Concurso oposición Encuentros (4)

23/2/07

El pregonero lo había anunciado claramente hacia las dos del mediodía: "Se hace sabeeeer, que a partir de las cincoooo, tendrá lugaaaaar, en la plaza del puebloooo, el concurso oposicióoooon, para el puesto únicoooo, de esposa del alcaaaalde. Los requisitos mínimoooos, están expuestoooos, en el tablón de anuncioooos, del Ayuntamieeeento". Y llegaron las cinco. Alrededor del coche del secretario se agolpaban las niñas y los curiosos, pero sólo una candidata, Sonia Li. Sabía que el puesto era suyo, llevaba los suficientes puntos conseguidos como interina como para que otra le arrebatara la plaza, pero por si acaso se puso su mejor vestido, su mejor peinado y su cara más seductora. Pero la realidad era que ella estaba allí para algo más que para recoger su premio a tantos años de servicios al viejo más rico de Valdecanutos. Ahora que iba a ser esposa necesitaba, por supuesto, un amante, y sólo bastó una mirada cruzada con Hipólito, el secretario, para saber cuánto se deseaban. Fernando SoYoung, 2002

"Neon Bible" (The Arcade Fire) El Disconflicto

20/2/07

Recuperamos esta sección clásica del fanzine So Young, "El disconflicto", donde un mismo disco es contemplado desde dos ópticas bien diferentes, dos opiniones divergentes acerca de una misma colección de canciones para acertar seguro...o no. Empezamos con uno de los discos de la temporada, "Neon Bible" de The Arcade Fire, ¿fiasco o discazo?. Hang The Dj y Gabi Lombardo lo analizan.

Con un solo disco ya se hicieron muy grandes, y su segundo capítulo no ha bajado el listón: “Neon Bible” es un disco de una rotundidad arrolladora. Avasalla. Enamora como lo hizo su obra predecesora. Te caza ya con la primera canción, “Black Mirror”, grandilocuente y poderosa. La grabación se ha efectuado en una iglesia de su ciudad natal, Montreal, y los arreglos y el sonido resultante buscan el impacto súbito y la épica orgullosa: y lo consiguen. Predomina la ampulosidad sin miramientos y una ambición superlativa con orquestaciones por todo lo alto. No es de extrañar que canciones como “Keep the car running” o “The Well and the lighthouse” atrapen en una maraña sonora que crece y crece con las escuchas, o que la ya conocida “No cars go” hipnotice los sentidos con ese ritmo trotón que no querrías frenar nunca.
Las letras cobran más importancia que en “Funeral” o, por lo menos, se expanden en contenido con críticas variadas, a veces venenosas y siempre indisimuladas al mundo que les rodea (mención especial a “Windowsill”). Con este disco, The Arcade Fire se autoerigen por derecho propio en puntas de lanza del pop más enérgico e inspirado, crítico y barroco de la actualidad. Si después de descubrir “Funeral” no nos quedó más remedio que escucharlo cien veces de lo que enganchaba, “Neon Bible” es su continuación natural corregida y aumentada, sin el factor sorpresa pero con el factor garantía de talento. Prueba superada con nota. Gabi Lombardo



Después de aquel excepcional debut llamado “Funeral” lo nuevo de Arcade Fire se ha hecho de esperar y parece que tanta presión mediática ha podido con ellos. “Neon bible” no acaba de convencer, de hecho es como si tras sacar la rabia del funeral hubieran vuelto a la iglesia y a abrazar la religión para seguir atormentándose como plañideras con el recuerdo de los difuntos. En ese encierro en el templo santo (nunca mejor dicho pues compraron una vieja iglesia a las afueras de Montreal para convertirla en su estudio), parecen haberse hecho colegas del organista, personaje clave en este disco que inunda canciones como “My body is a cage” (me parece estar viendo al fantasma de la opera como protagonista de un posible video) o “Intervention”. No es que sea un mal disco pero después del funeral hay que tirar para adelante, cogerse una buena y recordar con cariño a los que se han ido. En cambio parece que unos han superado el trago y otros no, sacando lo mejor de sí en canciones como “The well and the lighthouse” y lo peor en otras como “Ocean of noise” (puro relleno) o “Black waves bad vibrations”. Y quizás sea una opinión subjetiva pero “(antichrist televisión blues)” ¿no recuerda demasiado al “Suspicious mind” de Elvis Presley o a la voz de Bruce Springsteen? Y alguien me explicará también el misterio de porqué no quieren ir en coche (“No cars go”, uno de los mejores temas, y “Keep the car running”). ¿Será cosa de la DGT?. Hang The Dj

