"Open season" (British Sea Power) Rescatalogados (23)

22/8/26

British Sea Power: "Open season" (Rough Trade, 4 de abril de 2005). 

'Tras un ruidoso debut post-punk, British Sea Power ha lanzado un álbum de pop guitarrero new wave inesperadamente suave que recuerda, por citar algunos ejemplos, a los primeros The Cure, The Smiths, Echo and the Bunnymen, David Bowie, The Psychedelic Furs y, sobre todo, a los Pixies de la época de «Bossanova»'. (Pitchfork, 6 abril 2005)

“Why that doesn’t surprise me” (The Lucksmiths) Rescatalogados (22)

23/11/21

The Lucksmiths: “Why that doesn’t surprise me” (Drive In/Clover/Green Ufos, 2001). Publicado en la revista Ciclo en octubre de 2001.

Canciones sobre primos, montañas rusas y los Beach Boys, y de fondo sobre rupturas, amantes en apuros y consejos de amigos en torno a relaciones sentimentales problemáticas (curiosamente los australianos The Lucksmiths han tenido que desmentir los crecientes rumores de que este disco hacía alusión a la separación de su compatriota Nicole Kidman y Tom Cruise). En lo estrictamente musical, el grupo de Melbourne ofrece cuidadas canciones de trazo sencillo pero perfeccionista, pop diáfano revestido de raudales de sensibilidad acústica que dejan un regusto encantador y muy agradable para acompañar las horas reflexivas de cualquier tarde abandonada y gris, para escuchar en soledad, a media luz y con ganas de recordar. x Fernando SoYoung

"Music for pleasure" (Monaco) Rescatalogados (21)

26/2/21

Monaco: "Music for pleasure" (Polydor, 1997).
x Gaspar de Guzmán. Publicado en So Young en octubre de 1997.

Los singles de adelanto a lo álbumes son un arma de doble filo. Si son flojos pueden restar muchos ventas al disco grande y si son demasiado buenos pueden oscurecer luego al elepé. El grupo de Peter Hook y David Potts lanzó tres singles con suerte dispar: mientras que "What do you wont from me?" y "Shine" eran dos grandes muestras de talento neworderiano, "Sweet lips” se hallaba más emparentado con algunos momentos menores del último álbum de Electronic. En "Music for pleasure" sólo hay un tema más a la altura de los dos primeros: "Happy Jack", que completa una tripleta magistral que echarnos a la boca los amantes de New Order, ya que el alma y ornamentación de este disco nos lleva sin duda al grupo de Manchester. Por debajo de ellas pero sin dejar de rayar a gran altura se encuentran "Billy Bones" y su sentimentalismo acolchado, el notable y evocador instrumental "Sedona' y la panorámica intimista de “Blue", que configuran un álbum esperanzador, cálido y que calma convincentemente lo ansiedad y el mono de escuchar nuevo material de aquel grupo que nos maravilló en la década de los 80 y del que todavía esperamos grandísimas cosas.

“Everybody loves Urusei Yatsura” (Urusei Yatsura) Rescatalogados (20)

26/9/20

Urusei Yatsura: “Everybody loves Urusei Yatsura” (2000, Oni / Caroline).

El cómo Urusei Yatsura son capaces de estremecer, turbar y emocionar con los mismos ingredientes que utilizan siempre, y que ya usaron otros muchos antes, es un misterio que está muy bien sin resolver –y que dure así- . Todo el mundo que apreció “We are..” y “Slain by...” se entregará al tercer disco de los de Glasgow con incendiaria pasión, que nunca se apaga en piezas como “Thank you” (a vosotros por este nuevo prodigio de melodía), “Eastern youth” (la mejor sinopsis del espíritu Yatsura), “Random cruise” -fantasía de romanticismo electrificado- o “Our shining path” (para rasgarse la ropa mientras pogueas). Inagotables al desaliento, lo han vuelto a hacer. El enjambre Urusei ha vuelto a crear la mejor miel de guitarras del pop británico. x Fernando SoYoung. Publicado en Ciclo en noviembre de 2000.

