"Noche de los enamorados" A los que leen. Capítulo XIV

11/3/12

"Noche de los enamorados" (Mondadori). De Félix Romeo.

Trabajé durante casi dos años en el Juzgado de Instrucción nº 2 de Zaragoza como agente judicial y, desde el primer día, pensé que aquel lugar sería un buen escenario para cualquier reality show. Años después me choca leer el nombre de ese lugar en una novela de Félix Romeo, aunque sólo sea una simple mención.

Fui a la cárcel de Torrero un par de veces, en sus últimos días de funcionamiento, para hacer unas notificaciones a unos presos. Puertas pintadas de verde, paredes pintadas de verde, desconchones blancos y un mínimo receptáculo donde quitarse abrigo y bolso y sacar unos papeles y un boli de una carpeta era casi tan complicado y risible como la escena del camarote de los hermanos Marx.

En ambas ocasiones inevitablemente me imaginaba a Félix, -y también a Javier Estella y a Martín, chicos inquietos e insumisos como él-, cruzando el triste atrio de entrada, el pesado portón metálico, y las rejas que quedaban a mi izquierda al girar hacia los locutorios.

Ahora pienso en aquellos momentos leyendo su último libro, “Noche de los enamorados”, noche de los recién encarcelados, noche para quedarse calvo de miedo. Me ha gustado la constante referencia al pelo, a los pelos, a su ausencia. El pelo es un hilo argumental, y su falta una herramienta para la humillación. La pelona es la muerte y pelona quería dejar a la víctima su asesino.

El asesino comparte celda con Félix y tarda en levantar la cabeza para ver a su nuevo compañero. No tiene gran interés. Parece ser la víctima, en cambio, la que reclama la receptividad de Félix, la intervención del escritor que dormitará en la misma litera que su verdugo, para que alguien dignifique algo su muerte, para que se lave un poco su imagen de borracha y puta por la que parecía merecer lo que le pasó, y que permitió al cofrade falangista Santiago Dulong cumplir rápidamente su condena.

Noche de los enamorados” echa por los aires sentencias, tests psicológicos, juicios y prejuicios, y rinde un pequeño homenaje a la mujer asesinada, averiguando los lugares en los que vivió, visitando registros civiles, indagando por Internet y por el vecindario, reinventando la vida de Mª Isabel Montesinos antes de casarse con su asesino. Es la pauta marcada en “Amarillo”, pero ahora siguiendo el rastro de una desconocida.

Noche de los enamorados” no tiene nada que ver con el día de San Valentín. El único amor que se aprecia en sus hojas es el del autor por las palabras. Félix ha hecho en este pequeño libro un uso absoluto de la novela volcando, revolviendo y resolviendo las palabras en cualquier modo de agrupación o definición: investigación, diccionario, confesión, artículo periodístico, recuerdo, entrevista, testimonio, canción, humor negro… Félix recoge datos biográficos, históricos, vicisitudes que va engranando en un mecanismo que no se detiene siquiera con el crimen.

Como tampoco se detendrá el rastro de Félix, en tantísimas cosas. A pesar de la pelona. De ésa que a muchos, hace hoy cinco meses, nos dejó calvos de la pena. ¡Viva Félix Romeox Asun No.

1 comentario

Azul (MrBlue) ha dicho...

Tiene buena pinta...yo acabo de leer Dibujos Animados y me ha gustado bastante...así que supongo que en algún momento le hincaré el diente a este...abrazo!