Obsesiones de agosto

31/8/09

1) Sondre Lerche: "Easy To Persuade"

2) Abraham Boba: "Hagamos Algo Antes De Morir"

3) Bark Cat Bark: "Antico Verrès"

4) The Sunday Drivers: "I"

5) Sally Shapiro: "Dying In Africa"


(Las canciones de esta lista se pueden escuchar en "Reflejos", en la columna de la derecha)

Ensalada tres delicias

29/8/09

Con el delantal y la cesta de la compra frente al objetivo de la cámara emulamos a un cocinero de la pequeña pantalla. Nuestros alimentos van directos al alma, a esa parte del cerebro que sucumbe irracionalmente ante una buena melodía, y altera nuestro estado anímico pasando de la tristeza a la alegría, de la hiperactividad a la hibernación.

Un día de verano cualquiera podríamos empezar desayunando con Eddie Reader. La voz de Fairground Attraction, banda que se hizo popular a finales de los 80 con “Perfect”, canción optimista donde las haya, ya va por su sexto álbum en solitario. Su registro no ha variado mucho desde aquellos días, pero si buscamos una voz próxima con arreglos básicos de folk, jazz y swing, esta mujer siempre nos contenta. Su último disco no podría responder mejor a nuestra dieta veraniega: “Love is the way”.


Al llegar las doce del mediodía y durante toda la sobremesa nuestra banda sonora será “Give me that slow knowing smile” de la sueca Lisa Ekdahl. Consigue ralentizar el tiempo y disfrutar de los instantes insignificantes dos veces. Buscaremos analogías para que sepan de que ingredientes se compone su sonido. Cuando la escuchamos nos vienen a la cabeza Beth Gibbons & Rustin Man, Andrew Bird y Richard Hawley. Un buen tridente de la artesanía atemporal.

En la puesta de sol comenzaremos a servir unas copas granizadas al compás de Misstress Barbara, que ha sabido condensar su experiencia de dj para ofrecer en “I’m no human” un manual de adaptación rápida para principiantes de la pista de baile al salón de tu casa. Colaboran Brazilian Girls y Sam Roberts, y convierte el clásico de Cohen “Dance me to the end of love” en un himno del amanecer electrónico. x Simón Zico

"The Big Picture" (Cotton Mather) Rescatalogados (8)

26/8/09

Cotton Mather: “The big picture” (Houston Party, 2001)

Conocemos a muchos buenos grupos que nos hacen pensar rápidamente en los Beatles por similitudes, pero estos tejanos llamados Cotton Mather contagian desde el primer segundo de “The big picture” (su segundo trabajo tras “Kontiki”) un irremediable optimismo con su pop de guitarras y estribillos dinámicos y armónicos, y una voz, la de Robert Harrison, que triunfa en todos los registros sin operaciones previas. Las velocidades medias aún suben más el nivel (magníficas “Story of Anna”, “Ramon finds waterfalls” o “Monterrey honey”) de una colección de canciones de incuestionables momentos fáciles de escuchar y aún más de recordar para un buen amante de las melodías de origen sixtie. Un grupo muy especial para gustos clásicos. x Gabi Lombardo

Igloo Papá o Mamá (56)

23/8/09

Le robamos la presentación vacía a una voz de radiofórmula: “En estas calurosas fechas, nos vamos a un lugar fresquito para rebajar los 40º que someten a la península. Con ustedes, Igloo”. Una introducción ilusoria, ya que Igloo son de esas bandas que van creciendo a la sombra del indie patrio silenciosamente, entregando canciones con pegada imparable como “El pase de la muerte”. 

1. A la plancha, al baño María o al gusto del chef.
Al gusto de María, la chef, que plancha de puta madre.

2. Verdad, acción o beso.
Siempre beso, y luego ya veremos si decimos la verdad.

3. Pilates, psicoanálisis, o vermú.
Pilates, el que se lavó las manos con lo de Cristo.

4. Bingo, cartas o Playstation.
Soy de la generación de consolas desde que me gasté el dinero de la primera beca en una Megadrive y una guitarra, así que Play.