La lección de Tokyo Police Club

16/2/07



"A Lesson In Crime" es el primer trabajo discográfico de esta banda canadiense (sigue la plaga de buenos grupos en ese país), un disco breve -es un e.p.- pero que va directo y sin frenos a la yugular.
Unas canciones ideales para empezar el fin de semana con una inyección de energía que te traiga a la memoria aquellos viernes en los que la sangre te incendiaba las venas porque la juventud sencillamente no te cabía en el cuerpo.



"Nature Of The Experiment"

7 vistas al mar (III): The Ladybug Transistor

15/2/07

The Ladybug Transistor La piscina amiga Beach Boys, Mancini, The Divine Comedy, Stereolab, Burt Bacharach... Cinco ingredientes principales (no únicos) que conforman la batidora de un grupo que puede llegar a ser algo más que la banda sonora de tus sueños primaverales. Jennifer Baron, exquisita dama norteamericana, nos asombró por su magnetismo oral y su extroversión contagiosa. x Fernando SoYoung, 2000 1.-) 3 cosas positivas y 3 cosas negativas 'made in Spain'. Te adelanto muchas cosas positivas: Gaudí, el País Vasco, Pedro Almodóvar, la Catedral de Sevilla, los cuadros de Miró, Elefant Records, las playas y el litoral, los tardíos atardeceres, las templadas brisas, la gente, Bilbao. Negativas: No hablar bien español, no quedarme todo el verano, poca comida vegetariana??? 2.-) Una anécdota de cuando tenías 10 años. Mi hermano y yo solíamos grabar cintas con conciertos que daban en la radio. Tocábamos al final de nuestras canciones favoritas mientras les bajábamos el volumen, poníamos voces y parodiábamos anuncios, y comentábamos nuestros discos favoritos. Incluso planeamos enviar las cintas (marca Maxell) a una celebridad local, el dúo de Dj’s de rock clásico de Pittsburgh conocido como "Jimmy & Steve." 3.-) Películas que hayas visto muchas veces. ”The Swimmer” (de Burt Lancaster), “The Wicker Man” (Robin Hardy), “Heavenly Creatures”, “Mi Hermosa Lavandería” (Stephen Frears), “Beyond the Valley of the Dolls” (de Russ Meyer), “El Resplandor”, “Matar a un Ruiseñor”, “Anatomía de un asesinato” (Otto Preminger), “Marnie la ladrona” (Hitchcock), “The Manchurian Candidate” (John Frankenheimer), “El tercer hombre”, “Sixteen Candles” (John Hughes), “Spinal Tap”, “Willy Wonka” (con Gene Wilder) 4.-) Un disco de los 60, 70, 80, 90. 60: The Zombies, “Odissey and Oracle” 70: Brian Eno, “Here Come the Warm Jets” 80: New Order, “Power, Corruption & Lies” 90: Neutral Milk Hotel, “In an Aeroplane Over the Sea” 5.-) Una persona a la que te gustaría dar un bofetón y por qué. Rudolph W. Guiliani (un bofetón y mucho más) porque está destruyendo New York City. 6.-) Algo curioso que te haya pasado en alguno de tus viajes por Europa. Colarnos en la piscina del Hotel Amigo durante una gira por Suecia después de tocar en el Festival Emmaboda con The Lucksmiths y Benno, nadando al estilo sueco bajo una sala de piano. 7.-) El momento definitivo en el que decidiste que la música era imprescindible en tu vida. Cuando de pequeños mi madre nos cantaba a mí y a mi hermano "Stewball was a Racehorse" de Peter Paul & Mary para dormirnos. 8.-) Ídolos de la infancia. Tatum O'Neal, mi tía, Daphne de Scooby Doo, The Beatles, Jane Fonda 9.-) El mejor consejo que te han dado. Piensa por ti mismo. 10.-) El bueno, el feo y el malo de la música pop. El bueno: Scott Walker, Billy Nicholls, Gene Clark, Emitt Rhodes, Doug Yule, John Cale, Brian Wilson, Prince. El feo: Elton John, Phil Collins El malo: Billy Joel

