Último tren al Central Encuentros (15)

30/3/08



Se enamoraron de un vistazo en el Central, y al ir al baño, al lado del billar, Z la abordó torpemente con alguna de esas ridículas frases de entrada que los tíos tienen registradas para estas ocasiones. Pero como digo, el trabajo ya estaba hecho de antemano con gracias a ese prolongado e intenso vistazo anterior. A pesar de todo, K, saturada de conocer a atontados sin sustancia, decidió que esta vez pondría a prueba al destino poniendo la condición a su nuevo pretendiente de que durante una semana ambos se buscarían por la ciudad sin ninguna pista previa: si se encontraban querría decir que su destino era estar juntos, y si no, no. Y así se lo hizo saber a un Z sorprendido y ligeramente decepcionado, aunque también algo ilusionado.

Él la imaginó en la Filmoteca, en La Luna, en la biblioteca de Dr. Cerrada, en alguna piscina municipal, en El Festín de Babel o en algún banco del Parque Grande. Y allí la buscó, sin éxito.

Ella pensó que Z sería de los que iban al Discusátix a dejarse las yemas de los dedos mirando polvorientos discos, al Cineclub Cerbuna, al Darvish, cogiendo algún autobús en la plaza España, en La Gruta o en el kiosko de la plaza San Francisco. Pero no se lo encontró.

El último día del plazo, ambos perdieron la esperanza del encuentro y se quedaron en casa, tristes, viendo la televisión. Y también ambos pusieron el canal autonómico a las siete de la tarde, en donde en un programa de entretenimiento, Z y K eran entrevistados por la calle sobre un tema banal (el ciclo de terror del cine Palacio) con opiniones bien contrapuestas, lo que no fue impedimento para que a los dos se les dibujara una sonrisa de oreja a oreja en su cara, porque en ese momento supieron que el sábado siguiente volverían al Central. x Wendy Cunt

Rosal Papá o Mamá (20)

27/3/08

Conocer a Rosal a través de “Bombón” supuso recobrar la fe en la sutileza y suavidad de los susurros en castellano, de las letras sensuales y el tempo pausado. Nos recordaron a tardes apocalípticas de veranos inacabables escuchando a Esclarecidos, La Buena Vida, Stereolab, Suárez, Keren Ann y otros dulces de la región. María nos contesta brevemente y sin proponer opciones propias a un cuestionario, sus respuestas están en su música y sus canciones sonarán en agosto en Zaragoza.

1. Henry Mancini, Esquivel o Burt Bacharach.
Henry Mancini

2. Asado, marisco o una tarta de chocolate.
Asado

3. Playa, montaña, o concentración motera.
Playa (¿qué es concentración motera?)

4. Calamaro, Pangaro o Charly García.
Charly García

5. La prensa musical es necesaria para: conocer estilismo de los grupos, enterarse de bandas que tocan en otras ciudades, tomar nota para la lista de la compra.
...

6. Cocktail, whisky o vodka.
Cocktail

7. Fútbol, una teleserie tipo “Perdidos” o una película en el cine.
Una película en el cine

8. Los políticos argentinos: están por llegar, se confunden con los especuladores económicos, trafican con las ilusiones de sus votantes.
...

9. Hacemos música para: visitar otras ciudades con hotel y cena pagada, para dar envidia a nuestros compañeros de instituto o para hablar con los dioses.
Para visitar otras ciudades con hotel y cena pagada.

10. Y entre estas bandas españolas: La Buena Vida, Family o Esclarecidos.
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El chef Alex

23/3/08

Sound Bites
Comerse el mundo de gira con Franz Ferdinand, de Alex Kapranos
(
451 Editores)



De entrada, he de confesar que no soy muy fan de Franz Ferdinand, a pesar de que me deslumbraron en la única vez que los he visto en directo. Pero tras leer este libro escrito por su cantante Alex Kapranos (Almondsbury, Inglaterra, 1972) me apetece mucho volver a escuchar sus canciones e intentar encontrar con interés renovado la magia que en su día no supe encontrar.

Y todo porque Kapranos se convierte aquí en un escritor-personaje-músico que, dicho llanamente, cae bien. La idea que se convirtió en la semilla y motor de arranque de este libro es tan sencilla como interesante: en la larga gira que Franz Ferdinand hicieron tras su segundo disco, Alex se dedicó a escribir periódicamente una columna en el diario The Guardian contando sus variadas, extrañas y enriquecedoras experiencias gastronómicas a lo largo y ancho del mundo.

Así, con un estilo directo, franco y de fácil y atractiva conexión lectora, Kapranos engarza sus vivencias en estrambóticos, refinados y a menudo sorprendentes restaurantes de todo el planeta con anécdotas y recuerdos de su infancia, con comentarios acerca de su familia en la gira -el resto de su banda-... todo con un toque de humor, de buen humor, y también con una buena dosis de sensatez y amabilidad poco usual en una estrella del rock y, por supuesto, con un alto grado de buen gusto culinario (antes de formar Franz Ferdinand Alex había sido chef, sumiller, pinche de cocina y unos cuantas cosas más) y literario que hacen que el libro se devore con facilidad pasmosa en tiempo récord.

Como él mismo cita, podemos considerar a Alex Kapranos un aventurero gastronómico. Y entre sus aventuras más reseñables cabe desde comer testículos de toro en Buenos Aires o sopa de castañas con helado de beicon en Madrid, a tortellini relleno de pollo y pistachos en Melbourne o queso de hígado en Munich, además de un montón más de variedades comestibles (a veces no del todo) en Japón, Brasil, New York, Los Ángeles, Singapur, Lisboa, Hong Kong, París, etc etc.

