The Teenagers: french kisses in London

29/1/08

Son de: París, afincados en Londres.

Disco: "Reality Check" (2008), disco de debut.

Nombres propios con los que se les asocia: Klaxons, Bloc Party, Crystal Castles, Pavement, New Order, Grease

Una curiosidad: Además de su MySpace normal, tienen otro de remixes en donde hacen su particular versión de temas de Au Revoir Simone, Air y otros.

Algo que han dicho de ellos: "Con su mezcla de pop, rock y electrónica y sus letras divertidas han logrado conquistar el duro pero fácil corazón de todos aquellos que no bailamos reggaeton"
"Reality Check" es un disco encantador y con estilo. El poder de la banda radica en sus riffs de guitarras combinados con delicadas baterías y elegantes melodías de sintetizador, perfectamente ejecutadas y que hacen irresistibles sus canciones"

Miembros del grupo: Michael Szpiner (bajo), Dorian Dumont (guitarra y teclados) y Quentin Delafon (voces).


"Starlett Johansson" /// "Homecoming"

Bronski Papá o Mamá (17)

22/1/08

La primera vez que oímos hablar del trío Bronski fue a través de la filtración de un jurado, que argumentaba a su favor el que el resto de bandas eran muy flojas y que por lo menos había una que sonaba a Portishead. Desde ese día les han pasado muchas cosas buenas, y entre ellas dos largos y un Ep. Su sonido ha buscado y robado lo mejor a esas bandas intensas y ambientales que les gustan, hasta crear un ente con vida propia. Javi, como buen nutricionista, nos enumera la dieta Bronski.

1. La Lata de Bombillas, Mar de Dios o Tiger Lily.
La Lata de Bombillas. Por la arriesgada andadura de Javi por los caminos de la música independiente.

2. Hacemos música para molar, para dar salida a nuestros sentimientos indescifrables o la música nos hace ser.
Creo que la música nos hace ser como somos, y somos así gracias a la música.

3. Sonamos naive: porque no sabemos tocar, por falta de medios, porque en directo nos crecemos.
Es verdad que en directo Miriam se crece muchísimo y cada vez desempeña mejor su labor de front-woman, pero yo no sé tocar…

4. La movida madrileña, el grunge o el indie de los noventa.
Pfffff, no lo dudaría ni un segundo, EL GRUNGE. Fue lo que me motivó para colgarme mi primera guitarra eléctrica. En Bronski (asombrosamente) nos apasiona el grunge.

5. Esclarecidos, Marlango o Najwa.
Me quedo con Najwa que ella sí que es actriz y cantante.

6. Pizza, kebab o chino.
Me encantaría hacer una mixtura de las 3 pero mi amiga Lupe me echaría una bronca que te cagas, así que diré pizza con mucho queso …mmmm que buena!

7. Leemos la prensa musical para: disfrutar con la prosa de los críticos eruditos, hacer la lista de la compra, o porque desvelan muchos secretos de los músicos.
Para hacer la lista de la compra, no la lista de descargas…

8. Auto producirse, Junk, o cualquier multinacional que nos ofrezca un plan de desarrollo.
Nos hemos auto producido el primer LP, pero hay barreras que no se abren si estás solo. Junk nos las ha abierto, pero todo tiene un precio.

9. Big City, el Gran Puzzle Cózmico o Niños del Brasil.
Big City me hace vibrar. Lástima que no sean de Wisconsin, porque estarían ahí arriba.

10. Migas y vino, vermú a las doce, o caña y Marca a las 12.
Nada como un vermú a las 12 y luego al local. Croquetas y banderillas en el Artigas.
x Simón Zico / Foto: Colectivo Anguila

