A los que leen. Capítulo I

31/5/07

Ray Loriga: "Días aún más extraños" (2007)



Tras el reciente estreno de "Teresa, el cuerpo de Cristo", en la que Loriga prosigue su labor de director y guionista, llega a nuestras manos su último trabajo como escritor, "Días aún más extraños", título que aumenta considerablemente la dosis de complejidad de una de sus obras de los noventa, "Días extraños". "Días aún más extraños" es una recopilación de algunos de los artículos que Loriga ha ido publicando en El País y que abarcan desde agosto de 2003 a diciembre de 2006 pincelando a su singular manera cómo y en qué ha devenido la vida en tan pocos años. Política, terrorismo, religión y arte, sobre todo arte. Reflexiones sobre dioses personales y dudas creativas. Caleidoscopio de realidades mundanas que poco o nada tienen que ver realmente con la realidad paralela, la que verdaderamente le interesa: el cine, la fotografía, la literatura. El arte, pues. Baroja, Vila-Matas, Hitchcock, apellidos que venero y que Loriga deja caer junto a los de otros muchos por él adorados (Dylan, Zulueta, Godard). Seres que no son de este mundo, que no pueden serlo porque entonces sí que estaríamos totalmente atrapados. Del todo. Textos, imágenes y sonidos que nos guardan de estos tiempos destemplados cual corazas de diamante. Pero también se adora al futbol, al Real Madrid concretamente, y eso en mi opinión sí que es "aún más extraño".

La segunda parte del libro, "¿Cómo describir un sombrero?" se perfila como una falsa carta al escritor Rodrigo Fresán, en la que Loriga cuestiona su propia valía como escritor, la dificultad, la inseguridad, la inutilidad de contar cosas. Una confesión que sirve para insertar dos textos "extraños": "Tres destellos", una breve historia sobre un niño peculiar y que el autor define como "un cuento abortado, una muestra más de mi impotencia, y supongo un intento desesperado por librarme de ella". Lástima, porque si hubiera apostado un poco más por esta narración podría haber resultado un cuento mucho más interesante que el que le sigue, "Virginia se enamora", una trama basada en las conversaciones de dos niñas pijas, de la que sólo salvo el final, fácil, sin ruido. Tal vez este cuento resume la esencia de todo el libro. Para qué tanta complicación, tanta cháchara, si al fin y al cabo y a pesar de todo, ya lo cantaban Leño: "Todo es más sencillo". x Asun No

1 comentario

Alfred ha dicho...

Se echaba en falta que, junto a la música, cine o relatos, se hablara de libros en esta página. Me alegro del buen comienzo de la sección con Ray Loriga