Big City Papá o Mamá (2)

11/2/07

Pasaron de ser eterna promesa, a quedarse solos. Con las dudas de si el concurso era demasiado exigente para darles el premio y el dorsal Nº 1, o simplemente dejar el podium desierto y entregarles un miserable áccesit. “Call an ambulance” es la colección de canciones que un grupo rubrica en su quinto disco (como les costó a sus admirados Wilco). Ellos lo hacen en su segundo y sin la posibilidad de girar y dedicarse a esto como medio de vida, no queremos pensar en su alcance, si estos medios estuvieran a su disposición. Francho, batería de la formación, nos desdramatiza la llamada a una ambulancia. x Simón Zico

La Lata de Bombillas, El Fantasma o el Bacharach.
La Lata para el Brugal con ColaLoca, el Fantasma para el Moskovskaya con lima y el Bacharach para el mojito. ¿Ves qué fácil?  

Black Adder, Kevin Smith o Mel Brooks.
Uuhh, esta es chunga, pero creo que gana Rowan Atkinson y su Víbora Negra, por entrañable (¿verdad, Susi?).  

La sección de car audio, la sección de dvd western o la sección de rap hip hop.
Elijo la “b)”, creo que prefiero que me pregunten por “Grupo Salvaje” o ”Hasta que llegó su hora” antes que por el último del maromo ese de 50 Cent o el último loro Pioneer que haya salido al mercado.

Niño Gusano, Elf Power o Wilco.
El Niño, los mejores de acá, forever. Wilco, los mejores de allá.  

Oasis, Casa del Loco o En Bruto.
En Bruto: Octubre o noviembre de 1993, Teenage Fanclub+The Posies y yo con 15 añicos (y camiseta de Guns’n’Roses). Esas cosas marcan, pardiez…  

Mondosonoro, Rockdelux, Uncut.
El Mondo, el mejor invento del Profesor Bacterio.  

Contempopranea, Fib o Fiz.
FIZ. Me he vuelto un pedazo de vago para los festivales. Por este, como lo hacen a 10 minutos de mi casa, aún me daría un garbeo.  

El batería de Def Leppard, Phil Collins o la caja de ritmos de Kraftwerk.
Por un sonido más auténtico y humano, entre los tres obviamente elijo la Roland (o era Linn Drum?) de los alemanes.  

Mestizos, Más Birras o Héroes del Silencio.
Me quedo con The Caracols, definitivamente el mejor grupo de culto que han dado estas tierras (reedición remasterizada con extras YA!).  

Playa, montaña o festival. Montaña. Me da una envidia mi hermana, que vive en Formigal…!. La playa está bien, pero para un ratillo nomás.

La muerte os sienta tan bien (2ª parte)

9/2/07

Jack Kerouac fue un novelista y poeta norteamericano, uno de los miembros fundamentales de la Generación Beat. Sus escritos, la mayoría autobiográficos, trataban sobre todo de las aventuras que le ocurrían en sus viajes por el mundo, así como de las reflexiones que le sobrevinieron durante el curso de su vida. Murió a los 47 años (1969) en un hospital de Florida de una hemorragia interna, desafortunado resultado de una vida repleta de alcohol, adicción vista por algunos como una forma de superar su patológica timidez. Vivía en ese momento con su tercera esposa Stella y su madre Gabrielle.

Mark Rothko (nacido Marcus Rothkowitz en Daugavpils, Letonia), pintor considerado expresionista abstracto, emigró a Estados Unidos a los 13 años. Después de una larga lucha contra la depresión que sufría, Rothko se suicidó en 1970 a los 66 años cortándose las venas de las muñecas en su estudio de New York.