“Go with yourself (The fingertip saint sessions Vol. II)” (Brave Captain) Rescatalogados (19)

29/5/20

Brave Captain: “Go with yourself (The fingertip saint sessions Vol. II)” (Clearspot / Dock)

Sabíamos que no se iba a estar quieto. Un compositor de la talla creativa de Martin Carr tenía que surgir por alguna vía de escape. Y ésta ha sido Brave Captain, nombre bajo el que ahora se esconde este ambicioso músico que todavía lleva en la solapa la marca Boo Radleys. O eso es lo que se desprende de este “Go with yourself”, en donde despliega una buena amalgama de instrumentos en pos de unas canciones que buscan la atemporalidad en orden a unos parámetros de buceamiento sonoro, de belleza que se descubre en ciclos y, por tanto, de huida de las listas de éxitos. “Hermit versus the world” bien podría servir de ejemplo y guía para aquellos buscadores de tesoros que todavía creen en el pop de trazo fino. Nunca dejamos de estar a sus órdenes. x Fernando SoYoung. Publicado en Ciclo en febrero de 2001

"This is hardcore" (Pulp) Rescatalogados (18)

19/4/20

Pulp: “This his hardcore” (Island-Polygram) . 
Publicado en So Young, mayo de 1998
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Tras doce años de carrera sin gran eco, a Jarvis Cocker y compañía (por desgracia menguada, Russell Senior era importante en esta banda) les llegaron los días de gloria con "Different Class". Su continuación era un interrogante con el único anclaje seguro de la extrema calidad.
Las canciones de "This is hardcore" indudablemente paran los pies a los que aspiraban a seguir moviéndolos con bombones como los del disco anterior. "The Fear", "Seductive Barry", `This Is Hardcore", "Sylvia" y "The Day After The Revolution" duplican en duración y densidad la media de esas canciones directas y adhesivas con las que los de Sheffield eran los soberanos amos en las Británicas Islas.
Para eso, para emocionamos con celeridad nos mandan tres recados como "Dishes" (qué final: sensacional tema dedicado con sorna a Michael Jackson), "Glory Days" y "Help The Aged". Las letras, como siempre, son inteligentes y con vida propia, sacuden las conciencias de los ciudadanos de a pie con la alimonada visión que de la sociedad, del amor, de la vida y de sí mismo tiene Jarvis Cocker ("No soy Jesucristo pero mi nombre tiene las mismas iniciales, soy quien se queda en casa y lava los platos" ["Dishes"] ; "Ven a compartir esta edad dorada en mi cuchitril y si todo eso no lleva a ningún sitio, no pasa nada, aquellos siguen siendo días gloriosos" ["Glory Days"]; "Eh, tío, ¿cómo tratas a tu mujer tan mal? No deberías. Yo solía practicar cada noche con mi mujer y ahora se ha ido. Parezco un gran hombre pero tengo un alma pequeña" ["A Little Soul"] ; "La perfección se acabó, y Sheffield, el miedo, la culpa, Bergerac, la resaca, los hombres, las mujeres, el colesterol, los cirios, la ironía. Adiós" [`The Day After The Revolution], una personalidad de las que, no es que escaseen, es que no existen, de las que haga lo que haga vendrá recibida con reverencias. Esto es pomo duro, pero del que tiene hilo instrumental, talento interpretativo y riqueza de estilo. x Rubén Aliaga

“The unheard pleasures of Inane” Rescatalogados (17)

11/3/20

V.V.A.A.: “The unheard upleasures of Inane. Somewhere in Europe, 1972” (Sinedín / Inane) 

