Lo que debo recordar de 2006

30/12/06

Esta lista no busca otra finalidad que la de combatir el alzheimer y, dentro de unos meses o quizá un par de años, darnos unas pistas sobre los discos que escuchábamos, y nos dejaban con la boca abierta, a finales de dos mil seis.

Trans-ibéricos

1) The Radio Dept.: "Pet Grief”
2) Hot Chip: "The Warning”
3) Cat Power: "The Greatest"
4) Beirut: "Gulag Orkestar"
5) Guillemots: "Through the Windowpane"
6) Vincent Delerm: "Les Piqûres d'Araignèe"

7) Brazzaville: "East L.A. Breeze"
8) Badly Drawn Boy: "Born in the U.K."
9) James Figurine: "Mistake mistake mistake mistake"
10) The Isles: "Perfumed lands"
11) Herman Düne: "Giants"
12) Tv On The Radio: "Return to Cookie Mountain"
13) Psapp: "The only thing I ever wanted"
14) Mojave 3: "Puzzles like you"
15) Dominique A: "L'horizon"
16) I'm From Barcelona: "Let me introduce my friends"
17) Kenneth Bager: "Fragments from a space cadet"
18) Makrosoft: "Also playable mono"
19) Jarvis Cocker: "Jarvis"
20) The Knife: "Silent Shout"


Ibéricos

1) Catpeople: "Reel #1"
2) Delorean: "Into the plateau"
3) Limousine: "The abyss you can reach"
4) Skimo: "Un año de libros viejos"
5) Antònia Font: "Batiscafo Katiuskas"
6) Standard: "3000 v-40000 w"
7) Sr. Chinarro: "El mundo según"
8) Violadores del Verso: "Vivir para contarlo"
9) Pájaro Sunrise: "Pájaro Sunrise"
10) Tachenko: "Las jugadas imposibles"

Chispazos inolvidables

1) Infadels: "Girl that speaks no words"
2) The Pipettes: "Pull shapes"
3) Hot Chip: "Boy from school"
4) Delorean: "As time breaks off"
5) Phoenix: "Consolation prizes"
6) Cansei de Ser Sexy: "Let's make love and listen"
7) The Cloud Room: "Hey now now"
8) Voxtrot: "Mothers, sisters, daughters & wives"
9) I Love You But I've Chosen Darkness: "According to plan"
10) Peter, Bjorn and John: "Young Folks"
11) Radio 4: "Grass is greener"
12) Scissor Sisters: "I don't feel like dancing"
13) The Organ: "A sudden death"
14) Albert Hammond Jr. : "Back to the 101"
15) Teddybears (featuring Iggy Pop): "Punk rocker"
16) Catpeople: "Party people"
17) Hope of the States: "Sing it out"
18) Cat Power: "The Greatest"
19) Bombones: "The Goonies r good enough"
20) My Robot Friend (featuring Antony): "One more try"

Esta lista ha sido el resultado de los gustos remezclados de Simón Zico (en la foto), Moog, Hang the Dj y So Young

Para escuchar canciones...

Cesare Pavese

25/12/06

La tormenta diaria

El día 26 de agosto de 1950, Cesare Pavese salió por última vez del domicilio de su hermana María, en Turín. El escritor se encerró en una habitación del hotel Roma e hizo algunas llamadas telefónicas, sus últimos y desesperados intentos por establecer una comunicación válida con el prójimo... Al día siguiente, la gerencia del hotel, preocupada por el largo silencio del huésped, dispuso que se abriese la habitación de Pavese. Le encontraron en la cama, muerto, rodeado de sobres, vacíos, de somníferos. Entre sus papeles se encontró una carpeta, y en ella podía leerse: “El oficio de vivir de Cesare Pavese”. Allí dentro aparecía escrito el diario que el novelista piamontés llevó, aunque no con periodicidad absoluta, desde el 6 de octubre de 1935 hasta el 18 de agosto de 1950, es decir, hasta pocos días antes de su muerte. Lo que a continuación sigue son algunos de los pensamientos escritos por Pavese en su diario.

- El arte de vivir es el arte de saber creer en las mentiras.
- Todos los hombres tienen un cáncer que los roe, un excremento diario, un mal a plazo fijo: su insatisfacción; el punto de choque entre su ser real, esquelético, y la infinita complejidad de la vida. 

- Llevo un retraso de al menos ocho años respecto a mis coetáneos. Normalmente ellos a los veintidós están ya convencidos de lo que a los treinta aún no me convence.
- Este amor tranquilo, sin problemas, es el más grave de tus problemas. 