Billie Holiday, nacida Eleanora Fagan, es considerada como una de las cantantes de jazz más grandes de todos los tiempos. Tuvo una infancia difícil lo que repercutió en su vida y su carrera musical. Sus últimos años fueron trágicos. Estuvo trabajando sus últimos 12 años en clubes de New York, y fue estafada: cuando murió tenía 0,70 dólares en el banco, y 750 en efectivo. Fue arrestada en su lecho de muerte; en 1959 (44 años) la drogadicción era un delito, no una enfermedad.

Ian Kevin Curtis, cantante y compositor nacido en Stretford, Inglaterra. Era epiléptico y tenía muchos problemas con su esposa Deborah Curtis cuando se suicidó a los 23 años, en 1980, ahorcado en su cocina mientras escuchaba “The Idiot”, de Iggy Pop. Pocos días después su grupo Joy Division se iba a embarcar en su primera gira por Estados Unidos. La “verdadera” razón por la que Curtis se quitó la vida todavía hoy es cuestionada; algunos especulan con que sencillamente quería ser uno más de los que entran a formar parte del mito de la estrella del rock que muere joven.

John Adam Belushi, actor americano conocido sobre todo por su papel en “The Blues Brothers”, y hermano de James Belushi, actor todavía hoy en activo. También fue conocido por dar rienda suelta a sus tremendas borracheras mezcladas con algo de drogas, lo que lo costó la vida. Fue encontrado muerto en 1982 (a los 33 años) en un hotel de Sunset Boulevard en Los Ángeles. La causa de la muerte fue un chute letal de cocaína y heroína.



Tim Buckley
nació en Washington D.C. en 1947 y murió 28 años después en Los Ángeles. Fue un artista experimental y vocalista único. Empezando con el estilo del folk-rock como bandera, fue incorporando toques de jazz, psicodelia y rock avanzado en una ecléctica y corta carrera a finales de los 60 y primeros 70. El 28 de junio de 1975 fue a casa de unos amigos. Mientras había estado de gira había controlado sus hábitos de excesos con el alcohol y las drogas, pero una gran cantidad de ambas terminó con su resistencia. Desconociendo su amigo que Tim había consumido drogas previamente a lo que habían bebido, le llevó a su casa pensando que tenía sólo un pedo de alcohol. Cuando su amigo finalmente le preguntó cómo se sentía, Tim dijo dulcemente “Bye bye baby”, y falleció. Su hijo Jeff Buckley, de prometedora carrera en los años 90 merced a un sensacional disco de debut llamado “Grace”, continuó alimentando el mito de la fatalidad de los Buckley ahogándose en un río en Estados Unidos.



James Marshall "Jimi" Hendrix. Considerado el virtuoso número uno de la guitarra eléctrica de la historia. La mañana del 18 de septiembre de 1970, cuando contaba 27 años, apareció muerto en el apartamento sótano del Hotel Samarkland, en Londres. Había pasado la noche con su novia alemana, Monika Dannemann, y murió en su cama después de haber ingerido nueve pastillas para dormir, ahogado en su propio vómito. Durante años, Dannemann proclamó a los cuatro vientos que Hendrix seguía vivo cuando le introdujeron en la ambulancia (aunque cambiaba las versiones de entrevista en entrevista). Los informes de la policía y la ambulancia revelaron que Jimi estaba muerto cuando llegaron a la escena, que la puerta del apartamento estaba completamente abierta, y que el mismo estaba vacío.

Janis Lyn Joplin. Cantante influenciada por el blues, el rock y el soul, poseía una de las voces más distintivas de su época. Tan sólo dieciséis días de la muerte de Jimi Hendrix, y con su misma edad, Janis Joplin murió de una sobredosis de heroína pura en la habitación de un motel en Los Ángeles, durante la grabación de las sesiones del album “Pearl”.

Jim Morrison, nacido James Douglas Morrison en Melbourne, Florida. Se mudó a París en 1971 con la intención de concentrarse en su escritura. Allí murió en su bañera el 3 de julio a los 27 años. Muchos fans y biógrafos han especulado con que la causa de la muerte fue sobredosis o un posible asesinato por parte de autoridades del Gobierno americano. Morrison remarcó poco tiempo antes de su muerte que él era el “número 3”. Se refería a él mismo como la tercera persona en morir misteriosamente tras Jimi Hendrix y Janis Joplin. La autopsia oficial reveló “ataque al corazón” como causa de su muerte.