En resumen, un libro repleto de sabrosas páginas que se saborean con los ojos y una sonrisa.
x Gabi Lombardo

Colección de primavera (marzo 2008)

13/3/08

(Las canciones de esta lista se pueden escuchar en 'Reflejos', en la columna de la derecha)

Levy, días de gloria en Brooklyn

9/3/08

Son de: Brooklyn, New York.

Disco: "Glorious" (2007), segundo álbum.

Nombres propios con los que se les asocia: Coldplay, Voxtrot, The Cloud Room, Adam Green, The Rosebuds, Athlete.

Una curiosidad: James Levy fue considerado parte de la escena neoyorquina conocida como "movimiento anti-folk", que incluía a artistas como Adam Green y Kimya Dawson de The Moldy Peaches, Regina Spektor, etc.

Algo que han dicho de ellos: "Para mí Levy es la mejor banda de Nueva York en años, y "Rotten Love" fue mi canción favorita del año pasado y probablemente de éste también..." (Tim Wheeler, de Ash, en 2006).

Miembros del grupo: James Levy, Nick Panken, Jacob Sloan, David Muller, David Quattrini

"Rotten Love" (2005)

"Distortion" (The Magnetic Fields) El Disconflicto

5/3/08

Los genios es lo que tienen: hagan lo hagan, les sale bien. Y Stephin Merritt juega con su talento, y un día da lustre a sus canciones con la electrónica, otro con alguna variedad de folk minimalista y hoy, con "Distortion", con guitarras que intoxican el punto justo a sus siempre magníficas letras. Este nuevo traje le sienta a este pequeño gran hombre de maravilla, la verdad: nada mejor que escuchar la voz incomparable de Stephin en "I'll Dream Alone", "Mr. Mistletoe", "Old Fools" o "Too Drunk to Dream" con ese disfraz de ruido controlado y desharrapado dándoles un punto justo de misterio y caos emocional. The Magnetic Fields llevan muchos años haciendo grandes discos y cada nueva entrega es una celebración. Con "Distortion", Merritt sigue maravillándonos con su talento inagotable y fascinándonos con su imaginario de sueños etílico-imposibles y corazones rotos. x Ánchel Otín


Además de la gran desilusión que se te apodera cuando esperas mucho de un disco y no encuentras apenas nada, lo más sangrante acerca de "Distortion" es tener que escuchar dos cosas: una, la comparación con el "Psychocandy" de The Jesus & Mary Chain (para morirse de la risa, vamos); y dos, que "Distortion" devuelve a los mejores Magnetic Fields, es decir, los del maravilloso "Get Lost" (para resucitar de la risa). Stephin Merritt está muy muy avejentado musicalmente hablando. Sabe que en estos tiempos de saturación musical y de pocas ventas tiene que hacer algo que enganche, reinventarse de alguna forma. Y aquí, ni corto ni perezoso, se enfunda una guitarra eléctrica, la barniza de sonido sucio y la aplica a la misma canción que viene repitiendo hace años una y otra vez. Aburrido y sin ningún calado emocional, "Distortion" es la piedra definitiva que faltaba para sepultar el talento que un día tuvo el Sr. Merritt. x Laminé Román

El tiempo ralentizado

2/3/08

The Frank & Walters
C.C. Laín Entralgo, 29 de febrero
x Fernando SoYoung / Foto: Pedro Hernández

Exactamente 10 años y 38 días después de su primera visita a esta ciudad (22 de enero de 1998), los irlandeses The Frank & Walters volvían a pasear sus radiantes melodías ante aproximadamente el mismo número escaso de público que entonces, pero con las mismas ganas, la misma simpatía, honradez y entrega que siempre les ha caracterizado. Nunca tuvieron en sus años de máximo apogeo, los 90, el mismo éxito que tuvieron otras bandas coetáneas, pero no parece tampoco que les importara demasiado. El único cambio notable con respecto a aquella ocasión fue que el guitarrista Niall Linehan, hermano del bajista y cantante Paul Linehan, ha dejado su puesto a Kevin Pedreschi y, bueno, los 10 años que ellos y nosotros nos hemos colocado en la chepa, aunque realmente el cantante y su flequillo, como se dice vulgarmente, "estaba igual que siempre" (en la foto, efectuada instantes después de acabar el concierto, y de izquierda a derecha, Kevin, Paul y Ashley Keating, batería).

En un curioso concierto, por el hecho de no formar parte de una gira -hay que dar las gracias al organizador por tan bonito capricho- y por no obedecer a la edición de disco reciente (su último álbum data de 2006), los Frankies hicieron lo que mejor saben: echarle entusiasmo a su puñado (un buen puñado ya, la verdad sea dicha) de canciones fulgurantes repleticas de estupendos estribillos contagiosos: "Walter's Trip", "After All", "Plenty Times", "Colours", "Fashion Crisis Hits New York"... toda una gozada de pequeños grandes éxitos para los cuatro gatos allí congregados orgullosos de tener a Frank & Walters como uno de los líderes indiscutibles entre los grupos entrañables de nuestra vida.

Sería una buena medicina poder regresar cada lustro a The Frank & Walters en directo, todo un ejercicio nostálgico, divertido y revitalizante de espíritu pop juvenil e inmortal. Quizá el hecho de que este concierto tuviera lugar en un semi-extemporáneo 29 de febrero lo corrobora: para The Frank & Walters el tiempo avanza ralentizado...

"Fight" / / / "After All"