No me he podido resistir a la tentación de comentar y destacar este cd que acompaña a la revista Factory en su n.º 22, ya que trata de uno de los sellos (de distribución) favoritos del momento, Inane. Estos placeres inexplorados representan un tipo de música que, parece ser, ya tiene etiqueta: el twee pop. Así llaman a las genialidades que interpretan bandas como los griegos The Crooner, los suecos The Mopeds, Club 8, Eggstone, Acid House Kings o Happydeadmen, los británicos The Cherry Orchard, las alemanas Die Moulinettes, los americanos The Pastry Heros, etc., y que no es otra cosa que pop multicolor de culto a la melodía preciosista y agridulce, al arreglo romántico, al hedonismo y a la melancolía luminosa. Pero no todo es twee en este sello ni este disco y así encontramos a los poéticos y entrañables The Pale Fountains, a los más inquietos Doris Days, a los extraordinarios Chocolate Barry (hermosa orquestación la de su “I Cry Because Of You, Argentina”) o a personajes sugerentes como Martin Thulin o Peter Thomas. Un disco de inagotables fragancias. Publicado en So Young mayo de 1999

"Diciembre, 3 A.M." (Migala) Rescatalogados (16)

5/4/17

Migala: "Diciembre, 3 A.M." (Acuarela, 1997) 

Teniendo presente de antemano que Acuarela es un sello con el punto de mira siempre puesto en el corazón, la entrada en el disco de Migala contaba ya con un punto a favor. Y después, sólo con escuchar "Moon River", "Isabella Afterhours (Stranger Than Paradise)" y "Sweet Anarchy" ya se puede descubrir el pastel: estamos ante una de las sorpresas más emocionantes que han aparecido por aquí en los últimos tiempos. ¿Razones? Todas. La atmósfera que domina todo el hilo argumental de la obra es enigmática y sobrecogedora, merced al empleo de diversos sonidos cotidianos y extraños, una voz expresiva, samples reveladores en su variedad (Jim Jarmusch, Kurt Schwitters, Julio Cortázar, Beastie Boys), hasta el diseño gráfico... todo acaba formando un trabajo compacto y poético. Tendrás que buscar terciopelo (gris) para acariciarte la frente al escuchar su espléndida versión de Mazzy Star, "Fade into you", o cerrar los ojos para empaparte mejor de todo el ambiente creado por "Last December". "Diciembre. 3 A.M." es una selva de sugestiones en las que perderse durante setenta y un minutos. Desconcertante por extra-ordinario. Publicado en So Young, mayo de 1998.

"Technicolour" (Disco Inferno) Rescatalogados (15)

4/12/15

Disco Inferno: “Technicolour” (Rough Trade, 1996)

En el intrincado mundo de la música independiente (entendiendo como tal la que, entre otras cuestiones, cuenta con escasos medios) cantidades ingentes de grupos se quedan sin poder conseguir que sus obras lleguen siquiera a las pocas personas que apreciarían su trabajo. Cuando accedes, por la vía milagrosa que sea, a uno de los grupos que han tenido la suerte de llegar a ser oídos y descubres un talento ignorado, te conviertes inmediatamente en su defensor incondicional, intentando convencer a diestro y siniestro a los demás para que reafirmen tu teoría, lo que, a menudo, no suele ocurrir. Disco Inferno es uno de mis grupos malditos preferidos, y su desaparición por incomprensión (ventas) escuece en lo más hondo cuando escuchas temas como “Sleight Of Hand” (una canción que firmada por Bernard Sumner habría relanzado a unos New Order en decadencia) o la maravillosa melancolía tecno-acústica de “Can’t See Through It”. Sus discos anteriores mostraban a un Ian Crause bebiendo de las fuentes de otro Ian, Curtis, y de My Bloody Valentine, mostrando una faceta algo oscura y difícil de desentrañar. Y, cosas de la vida, cuando en este “Technicolour” abren una pequeña ventana a la accesibilidad es cuando las arenas movedizas del negocio se los traga sin remisión. Disco Inferno, otro mito para practicar el agridulce culto a la incomprensión. x Fernando SoYoung (publicado en El Pez que Todo lo Ve, abril de 1997).