5. Morir de amor, vivir de la fama o padecer en el anonimato.
“Viviiiiir asíiiii” arriba Camilo Sesto!!!.

6. Qué disco creéis que esta más sobrevalorado: Nirvana “Nevermind”, The Pixies “Surfer Rosa”, o Bloc Party “Silent alarm”.
Hombre, digamos Bloc Party, y si el tiempo quiere convertirlo en un clásico, lo corregiremos.

7. En el epitafio qué os gustaría más: una frase de argot futbolístico, no habrá epitafio: seremos cenizas o una estrofa célebre.
Uno en plan Groucho Marx (“Perdonen que no me levante”) estaría bastante bien...Algo como “dejen de pisar mi césped, y a mí también si es posible”.

8. Los Soprano, House o Muchachada Nui.
 

Como programa Muchachada, por supuesto. Pero como serie “Lost”, que aún siendo grandes amantes de las series (Heroes, Californication, Dexter, I.T. Crowd, etc.) creemos que “Perdidos” marca un claro antes y un después...aunque el final acabe destrozándola, porque la de horas que hemos debatido y revisado todo, no nos lo quita nadie.

9. Hacemos música para: vivir en otra dimensión, para mostrar nuestro interior o para reencarnarme en mis ídolos.
Vivir en otra dimensión con mis ídolos Lennon, los Ramones, Elvis e incluso Jesús Gil, que los está colocando a todos en unos buenos adosados porque allí todavía se puede recalificar.

10. Si llego a viejo y me jubilo elijo: una limpieza de sangre, un alzheimer selectivo o graduarme en la universidad. 

Elegiría sin duda una graduación en la limpieza de mi sangre por haber aprobado el selectivo e ir a la universidad de alzheimer (Massachusetts)

“Muchas gracias Simón, muy divertida tu encuesta!


Un saludo. Beni Ferreiro” .
x Simón Zico / Foto grupo: Miriam Barral

10 nombres convertibles de famosos Listas inservibles (9)

20/8/09

1. Jeremías Hierros (Jeremy Irons).
2. Terencio Sello (Terence Stamp).
3. Estebitan Maravilla (Stevie Wonder).
4. Tomasín Madejas (Tom Hanks).
5. Lorencito Pájaro (Larry Bird).
6. Timoteo Barraca (Tim Booth).
7. Jaime Maderas (James Woods).
8. Juancho Efectivo (Johnnie Cash).
9. Guillermito Ídolo (Billy Idol).
10. Vicente Precio (Vincent Price).
x Boletus

Booker T. Jones Postales desde el asilo (19)

17/8/09

Booker T. Jones

Nacido en Memphis en el año 1944, actualmente camino de sus 65 años, sus articulaciones siguen intactas y ajenas a cualquier achaque de la edad. Este año ha puesto a disposición de nuestros oídos “Potato Hole”, en el que han participado artistas de la talla de Neil Young y Drive By Truckers.

Alguien pensará que el viejo Booker ha cambiado su planteamiento musical instrumental y ha cedido ante la posibilidad de incluir algún tema cantado. Pues no. Sigue fiel a su sonido del Hammond B-3 y a su insaciable afición al género instrumental. El padre de “Green Onions” ha dado un puñetazo en la mesa para reivindicar su veteranía en el género ante tanto pupilo resultón que andaba suelto chuleando su legado por el patio del soul.

De todas las canciones del disco nos quedamos con el cover de “Hey ya” de Outkast. Música de alma. x Simón Zico

Breves lecturas veraniegas

14/8/09

Fui en busca de dos lecturas breves para condimentar el tiempo de verano ocioso, y con la aragonesa compra de "A los hombres de buena voluntad" de Sergio Algora y "Cinta Transportadora" de Ángel Petisme (recomendada sin dudas la lectura de ambos), en la librería me obsequiaron con un libro, también de relatos como el de Algora, de diseño curioso y temática no menos atípica: "Mi querida bicicleta. Relatos de ciclismo de Holanda y España".