- No tengo motivos para rechazar mi idea fija de que cuanto le ocurre a un hombre está condicionado por todo su pasado; en suma, es merecido.
- Vivo actualmente como los más despreciables personajes que me hicieron indignarme en mi juventud. 

- Al leer no buscamos ideas nuevas, sino pensamientos ya pensados por nosotros, que adquieren en la página un sello de confirmación. Nos impresionan las palabras de los otros que resuenan en una zona ya nuestra –y que ya vivimos- y que al hacerla vibrar nos permiten apresar nuevos atisbos en nuestro interior.
- En sustancia, para transformar el placer en serenidad es preciso que aquél se haya convertido en hastío. 

- Las cosas se obtienen cuando ya no se desean.
- Las únicas mujeres con las que vale la pena casarse son aquellas en las que uno no puede confiar para casarse. 

- Se deja de ser jóvenes cuando se comprende que hablar sobre un dolor no altera la situación.
- Es increíble que la mujer adorada venga a decirnos que sus días son vacíos y angustiados, pero que no quiere saber nada de nosotros. 

- Si es cierto que nos acostumbramos al dolor, ¿cómo es que con el paso de los años sufrimos cada vez más?
- La única alegría en el mundo es comenzar. Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante. Cuando falta esa sensación –prisión, enfermedad, hábito, estupidez- uno quisiera morir. 

- Conozco a un necio que se negó a aprender en su juventud las reglas del juego, perdido en pos de quimeras, y ahora las quimeras se esfuman y el juego lo tritura.
- Mi felicidad sería perfecta de no ser por la huidiza angustia de hurgar en su secreto para volverla a hallar mañana y siempre. Pero quizá me confundo: mi felicidad está en esa angustia. Y una vez más retorna la esperanza de que acaso mañana bastará el recuerdo. 

- Es notable el estado de quien no siente la tentación de lo que no hace; y no el estado de quien es tentado y renuncia. En términos realistas, lo primero es la paz, lo segundo es el desgarramiento.
- ¿Por qué es desaconsejable perder la cabeza? Porque entonces somos sinceros. 

- La vida es dolor y el amor gozado es un anestésico, y ¿quién querría despertarse en mitad de una operación?
- Sufrir es siempre culpa nuestra.

- Todo lujo hay que pagárselo. Todo es lujo; empezando por estar en el mundo.
- No es cierto que la muerte nos llegue como una experiencia en la cual todos somos principiantes. Todos antes de nacer estábamos muertos.

-Cuando uno sufre, cree que al otro lado del círculo existe la felicidad; cuando uno no sufre sabe que ésta no existe, y sufre entonces por sufrir, porque no sufre nada.
- El ocio vuelve lentas las horas y veloces los años. La laboriosidad, rápidas las horas y lentos los años. 

-Los años se vuelven largos en el recuerdo si al rememorarlos encontramos en ellos muchos hechos para desplegar la fantasía. Por eso la infancia parece larguísima.
- Señal cierta de amor es desear conocer, revivir, la infancia del otro.

- Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando no estamos enamorados.
- El niño que hay en nosotros sobrevive y se estremece sólo en escasos momentos-recuerdo, que nos hacen creer –y no es cierto- que en su momento fueron fantásticos.

Nota biográfica
Pavese nace el 9 de septiembre de 1908 en S. Stefano Belbo (Cúneo) y es el último de cinco hijos de una familia de origen campesino. Cuando sólo tiene seis años, su padre muere. Cursa estudios en Turín y, entre sus profesores de la escuela media superior, cabe señalar a Augusto Monti, figura de relieve del ambiente antifascista de la ciudad, amigo de Piero Gobetti y Antonio Gramsci.

En 1932 se licencia en letras con una tesis sobre Walt Whitman; en esa misma época, empieza su actividad de traductor con "Moby Dick" de Melville y "La risa negra" de Sherwood Anderson para la editorial Frassinelli. En 1934 es nombrado director de la revista "Cultura". En mayo de 1935 es detenido por motivos políticos y confinado en Brancaleone Calabro. En 1936 regresa a Turín y publica el libro de poesía "Lavorare stanca". Durante la guerra, se refugia con su hermana en Serralunga y, cuando termina, se inscribe en el Partido Comunista Italiano (PCI); en 1945, publica "I dialoghi col compagno" en el diario "L'Unità".