"El gran sueño del paraíso" (Sam Shepard) A los que leen. Capítulo IV

19/1/08

"El gran sueño del paraíso" (Sam Shepard) Año nuevo, libro viejo. El tiempo cambia pero algunos títulos no hay manera de echarlos de la cabeza. Me remonto a una gélida mañana invernal, ¿o tal vez era una tibia tarde primaveral? Los años bisiestos traen mucha confusión. Esto ocurría hace ya unos cuantos años en la biblioteca del Matadero, la de mi ex barrio. En un artículo de Ajoblanco figuraba su nombre como uno de los herederos de la beat generation... Por curiosidad, bajé a las estanterías de narrativa, busqué en la S y encontré "Luna Halcón". Y aquí estamos todavía, ahora con "El gran sueño del paraíso", revisitando los mismos polvorientos panoramas. Cine, música, teatro y relatos cortos. Sam Shepard tira al aire una moneda, nada se mueve en varios kilómetros, sólo el pensamiento de sus personajes, pequeños, ínfimos en ese gran horizonte que a veces se rompe en millones de pedazos. Las decisiones drásticas no necesitan muchas páginas. Desaparecer entre el polvo del desierto, esfumarse con el vapor del asfalto ardiente, huir apestando a mierda de vaca y echarse a la carretera dejando el pasado colgado en el auricular de una cabina telefónica. ¿Cara o cruz? Domadores de caballos, viejos dormitando a las puertas de un bungalow. Una conversación absurda, una pregunta injusta, una frase escrita en un cartón aceitoso. De todo se puede sacar una lección, o un escarmiento. Alguien irrumpe cochambrosamente en la primera página, alguien se busca a deshora en la última frase. Las composiciones de Shepard no son sinfonías, son chispazos eléctricos que anuncian tormenta en el no tan lejano horizonte. América profunda o Los Monegros post-Gran Scala. A la moneda la parte un rayo. "El gran sueño del paraíso", más Shepard. Yo gano. x Asun No
SAM SHEPARD: SEXO, DROGA Y ROCANROL (Rayuela nº 42, El Periódico de Aragón, 6/2/1992) El escenario del Teatro del Mercado todavía está caliente. La compañía zaragozana Tántalo Teatro representó hace no demasiados días "Locos de amor" que, junto a "El verdadero oeste", es una de las obras más destacadas del tremendo corpus teatral engendrado por Sam Shepard (Illinois, 1942), autor también de dos libros de poemas y prosas publicados por Anagrama ("Crónicas de motel" y "Luna Halcón"), dignas huellas del pulso beat. Escritor, guionista, actor nominado para el Oscar y marido de Jessica Lange, su nombre aparece en la agenda de gente de la calaña de los Stones, Patti Smith o Wim Wenders; en la lista de poseedores del Pulitzer y en obras ajenas a su mano como Las leyes de la atracción, de Ellis, además de tocar la batería. Y es que Shepard, afortunadamente, parece ostentar el don de la ubicuidad; o eso, o está endiabladamente enamorado de su trabajo. Algo de agradecer, ya que si verle sonreir en la pantalla es un regalo, leer –y releer- sus creaciones es siempre una desesperada plegaria a la maldita trinidad. Quien persiga agudezas conceptuales o exquisitos circunloquios que se olvide de este hombre; pero quien desee palpar experiencias paradójicas, crueles, reales en definitiva, que no busque más. Porque si algo caracteriza a este autor es que su escritura, tome la forma que tome, está viva y se come cruda, directamente, por lo que muchos no llegarán a apreciarla. Ya se lo avisaba Lee a su hermano Austin en "El verdadero oeste": "Es la pura realidad… Por eso te sorprende… Porque te estoy contando la pura verdad"; o el Viejo en "Locos de amor": "Quiero enseñarte algo. Algo real, ¿quieres? Algo verdadero". Escritos en los años sesenta, los relatos, poemas y monólogos que conforman "Luna Halcón" parecen haber sido modelados a golpe de baquetas, tal y como delata ese alud de frases disparadas, de voces escupidas y agresivamente instantáneas (léase Ritmo), que marcan el compás de la lectura, cuando no se pierden en un delirio de imágenes recobradas, de alucinaciones sentidas y sentidos alucinados. Textos que no atienden a reglas ni a consecuencias, sino a salvajes impulsos que enlazan con la prosa espontánea de Kerouac, a quien estas páginas rinden un culto especial. El simplemente ir de palabras y personajes deambulando por el limbo rural del oeste norteamericano. Cowboys caducos, ladrones de caballos, indios reducidos a reclamo turístico… Sombras sin identidad que tantean los imprecisos bordes de dos presencias constantes en la literatura de Shepard: la autenticidad y la falsedad, con todo lo que su confusión conlleva. Cualquier pretexto sirve para mostrarnos cómo los frágiles cimientos de la happy family de los shows y barbacoas en el jardín –la falsedad-, se retuercen y sucumben bajo las maldiciones de fetiches indios y fuerzas telúricas –la autenticidad-. Porque en Shepard siempre hay algo oculto que, tarde o temprano, sale a la luz. Un final distorsionado para cada ocasión. Cuerpos que arden, camionetas que vuelan, plumas que hablan, peleas, sexo alternativo (el orgasmo eléctrico de "Cobra Moonster" entre las cuerdas de su Gibson en "Wipe out"). Huidas al desierto, a la carretera –otra vez Kerouac- o al particular triángulo de las Bermudas de los fuera de lugar; y todo a ritmo de rock and roll. Porque "El rock & roll es la violencia manifiesta sin hacerle daño a nadie como no sea alguna patada en la boca y un buen puñetazo" , es "el ruido de Estados Unidos, resquebrajándose por la mitad y hundiéndose en el mar". Rock & roll es Luna Halcón. Luna Halcón. Relatos, poemas y monólogos. Sam Shepard. Editorial Anagrama: Colección Contraseñas. Barcelona, 1986.