“Sketches For My Sweetheart The Drunk”
(Jeff Buckley) Rescatalogados (14)

6/1/13

Jeff Buckley : “Sketches for My Sweetheart the Drunk” 
(Columbia / Sony, 1998). 

Desde que las turbulentas aguas que discurrían en la primavera de 1997 por el estado de Memphis nos arrebataran a un joven Buckley en pleno estado de gracia, mucho se había escrito sobre la grabaciones de lo que habría de ser el nuevo disco de este imprescindible bardo californiano, cintas producidas por el influyente guitarrista Tom Verlaine y de cuyo resultado no estaba del todo satisfecho el autor de las mismas, perfeccionista infatigable hasta conseguir las cotas de exasperante belleza deseadas. Como quiera que fuese que el destino le privó de una nueva reestructuración del álbum que habría de llamarse “My Sweetheart For The Drunk”, Mary Guibert, la esposa abandonada por el ilustre progenitor del desdichado Jeff, Tim Buckley, considerando hacer caso omiso a la que posiblemente fue la última voluntad en vida de su hijo, nos da a conocer las canciones cuyo afán retocador propició el advenimiento de la muerte -no olvidemos que Jeff iba camino del estudio para una nueva remezcla cuando ocurrió la tragedia-. Desoimiento que pese a nuestras reticencias iniciales hemos de señalar valiente en ejecución y sobresaliente en resultados, similar en planteamiento al del rescate del infinito universo kafkiano por Max Brod. 

The Sky Is a Landfill by Jeff Buckley on Grooveshark

Doble compacto (y pocas veces este sustantivo alcanzó tanta precisión adjetival) que reúne los temas con producción del mencionado Verlaine, y mezclas de Andy Wallace, junto a grabaciones caseras. Reminiscencias del “Kashmir” zeppeliano en “New Year’s Prayer”, tyranosáuricas en “Nightmares By The Sea”, texturas grunges en “Yard Of Blonde Girls”, y un lirismo a flor de piel en “The Sky Is A Landfill”, “Everybody Here Wants You” o “Vancouver”, se complementan aquí con sorprendentes revisiones (el “Back In NYC” de Genesis, etapa Peter Gabriel), ejercicios de juventud sónica (“Gunshot Glitter”), inflexiones a lo PJH (“Your Flesh Is So Nice”), visitas al country clásico (“Satisfied Mind”) y delicadas gemas sin pulir pero con todo su incierto brillo en el corazón (“Jewel Box”). Mitigador ideal para equilibrar el ritmo respiratorio a las recomendables trece inhalaciones por minuto que nos hacen más plácida y deliciosa la existencia. Para tibios amaneceres de amantes con promesas inciertas. 

Dedicado a la memoria de Nusrat Fateh Ali Khan. x Alfonso Sánchez

"Bavarian fruit bread" (Hope Sandoval & The Warm Inventions) Rescatalogados (13)

13/6/12

Hope Sandoval & The Warm Inventions: "Bavarian fruit bread"
(Rough Trade / Everlasting, 2001).

La chica de la voz de terciopelo, el corazón caliente y la cara de ángel nos tenía abandonados desde el último y ya lejano disco de Mazzy Star. Hasta que Hope Sandoval se unió al ex My Bloody Valentine Colm O'Ciosoig para alumbrar un disco muy especial que no difería en exceso de las coordenadas hipnóticas a las que siempre nos tenía (bien) acostumbrados Esperanza. Es decir, atmósferas pausadas de belleza fascinante, desarrollos vocales y rítmicos hipersensibles y mucha melancolía tan perezosa como atractiva. La pena es que las mejores canciones de "Bavarian fruit bread" ya estaban en su Ep de presentación "At the doorway again", lo que no fue impedimento para estar ante un maravilloso disco de delicada sutileza para suaves despertares. x Fernando SoYoung

Lose Me On The Way by Hope Sandoval on Grooveshark

"Waterpistol" (Shack) / "The magical world of The Strands" (Michael Head) Rescatalogados (12)

26/3/12

Shack: “Waterpistol” (1995, Marina)