De su obra posterior destacan las siguientes novelas: "De tu tierra" (1941), "La playa" (1942), "El compañero" (1947), "La casa en la colina" (1948), "El bello verano" (1949) (inspiradora de la canción de Family del mismo nombre) y "La luna y las fogatas" (1950); "Diálogos con Leucó˜" (1947), junto con los poemas de "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos" (1951) y el diario "El oficio de vivir " (1952) marcaron para siempre la poética de los escritores argentinos de los años sesenta. Víctima de repetidas crisis depresivas, Cesare Pavese se suicida el 27 de agosto de 1950 en un hotel de Turín, ingiriendo doce sobres de somníferos.

Ride Miradas al pasado (1)

18/12/06

Cuando Creation decidía editar el primer single de cuatro jovencitos tímidos de Oxford (Mark Gardener, Andy Bell, Laurence Colbert y Steve Queralt) allá por el verano de 1989 muy pocos pensaban que comenzaba así una de las carreras más prometedoras del pop británico de la década de los 90. “Ride E.P.” suponía la puesta de largo de un cuarteto que había decidido “hacer ruido para hacernos oír”. Tras una portada decorada con melancólicas rosas se escondían cuatro sacudidas ruidosas, intentas y sobrecogedoras. Cuatro pequeñas maravillas tejidas sobre muros de guitarras venenosas, con caricias vocales y encanto juvenil. En seguida la crítica les bendice y el público participa de una veneración especial. Nacía algo más que un grupo, nacía toda una esperanza, un sorprendente viaje a lomos de historias mágicas y sumamente hermosas. “Play E.P.”, ya en el 90, contenía una joya inmensa como “Like a daydream” que les encumbra a lo más alto de los “charts” independientes británicos. Ride destacan por encima de sus compañeros de generación, se convierten en los estandartes de toda esa caterva de grupos conocidos como “shoegazers”. Pasión descarnada con guitarras nerviosas, melodías vocales encantadoras y ambientes hipnóticos que transportan al séptimo cielo. Ride son una revelación, construyen las canciones que todos necesitábamos oír en esos días, recogen las influencias que todos habíamos mamado, elaboran mensajes ariscos y cortantes, suaves y espinosos a la vez. ¡Enamorarse de Ride era tan fácil!. “Fall E.P.” explota su prolífica capacidad de empaquetar en vinilo emocionantes obras de arte sonoro.

Al poco tiempo editan su primer larga duración, “Nowhere”, todo un recorrido a lo largo de paisajes rebosantes de magia y perfección noise (haz la prueba, vuelve a escuchar “Dreams burn down”, “Kaleidoscope”, “Decay”, “Vapour trail”, “Seagull” o la joya semiacústica “Paralysed”). Dos tercios de “Nowhere” confirman a Ride como “uno de los mejores embajadores del sonido de guitarras de los 90”, resumía el N.M.E. al incluir el disco entre lo mejorcito del año. Un disco imprescindible en nuestra juventud.

Today forever E.P.” sería su única entrega discográfica en 1991 metidos como estaban en una amplísima gira. Habrá que esperar hasta el año siguiente para degustar el single “Leave them all behind”, un tema de desarrollo ondulante y embriagador, donde Ride se recrean sin importarles demasiado el carácter poco comercial del tema (por excesiva duración). Con su segundo LP, “Going blank again”, Ride amplían su punto de mira y los ambientes más fríos y oscuros se tornan luminosos y coloristas. Juguetean con la psicodelia, añaden órganos y arreglos de cuerda, dan pinceladas de melodías azucaradas, abarcan el pop más luminoso y cálido. Un trabajo abierto, amplio y pulcro. “Twisterella” es la caricia ideal que sirve para invitar a pasear por las canciones teñidas de arco iris y elegante pop que el disco encierra, y “Time machine” la excusa perfecta para no dejar de adorarlos. La gira de este álbum les trae a España en la primavera de 1992 y el concierto que ofrecen en la KGB de Barcelona aún permanece en mi memoria como uno de los más intensos y emocionantes.