Vecinos y residentes

16/1/08

Para finiquitar el habitual repaso al pasado reciente (una excusa como otra cualquiera para recuperar los buenos momentos musicales del año que nos he dejado tirados), un vistazo a vecinos internautas revela lo lejos (o lo cerca, según el caso) que está Soyuz de la realidad crítica.
Perdiendo mi eje enumera nada menos que 40 películas favoritas, 50 discos y 20 ep's internacionales, 20 discos y 5 ep's españoles, 25 canciones internacionales y 15 españolas, entre otras varias listas más. Para perderse. O tomar buena nota.
De
Jenesais Pop estamos algo lejos quizá, pues han declarado como mejores discos el de Amy Winehouse y La Casa Azul.
El
Ruido de la calle aún no ha lanzado su siempre sugerente listado, pero adelanta uno que seguro no figura en ningún lado: "No Age" de Weirdo Rippers.
En
Supernovapop, y en clave de prosa, nos hacen una pequeña recopilación de los favoritos nacionales e internacionales de varios medios.
También cabe mencionar las preferencias de
Planeta Pop y Mondosonoro, revista esta última que ha nombrado al disco de Love Of Lesbian como mejor álbum del año (cosa que merece un aplauso).
Por último,
Qué pasa en la calle como siempre prefiere mirar hacia adelante que al fenecido 2007, resalando interesantes futuribles de allí y de aquí.
Y tampoco podia faltar por supuesto El lomo de Sajonia y las otras latitudes de Simón Zico...

LOMO DE SAJONIA

IRON & WINE "The shepherd's dog"
MANDO DIAO "Never seen the light of day"
THE TELLERS "Hands full of ink"
THE BEES "Octopus"
THE CORAL "Roots & echoes"
BEIRUT "The flying cup club"
RICHARD HAWLEY "Lady's bridge"
THE LOVES "Technicolour"
THE BISHOPS "The Bishops"
LONEY DEAR "Loney noir"
MENOMENA "Friend and foe"

OTRAS LATITUDES

MIMI MAURA "Mirando caer la lluvia"
M.I.A. "Kala"
LACK OF AFRO "Press On"
SHAWN LEE AND HIS PING PONG ORCHESTRA "Voices and Choices"
HOCUS POCUS "Place 54"
GOGOL BORDELLO "Super taranta!"
SHANTEL "Disco partizani"
MISS PLATNUM "Chefa"
PERET "Que levante el dedo"
DOPESTYLE "The little happy fools"

Descubriendo mundos

7/1/08

Son italianos, de Génova para ser exactos, y en 2007 han sacado uno de los discos más refrescantes del pop reciente: "Tanti Saluti", su segundo trabajo. Son Ex-Otago. Divertidos, melancólicos, mediterráneos, alocados...varias caras saliendo a relucir en unas canciones que se dejan querer con facilidad y cuyos curiosos títulos ("Robilante", "Pertini is a genius, Mirinzini is not famous" "Amato The Greengrocer"), sólo son un síntoma más de unos tipos que llevan la honestidad musical por bandera y que en su heterogenia musical lo mismo recuerdan a Phoenix que a Battiato que a Beirut. Un descubrimiento.

Y otro descubrimiento, tardío en este caso puesto que su segundo y último trabajo hasta la fecha data de 2006, son Asobi Seksu, un dúo neoyorquino compuesto por Yuki Chikudate (de origen japonés) y James Hanna, a medio camino entre Cocteau Twins y My Bloody Valentine. Tras un disco homónimo de debut tibio y de aprendizaje, su continuación, "Citrus", se revela como un tornado de guitarras shoegazer envolviendo unas melodías totalmente ensoñadoras: dreampop en estado puro. La voz de Yuki es pura dulzura arrebatada, la imagen colorista del grupo pone el toque naïf, el caos -contenido- de ruido acelera el pulso: "Thursday" es una de los mejores canciones de esta década (¡toma ya!). Bien secundada por "Goodbye", "Mizu Asobi", "Red Sea", "Strawberries" o "New Years", se podría decir que "Citrus" es una auténtica biblia moderna para los amantes del romanticismo ruidoso en el pop. Si sueñas no conduzcas, Asobi Seksu están prohibidos en el coche.


Ex-Otago: "Amato The Greengrocer" / Asobi Seksu: "Thursday"

Maxwell Jones Encuentros (13)

4/1/08



Maxwell Jones firmaba discos con determinación autómata. Su imagen, cuyo rasgo más representativo era el pelo cardado y teñido a lo señorona de “Dinastía” versión porno, seguía siendo la misma que diez años atrás cuando su grupo triunfaba a escala mundial, sumando a esa estampa trasnochada algunas arrugas que hacían el papel de cruel espejo de la vida forajida que había llevado en todas sus giras a lo largo de los años.
Cuando aquel adolescente con acné, el único que quedaba ya en la fila, le dijo que era su hijo, palideció primero y se rió nerviosamente después. El chaval, ofendido por su reacción y con claros síntomas de odio acumulado durante largo tiempo, sacó una pequeña pistola que parecía de juguete y le disparó en la boca del estómago, antes de salir huyendo a toda velocidad por una puerta lateral del centro comercial.

A partir de la trágica desaparición de Maxwell, y como suele ocurrir con cualquier muerte de famoso (o ex famoso, o simplemente famosillo), todos sus discos, auténticos estandartes en el arte de acumular polvo en las estanterías de las tiendas, se vendieron como churros, y su hijo reconocido post-mortem, Maxwell Jones Jr. –al que nunca pudieron reconocer ni las cámaras de seguridad ni ningún testigo el día de autos- heredó todos sus derechos de autor y la renacida fortuna de su padre. x F. Andén