Layne Staley. Fue el cantante de la banda grunge Alice in Chains y del supergrupo del mismo estilo Mad Season. En 2002, y a sus 34 años, Staley fue encontrado muerto en su casa dos semanas después de haber sufrido una sobredosis de heroína y cocaína. En una mórbida coincidencia, Staley murió en el octavo aniversario del suicidio de Kurt Cobain. Su amigo y cofundador de su banda, Jerry Cantrell, que había intentado mantener el contacto con Staley y conservar su amistad, grabó el album “Degradation trip” poco después, dedicado a la memoria de Layne Staley.

Montgomery Clift. Nació en Omaha, Nebraska, y apareció en la escena de Broadway a unos tempranos 13 años. Tuvo éxito y lo mantuvo durante diez años hasta que se trasladó a Hollywood, debutando en 1948 en “Red river” junto a John Wayne. Junto a Marlon Brando y James Dean, Montgomery Clift fue considerado el actor más influyente de su generación. Murió a los 45 años en 1966 por problemas del corazón derivados de su adicción al alcohol y las drogas. Las canciones "Monty got a Raw Deal" de R.E.M. y "The Right Profile" de The Clash son sobre él.


En el tintero se quedan muchos otros nombres que todos recordamos y que no hemos relacionado aquí, como Kurt Cobain, Marilyn Monroe y tantos y tantos músicos, actores, actrices y otros creadores muertos en circunstancias extrañas. Siempre se ha hablado de la peculiaridad mental de los artistas, su ego, sus frustraciones, para qué engañarnos, el mundo interior de un famoso está viciado por demasiados intrusos.
No negaremos aquí esa especie de glamour oscuro y mórbido que tiene el suicidio (o la sobredosis de drogas o alcohol) de un ídolo, de un icono: muchos mitómanos viven de ello; ni que una muerte con tantos elementos misteriosos y sombríos genera algún tipo de admiración: y seguro que mejor morir escuchando a Iggy Pop que lo que le ocurrió a Yuri Alekseyevich Gagarin (en ruso: Юрий Алексеевич Гагарин). Portada del So Young nº 15, fue el primer hombre en viajar por el espacio, en 1961. En marzo de 1968, a los 34 años, el avión MiG-15 que pilotaba junto con su instructor se estrelló en un vuelo rutinario de entrenamiento cerca de Moscú. Aún habiéndose demostrado que pasó dos exámenes médicos previos al vuelo, y que la prueba post-mortem no evidenció resto alguno de sustancias prohibidas en su organismo, Yuri Gagarin no se libró de los rumores de que pilotó su avión bajo los efectos del alcohol. A. Hurtado, 2005

El gran regreso de Andrew Bird

6/2/07

Andrew Bird ha ido subiendo la escalera de su carrera musical con paso lento pero seguro. Cada álbum viene siendo mejor que el anterior (y lleva unos cuantos) y ya alcanzó grandes cotas en “Weather Systems” y sobre todo en “The mysterious production of eggs”. Con este disco el reconocimiento comenzó a llegarle, y su estilo algo heterogéneo y cerrado de sus principios ha ido convergiendo en unas canciones cada vez más brillantes, más personales, de una destreza melódica a la altura (y puede que por encima) de muchos compañeros de generación como Sufjan Stevens, Josh Rouse o Devendra Banhart.
El nuevo disco del trovador-violinista-compositor-guitarrista de Chicago, “Armchair apocrypha”, es todo un prodigio de sensibilidad y talento. Afina al máximo en su habilidad para pulsar de forma sencilla y preciosista la tecla de la emoción, consigue a lo largo de todo el disco condensar esa magia que hace que durante los casi 50 minutos de su duración todo sea un suspiro, todo genere deseos de no salir de esa espiral de notas de belleza onírica en la que te ves envuelto.
En general, da la impresión de que Andrew Bird ha ganado en accesibilidad, aunque dentro de sus canciones lo mismo le siga dando emplear silbidos que sonidos orientales. Ante todo, sigue siendo extremadamente imaginativo, sigue balanceándose entre la fantasía y el toque surrealista, pero sobre todo sigue dando lustre máximo a un universo particular cada vez más reconocible e inconfundible.
En su último disco gana más el pop que el folk. “Cataracts”, “Plasticities”, “Armchairs” y el resto de piezas de este álbum apuntan a cielos despejados donde el pájaro Andrés se desenvuelve con soltura para sobrevolar con delicadeza y lujo nuestras tardes más frías y desangeladas. Una vuelta a lo grande. Fernando SoYoung