En el tiempo que pasa desde la salida a la calle de “Going blank again” y el momento en que Ride se ponen en manos de John Leckie para grabar su tercer álbum suceden muchas cosas. Mark Gardener comienza a “disiparse” más de lo normal, entre efluvios aromáticos y noches insomnes, Steve Queralt sufre problemas de salud, y Bell, casado recientemente con la nórdica Idha, comienza a dedicar bastante tiempo a la carrera artística de ésta y, lo que es más importante, comienza a interesarse por el pop sesentero de gente como The Byrds o Buffalo Springfield. La labor compositora, hasta entonces compartida sin problemas por los dos guitarristas-cantantes, comienza a desnivelarse a favor de Andy Bell, enfriándose además las relaciones entre ambos. Así las cosas, el trabajo fruto de las nuevas sesiones supone un cambio bastante importante respecto a anteriores discos. “Carnival of light” (1994) ve a Ride guiñar los ojos al rock americano, a la costa Oeste y dar la espalda a las tormentas ruidistas de antaño. La psicodelia ácida y el pop sesentero aparecen en un disco que contiene desde pequeñas delicias acariciantes como “1000 miles” a complejas sinfonías poco inmediatas (“Birdman”) pasando por travesuras envueltas en hammond (“Crown of creation”), revisiones acertadas (“How does it feel to feel”, de Creation) o devaneos soul antaño impensables (“Endless road”). Un disco variado e interesante para una situación difícil de tensión interna continua.

Cuando sale a la luz “Tarantula” en 1995, la situación ya ha llegado al límite. Gardener sólo participa en la composición de dos de los temas y ni él ni Bell acceden a posar juntos para las fotos de promoción. Por tanto, cuando Creation anuncia que el grupo no realizará gira del nuevo disco y posteriormente se confirma la ruptura definitiva, nadie se extraña. El nuevo trabajo, a la postre testamento del cuarteto, sigue el camino iniciado por el anterior, es decir, tintes revisionistas, ambientes retrospectivos, guitarras limpias e intensas, órganos que sobrevuelan, aires neo-hippies y ensoñaciones lisérgicas. Se consumaba así uno de los cambios más drásticos y el final anunciado de unos de los grupos más intensos y más maravillosos que han salido de Inglaterra en los últimos años. A su espalda dejaban seis años de producción que llegaron a enganchar a unos seguidores ávidos de sus propuestas, a parte de una generación que buscaba algo en la música que ellos desde el principio supieron dar. Cuatro álbumes, cuatro colecciones impecables de sueños de juventud, de deseos adolescentes, de magia y de color, cuatro piezas imprescindibles que jugaron un papel importante en la vida de muchos de nosotros. x Javier M. Carpi, 1998

Adriano y Julie Encuentros (2)

16/12/06

Aquella habitación donde se concentraba la mayor parte del ruido y la bebida de la fiesta no era muy grande, pero albergaba en su interior a no menos de veinte personas. Después de haber cruzado nuestras miradas al menos cuatro veces, la chica con la camiseta roja y yo salimos de la estancia, casi a la vez. Coincidimos en el pasillo de acceso a los dos baños con que contaba aquella casa.
-Me recuerdas a Adriano Celentano -me dijo.

-No conozco bien cómo era, -contesté yo.
-¿A quién crees que me parezco yo?
-No sé, quizá a Julie Delpy, un poco.
-¿Ah, sí? ¿Antes del amanecer o del atardecer?
-Del atardecer, mejor.
Ambos atravesamos nuestras respectivas puertas de acceso al baño. Salimos también a la vez, y sólo nos sonreímos. Al entrar, juntos, en la habitación repleta de gente, los dos besamos a la persona que teníamos al lado. Nos miramos cuatro veces más antes de irnos de allí, por separado. Gabi Lombardo, 2006

Daniel Darc

11/12/06

Vida después de la vida

Conocido tanto por su militancia en el grupo Taxi Girl en los años 80 como por su escarceo continuo con el abismo del lado más oscuro del lado oscuro, su vuelta a lo grande con el elepé "Crèvecoeur" constata que el alcohol, las drogas, la prisión y, sobre todo, su maltratador torbellino interior no han podido con él.

Mucha culpa de esta vuelta a lo grande de Daniel Darc quizá la tenga el joven compositor Frédéric Lo, copartícipe muy estrecho de las doce canciones que se incluyen en el magistral “Crèvecoeur”. En él, Darc saca mucho de sí mismo con una producción tan sencilla como poético y brillante es su resultado. Inspirado en sus héroes declarados (Serge Gainsbourg, Johnny Cash, Boris Vian, William S. Burroughs) este hombre de nocturnidad alevosa e implacable nos conduce con su voz malherida por un túnel de luminosidad cegadora, dejando el sabor de un gran clásico francés.