Lo de Michael Head y su formación post-Pale Fountains (Shack) tiene gracia: Vapuleado a conciencia por el NME a lo largo de su carrera artística al mando de estos dos grupos, y ahora reivindicado como uno de los grandes creadores de melodías pop. Suele pasar. “Waterpistol” fue el segundo Lp de Shack, que se grabó en 1991 pero no se editó hasta 1995 (con la banda ya disuelta) por el sello Marina. Está considerado como uno de los lps de continuación que otros grupos deberían haber hecho (Stone Roses, por ejemplo) y no hicieron, quedándose en mediocres segundos comienzos. En “Waterpistol” sobrevuela el fantasma mancuniano quedándose especialmente en cortes como “Time Machine”, “Sgt. Major” o en “Dragonfly”; Hay ecos de Go-Betweens en “Mood of the morning”, y lo de “Undecided” merece renglón aparte: fluidez pop preciosista de cinco estrellas que tiene la propiedad de poner los pelos de punta al oyente y no cansarle ante la escucha repetida (esto indica a grandes rasgos la condición de “clásico”, ¿no?). Resumiendo, en “Warterpistol” enc ontrarás elaboradas melodías, estupendos arreglos y buenas canciones, y también la sensación de rabia que da el pensar en el trato recibido por algunos plumillas-en-la-cima-del-periodismo-musical de turno.

Undecided by Shack on Grooveshark


Michael Head: “The Magical World Of The Strands” (1997, Megaphone)

Y más de Michael Head. Después de su andadura con Pale Fountains y Shack, se presenta simplemente como Michael Head y viene acompañado de John Head, Michelle Brown, Iain Templeton y Leslie Roberts. Aquí, y en un primer momento diríamos que las constantes de los mejores Shack permanecen inalteradas, aunque lo que sí se observa (lógicamente) es un alejamiento de los planteamientos propios del sonido Manchester (este disco es del año 97) para adentrarse en un pop de línea marcadamente intimista que no duda a la hora de dejarse llevar por un ligero deje folk en algunos de sus cortes. Observen, si no, el aire reposado de “Something like you”, las susurrantes “And luna” o “Loaded man”, lo paisajístico de “It´s harvest time” y, como no, “Queen Matilda” o el reprise de “Undecided” que queda perfectamente integrado en el contexto del disco. Desnudez, intimismo y movimientos lentos para un disco que es el complemento indispensable para todo seguidor del señor Head que se precie, pero también para todo aquel que quiera escuchar melodías pop sólidamente construidas sin más intención que la de darse por entero a la música. x Luis Fan

"Sniff" (The Legendary Jim Ruiz Group) Rescatalogados (11)

5/9/10

The Legendary Jim Ruiz Group : “Sniff” (Siesta Records).

Parece mentira lo que el pop facturado con afán de perfección y exquisitez puede llegar a afectar al estado de ánimo (de algunos). Ejemplo: “Sniff”. Jim Ruiz (sí, tiene ancestros españoles) es una autoridad en el arte de componer frágiles y sublimes piezas de pop suave y atemporal, apoyado en la exuberante voz de su mujer Stephanie “Boom-Boom” Winter-Ruiz, en el bajo y teclados de su hermano Chris Ruiz, en las guitarras y la producción de John Crozier, en la guitarra solista de Alison LaBonne y en la batería de Danny Sigelman. También participa con su voz el francés Katerine en este compendio arrebatador y multiinstrumental de pop, bossa, new wave, country, soul y beat (maravillosa “Big Foot”; estupendas “Until I Met You” y “Bobby Stinson’s Guitar”; preciosas “Without You, Gurl” y “Something Strange Happens”) que ponen a Jim Ruiz, filólogo de lengua inglesa originario de Minneapolis, en un pedestal de elegancia, nostalgia y sutileza pop. Irresistible. x A. Hurtado

"Kingsize" (The Boo Radleys) Rescatalogados (10)

5/3/10

The Boo Radleys: “Kingsize” (Creation/Sony, 1998).

