know If You Are Lonely", que crea un embrujo se mantiene hasta el final, con grandes momentos de pop llenos de guitarras intensas como "Sorry somehow" (también de Hart) o el contraataque de Mould con las ralentizadas "Too Far Down" y "Hardly Getting Over It".

"Don't Wanna Know If You Are Lonely" es una de esas canciones perfectas para prender la llama de cualquier indie potencial o para fidelizar al advenedizo ávido de nuevas emociones sonoras. Tiene ese inicio de batería rápida y riff de guitarra supersónico del genial Mould que corta la respiración. Con un título tan explícito, la letra no podría ser más que un tratado de desamor, lo que se nota en la pasión que desprende Hart, tan cercana a ese romanticismo punk que destilaban los Ramones o los Buzzcocks. Melódicamente imparable, debería ser un himno de punk-rock. Su "Ever Falling in love (With Some You Shouldn't)". x Sergio Morán

2 comentarios:

Azul (MrBlue) ha dicho...

No sé si Bob Mould te retiraría el saludo pero yo te lo doy encantado...buena reseña y absoluto temazo!!!

Anónimo ha dicho...

Es justo que Hüsker Dü permanezcan hoy todavía presentes en nuestra memoria, gracias