En un mes de julio de larguísimas siestas espoleadas por el aplastante calor y por uno de los Tours de Francia más aburridos que uno recuerda (salvando la última semana), he encontrado en "Mi querida bicicleta" historias, algunas con cuerpo de hecho real y otras de imaginación voladora, que merecen la pena ser leídas te guste o no el deporte en general y el ciclismo en particular. Mitad holandesas y mitad españolas, aquí encontramos historias trágicas como la de la familia Otxoa y su lucha contra el cruel destino, descubrimientos como la pasión por la bicicleta de eminencias como Ernest Hemingway (desde el punto de vista de Erik Brouwer) y Miguel Delibes (su escrito "Mi querida bicicleta", en donde nos narra cuán notable y entrañablemente influyó la bicicleta en su infancia y juventud, da título al libro), el homenaje que en "El hombre de la mochila" Tim Krabbé dedica, recordando la relación que les unió en distintas etapas de su vida, al campeón ciclista de los 70 Gerrie Knetemann, la visión de primera línea que Thijs Zonneveld hace de su incursión en el ciclismo asiático en la última fase de su vida deportiva en "Lluvia en mis ojos" (uno de los mejores cortos del libro), algunas bonitas semblanzas que hilvanan el deporte del ciclismo con la vida en algunos pueblos y ciudades españolas (Jesús Gómez Peña en "65" y Bernardo Atxaga en "Hilario, el ciclista de Obaba"), interesantes experiencias sobre dos ruedas con pedales sea como aficionado o profesional (Peter Winnen: "El deseo de convertirse en mito", Pedro Horrillo: "Pedaleando con Bruno"), o ese otro relato de Alain Laiseka ("Trece escalones"), también de los mejores del libro, en donde acabamos convencidos de que algunos sueños se pueden cumplir si le ponemos el debido empeño.

Seguro que todo el mundo tenemos al menos una anécdota relacionada con ir en bicicleta, ya sea cuando éramos pequeños, jóvenes o ya no tanto. Este libro revive ese deseo innato por subirse al sillín y comenzar a pedalear mientras te da la brisa en la cara con esa extraña sensación de libertad. x F. Andén

Cuánta química

11/8/09

Quantic & His Combo Bárbaro: "Tradition in Transition"

El día que alguien se pare a mirar atrás y quiera agradecerle a Will Holland sus años de dedicación a los sonidos negros, deberá perder un poco de tiempo en el speech de congratulaciones. Un inglés que en su corta vida ha heredado el espíritu de los primeros noventa del acid jazz para llevarlo con un solo proyecto a su máxima expresión. Se hace acompañar en cada uno de sus discos por los músicos acordes a su temática sonora elegida para la ocasión. Su combo Bárbaro esta formado por músicos de su residencia actual, Cali. Y como ya avisó en su disco “Tropidelico”, cada vez le interesa más el latin jazz.

La tradición en transición para Holland es un juego o un homenaje a los grandes compositores latinos orquestales. Nos vienen a la cabeza Cachao, Pérez Prado, Esquivel, Cugat, Tito Puente y todos los que ayudaron a cimentar el latin jazz. Aún siendo un disco eminentemente orquestal, consigue introducir su momento soul en “I just fell in love again” y “Linda Morena”, su momento afrobeat disfrazado en “Más pan” y “Un canto a mi tierra”, o las ensoñaciones asiáticas de “Albela” y arábigas de “Cançao do deserto”: todas rompen con los momentos de postal lounge con que nos embriaga en “Arianita” y “The dreaming mind”. Un pasaporte para evadir nuestros anhelos estivales on the rocks. x Simón Zico

El foso Encuentros (33)

7/8/09

Nostalgia (del griego clásico νόστος "regreso" y ἄλγος "dolor") : "Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida". (Real Academia de la Lengua)



El foso estaba a rebosar de fotógrafos, inmortalizando con sus cámaras de alta gama el arrastrado paseo de Liam Gallagher de lado a lado del escenario. Anadón había entrado, con el incomprensible permiso de las personas guardianas del control de acceso, con un cubata de tubo en la mano y nada en la otra. Y ahí estaba, a metro y medio de los pies del cantante de moda a quien, en primera fila, chillaban decenas de niñas apretujadas casi hasta la extenuación pulmonar mientras, deshidratadas, entre grito y grito pedían suplicantes un botellín de agua.