Martin Carr siempre ha parecido poseer un inagotable cerebro creador, y escuchar sus canciones es como admirar un paisaje en la país de los inventos, siempre hay un nuevo color, una nueva visión, una nueva experiencia. Y no es que los Boo Radleys estuvieran en otro planeta musical, no, estaban en éste, con los Beatles y los Beach Boys en los cuadros de su habitación sonora, lo que pasa es que supieron sacarle partido en los noventa como nadie. En “Kingsize” (que fue el último álbum que publicaron antes de su separación) seguían conjugando clasicismo con gotas de riesgo sónico y puenting instrumental. En él hay alimento energético para todos: para los exigentes de la melodía autoadhesiva y el arreglo fragante (“Eurostar”, “Kingsize”, la preciosa “Comb Your Hair”), para los que gustan de doblar la esquina burbujeante del pop (“Adieu Clo Clo”, el ritmo prodigyoso de “Free Huey”, “High As Monkeys”), hasta para los que se entregan con pasión a una de las especialidades de Carr: aquello de 3 canciones en 1 (las apabullantes “Blue Room In Archway” o “Monuments For A Dead Century”). Generosos en minutaje y talento, ser fan de The Boo Radleys era y es como el ‘ring-shaped cake’ de San Valero: siempre hay premio. x Fernando SoYoung

"Mute" (Catchers) Rescatalogados (9)

15/2/10

A los consumidores compulsivos de música nos invade una profunda desazón cuando nuestro poder adquisitivo no nos permite conseguir todas las maravillas que hay -normalmente escondidas- en el mercado esperando a ser paladeadas. En este caso una de las soluciones es volver de nuevo la cara al vinilo, campo en donde la capacidad de sorpresa y el halo nostálgico van de la mano estrechamente. Ante la expectativa de descubrir a un grupo que apenas conoces o irte a casa de nuevo con las manos vacías, no hay duda: a la piscina. Y a la piscina me tiré con una banda de Irlanda del Norte llamada Catchers, de los que mi única referencia era media canción grabada de la radio hacía año y medio. Ahora de lo que me arrepiento es de no haberlo adquirido antes y del tiempo que he estado privado de escucharlos. Magnéticos, sensibles y otoñales, los Catchers engrosan la lista de grupos que pasan de puntillas por los pasillos del éxito, a pesar de haber teloneado a bandas como Pulp u Oasis. “Cotton Dress”, “Apathy”, “Shifting” y “La Luna” son, de cualquier forma, brillantes postales de color pastel y emoción incontenida, con excelsas melodías tejidas con maestría por el joven compositor Dale Grundle y secundadas por las celestiales cuerdas vocales de Alice Lemon. Este cuarteto merece un hueco en el mundo de la música, aunque éste no llegue a ser tan grande como el que abren en el corazón de todo aquél que haya escuchado este primer álbum, “Mute” (Setanta, 1994). x Gabi Lombardo (So Young #11, abril 1997)

Escúchalo completo en Spotify

"The Big Picture" (Cotton Mather) Rescatalogados (8)

26/8/09

Cotton Mather: “The big picture” (Houston Party, 2001)

Conocemos a muchos buenos grupos que nos hacen pensar rápidamente en los Beatles por similitudes, pero estos tejanos llamados Cotton Mather contagian desde el primer segundo de “The big picture” (su segundo trabajo tras “Kontiki”) un irremediable optimismo con su pop de guitarras y estribillos dinámicos y armónicos, y una voz, la de Robert Harrison, que triunfa en todos los registros sin operaciones previas. Las velocidades medias aún suben más el nivel (magníficas “Story of Anna”, “Ramon finds waterfalls” o “Monterrey honey”) de una colección de canciones de incuestionables momentos fáciles de escuchar y aún más de recordar para un buen amante de las melodías de origen sixtie. Un grupo muy especial para gustos clásicos. x Gabi Lombardo

"Universal Love Music" (Kamino) Rescatalogados (7)

24/7/09

Kamino: “Universal love music” (Labelman/Dock, 2000).