Evocadores pianos y guitarras acústicas le bastan para acercarnos a personajes de la bohemia urbana de difíciles destinos. En contraposición, el disco respira luz por casi todos lados. El susurro Gainsbourg de “Si tu vas là-bas” es mucho más que un homenaje; “Inutile et hors d’usage” y su bonito comienzo de piano, es la sencillez instrumental tornándose pura fantasía preciosista, estética modesta al servicio de la nostalgia más punzante; “La pluie qui tombe” es de una belleza crespuscular, tan relajante como atenazadora en su melancolía oceánica; “Rouge rose” exporta la iluminación de un amanecer vacacional junto a un amor recién estrenado; la pura expansión de vitalismo exacerbado de “Mes amis”; el sentimiento a flor de piel de “Je me souviens, je me rappelle”... todo ello deja poco espacio para oscuridades rocosas y mucho para arenas blancas. Un gran retorno de Daniel Darc. Crackity Jones, 2005

La espera que valió una pena Encuentros (1)

8/12/06



Aquel pueblo del Pirineo francés era algo más que un bonito recuerdo de su juventud. Por eso cuando volvió allí, sola, encontró magnificada toda la magia sentimental que se había quedado impregnada en su memoria hacía ya diez otoños. Caminó durante horas, visitando repetidas veces todos y cada uno de los lugares que recordaba con gran nitidez.

Entonces, inesperadamente, y mientras descansaba sentada en un banco de la plaza principal, le vio. Se frotó los ojos de pura incredulidad, pero no tenía duda: era él. Le siguió con la mirada durante más de cien metros, imaginando mientras tanto todas las cosas que le diría, todo lo que no pudo decirle entonces y todo lo que había planeado decirle si se presentaba la hipotética e improbable ocasión.
Y la oportunidad había llegado, y además en el lugar que la perfección de sus sueños había diseñado con tiralíneas. Se armó de valor, se incorporó. Con las piernas temblorosas, empezó a andar hacia él despacio. Se notaba ligera, como si la gravedad se hubiese aliado con ella. Y en aquel momento, cuando estaba a tan sólo cinco metros de la espalda de él, por donde quería darle la sorpresa, se percató de que una mujer joven, con dos niñas agarradas una a cada una de sus manos, llegaba antes que ella a su objetivo y le besaba.
Frenó en seco.
Ni esa vez ni nunca más volvió a ver la cara de él frente a la suya. Fernando SoYoung, 2006

Catpeople + Maga + Fantasma#3

2/12/06

Múevete Weekend. C.C. Laín Entralgo, Zaragoza. 1 de diciembre de 2006

Primera jornada del interesante doblete de grupos españoles que este fin de semana organizaba Muévete, y que comenzaba con una pregunta: ¿No es verdad que cuando te avisan de que vas a ver a una ‘superbanda’ (Fantasma #3 es un extracto conjunto de Tachenko, La Habitación Roja y DeLaRosa) vas preparado para ver migajas de las sobras de sus respectivos discos?. ¿'Superbanda’ o banda descartada? Aunque fueron de menos a más, en esta ocasión Fantasma #3 no invitaron precisamente a hacerse con su primer disco “Los amores ridículos”, quizá la próxima vez.

Maga, en cambio, sí invitaron a muchas cosas. Y sobre todo nos invitaron a montar en su particular feria de canciones inspiradas, bombeando melodías sobre ese extraño caballito que es la personal voz de Miguel Rivera (Germán Coppini por lo bajini, y mención especial para su “peluco”, una auténtica rizoselva del Amazonas). La magia de sus canciones más antiguas, aquellas que poblaban su homónimo primer álbum (esta noche con “Piedraluna”, “Agosto esquimal” y “Diecinueve” a la cabeza) les hicieron darse un baño de masas (a escala) con un público de media veinteañera (...había chavalería de dieci... ¡resistencia!) que se sabía las canciones del grupo al dedillo. Los triunfadores de la noche.

Noche que cerraban Catpeople, grupo revelación nacional del año gracias a su excelente “Reel #1”, un álbum que se defiende solo con canciones tan envolventes y redondas como “Radio”, “Tanya is on my bed”, “Behind” (algo perjudicada en su directo), “Everyone can tell you” o “Alone”. La voz de Adrián PD sonó profunda y perfectamente acoplada al estilo de estos cinco chicos disfrazados de Interpol, con los flequillos bien colocados y evocando la gloriosa oscuridad ochentera de grupos como The Chameleons o Echo & The Bunnymen. Volaron alto, pero esperábamos aún más... Fernando SoYoung, 2006