Tras disfrutar los primeros momentos de gloria en el foso con su bebida en ristre, Anadón se apercibió de que, a su izquierda y muy cerca de él, había otro espécimen similar a él, es decir, con un vaso -y no de agua- en la mano. Pero, a diferencia de él, Romanos -que era al apellido que figuraba en su acreditación de prensa- llevaba en la otra mano una cámara de fotos, pero no como las mastodónticas o de última tecnología que llevaban los fotógrafos alineados al borde el escenario, no, sino una cámara de color amarillo anaranjado de esas que conocemos como "desechables".

Se hermanó con él rápidamente debido a lo peculiar de la situación de ambos, que eran observados con desprecio por sus "colegas" profesionales de la instantánea e incluso eran recriminados a regañadientes por estos, que seguían buscando hueco a codazo limpio para coger el mejor lugar.

Evidentemente, las fotos de la desechable no pasaron a los anales del periodismo fotográfico, ni ganaron ningún premio, pero dio igual porque Anadón y Romanos disfrutaron de uno de esos pocos conciertos que ambos calificarían con los años de "imposible de olvidar". Porque en ese mismo festival veraniego también disfrutaron intensamente de la música de Primal Scream, Richard Ashcroft, Elastica o Placebo, entre otros, pero aquel concierto de Oasis cubata en mano y desechable ridícula en el cotizado foso de los leones-fotógrafos no tuvo parangón como momento recordable.

Nueve años después, ya sin contacto -que perdieron sólo meses después de su noche memorable, pues vivían uno en Valencia y otro en Santander-, Anadón recibió un mensaje de texto en su móvil. Era Romanos. "Arcadas de nostalgia me impidieron conciliar anoche el sueño hasta las tantas tras escuchar a Oasis en Radio 3". El grupo había vuelto a actuar en el mismo lugar, pero ni Anadón ni Romanos estuvieron allí para comprobar cómo estaba de concurrido el foso de fotógrafos. x Flashboy

"Once We Were Strangers" Tocinillo de cine (16)

4/8/09

Un domingo mañana más temprano de lo habitual, por problemas de sueño; un canal de televisión local del que es muy difícil conocer su programación; una película unos minutos empezada. No parecen unos buenos datos para encontrarse una película de esas que te atrapan y hacen tirar el mando lejos del toquiteo indiscriminado.

Emanuele Crialese es más conocido por dos películas, "Nuevo Mundo" (2006) y "Respiro" (2003), con estrellas a la cabeza como Charlotte Gainsbourg y Valeria Golino respectivamente¨, que por esta "Once We Were Strangers" (1997), precursora de su carrera. Aquí Crialese dirige una de esas comedias de corte romántico tan italianas en las no faltan detalles de autor suficientes para saber que no es una película más. Para empezar, ambientada en Nueva York, lo cual ya es un punto a favor sobre todo si no escatima, como es el caso, escenas de calles, comercios y barrios.

Protagonizada por su actor fetiche Vincenzo Amato, apenas se puede encontrar información de ella, poco más aparte de algunos premios y de que estuvo nominada en Sundance. Mucho más modesta que sus cintas posteriores, al ser su primera película como director, guionista y productor, le sale un mosaico -más dramático que cómico- de gran frescura en el que se entremezclan el amor, las costumbres, la inmigración, las relaciones fugaces y otros muchos elementos que hacen de ella una película de esas que solemos catalogar como "sencilla, pero deliciosa". Dos personas se conocen, se enamoran, pero una de ellas se tiene que ir del país por motivos de trabajo tan sólo unos días después. Otras dos personas, del mismo origen pero de muy distinta cultura, son obligadas a casarse, con los consiguientes problemas de adaptación. El final de la película sólo es una demostración de que no todo en la vida es previsible, y que en algunas películas tampoco. x Boletus

"Once We Were Strangers". Año: 1997. Duración: 96 minutos. País: Italia/Estados Unidos. Director: Emanuele Crialese. Guión: E. Crialese, John P. Adams, Ray Zorhed. Reparto: Vincenzo Amato, Jessica Whitney Gould, Anjalee Deshpande, Ajay Naidu.