Diez canciones, diez itinerarios. El cuarteto belga Kamino exhibió en su debut “Universal Love Music” las razones de esas buenas referencias que provinieron del exigente mercado británico. Y encontramos las más profundas allí donde tocan techo emocional merced sobre todo a unos arreglos de primer orden, a unas voces cálidas y a unas melodías palpitantemente certeras (“Are you ready?”, “Great lost love”). Otras veces patinan en el barro rockero (“Rockafeller”), pero no importa porque salen de él con elegancia (“Boysbands are everywhere”, “I have got to love me”). Imaginativos, clásicos, frescos, por momentos pletóricos. Sin duda se hace Kamino al escuchar con este candidato a grupo comunitario pop de aquel año 2000. x Rubén Aliaga

"Metro" (Micromars) Rescatalogados (6)

27/3/09

Micromars: "Metro" (S.h.a.d.o. Records / Green Ufos, 2001).



Christer Andre Jensen supo reconstruir en "Metro" un retro pop futurista que envuelve y marea con toneladas de sonidos farfisas y vocoderes, sintetizadores analógicos a granel pero utilizados con fino talento: canciones como "Bright Light", "Cargo", "Phasing Out" o "Thermoluminescent" teletransportan a la edad espacial en blanco y negro y la convierten en un edén multicolor, deslumbrante y sumamente entretenido. Pero no hay que dejarse engañar por el traje vetusto que engalana este disco, aquí hay grandes composiciones que contienen unas melodías inspiradísimas, de esas que alegran lunes y extinguen lluvias. Recomendado el vuelo chárter al micromundo Micromars.
x Gabi Lombardo

"Seventeen Stars" (The Montgolfier Brothers) Rescatalogados (5)

13/3/09

The Montgolfier Brothers: “Seventeen Stars” (Vespertine Records, 1999)



Divina intervención tuvo que ser el que Mark Tranmer (también en el grupo Gnac) y Roger Quigley (compartiendo este proyecto con otro que llevaba su apellido) se encontraran y se unieran para crear música en comandita. Porque este “Seventeen Stars”, su primer trabajo para Vespertine, es delicado pop de naufragios emocionales, de paisajes de íntima desolación, de corazones desgastados por el tiempo y los despechos; todo ello musicado de manera impecable y elegante. Ante la escucha de momentos como “Even If My Mind Can’t Tell You”, “Between Two Points” o “Une Chanson Du Crepuscule” uno sólo puede soñar rendido ante su preciosismo de cristal y ante todo un esplendoroso pop de introspección repleto de embriagadoras lágrimas acústicas. Un disco fuera de lo común y una constatación patente de que lo melancólico, vía Montgolfier Brothers, es enormemente bello. x Laminé Román

"Fantástico Entre Los Pinos" (El Niño Gusano) Rescatalogados (4)

9/2/09

El Niño Gusano: “Fantástico entre los pinos” (Grabaciones en el Mar, 2000)



Fantásticos allá donde ponían el ojo, El Niño Gusano nos brindó, después de sus tres discos de estudio, un regalo en forma de doble álbum de valor incalculable, que además ejerció de inmejorable despedida y cierre de su trayectoria. Porque en este “Fantástico entre los pinos” se entretejen todas las enormes virtudes que siempre atesoró el grupo zaragozano, además de dar alguna que otra vuelta de tuerca a sus irrepetibles universos, a menudo oníricos, siempre sublimes. Versiones (de sí mismos y ajenas), caras b de singles, alguna remezcla, canciones de sus primerizas maquetas... todo lo que sus seguidores podíamos esperar de ellos para aplacar esa especie de tristeza risueña que nos invadió al saber en su día que la aventura había terminado (y nos sigue invadiendo cuando recordamos y escuchamos los discos y canciones que inventaron). Siempre nos quedará El Niño Gusano porque siempre los llevaremos dentro. x Fernando SoYoung