La muerte os sienta tan bien (1ª parte)

3/2/07

Prematuros adioses de famosos

Siguiendo la estela de Cesare Pavese repasaremos ahora cómo se han ido algunos personajes públicos de la música y otros campos cercanos. Vidas torturadas, escapadas al lado oscuro, hirientes pasiones, quién sabe hacia dónde va la mente en un momento determinado de tu vida, y marcada por qué condicionantes. Aquí va un recuerdo a románticos y no tan románticos suicidas -y casi suicidas- nada exento de morbo fanzinero.



Elliott Smith
. Nacido Steven Paul Smith en Omaha, Nebraska. Su padre era psiquiatra y su madre cantante. Smith tuvo problemas de depresión, alcoholismo y adicción a las drogas durante muchos años, algunos de ellos claramente reflejados en su música. Murió en el barrio de Echo Park en Los Ángeles a los 34 años a causa de múltiples puñaladas en el pecho. Fue considerado un suicidio, pero la autopsia oficial en diciembre de 2003 se expresaba en estos dudosos términos:
“Mientras su historial de depresión es compatible con el suicidio, y la localización y dirección de las heridas de las puñaladas apuntan a que se las provocó él mismo, algunos aspectos de las circunstancias son atípicas del suicidio y abren la posible vía del homicidio. Éstas incluyen la ausencia de heridas provocadas por duda o vacilación, la ropa rasgada, y la presencia de pequeñas incisiones en el brazo derecho y en la mano izquierda (posibles heridas defensivas). Adicionalmente, su novia (Jennifer Chiba) dijo que el cuchillo había desaparecido y se negó a hablar con los detectives de todo lo sucedido”.

Jean Seberg fue una actriz norteamericana que militó una importante parte de su carrera en el cine francés, y recordada en mayor medida por su papel junto a Jean Paul Belmondo en “Al final de la escapada” (1959) de Jean-Luc Godard. Por culpa de sus ideas izquierdistas, el FBI la relacionó con el grupo terrorista Black Panthers, algo que, sumado a un aborto que sufrió, acabó llevándola a varios psiquiátricos. Tuvo varios intentos de suicidio, incluido tirarse a las vías del metro de París. Milagrosamente, sobrevivió a este tremendo incidente pero menos de un año después, a los 41 años (1979) estuvo oficialmente desaparecida, y fue encontrada once días después en el asiento trasero de su coche en un suburbio de París. El informe policial reflejó que había sufrido una sobredosis masiva de barbitúricos y alcohol (8 gramos por litro).

Keith John Moon fue el batería de The Who. Nació en Londres en 1946. Su última noche fue invitado por Paul McCartney al preestreno de la película “The Buddy Holly Story”. Después de cenar con Paul y Linda McCartney, Moon y su novia abandonaron pronto la fiesta y volvieron a su piso en Curzon Place, en Londres. Allí murió mientras dormía a los 32 años, a causa de una sobredosis de un medicamento anti-convulsiones que tomaba como parte de un programa de desintoxicación del alcohol. El piso se lo había prestado su amigo y también músico Harry Nilsson. Curiosamente Cass Elliot (cantante de The Mamas & The Papas) murió unos años antes no sólo en el mismo piso, sino también en la misma cama. Tras la pérdida de un segundo amigo en su casa, un desolado Nilsson se vio imposibilitado para volver allí vendiéndoselo a Pete Townshend, compañero de Keith Moon en The Who.

John Simon Ritchie, más conocido como Sid Vicious, fue un músico punk rock inglés miembro de los Sex Pistols. Murió en 1979 a causa de una sobredosis a la edad de 21 años. Metido de lleno con su novia Nancy Spungen en una espiral de drogadicción y autodestrucción, es ya del saber popular que en la mañana del 12 de octubre de 1978 Nancy apareció muerta en la habitación 100 del Hotel Chelsea de New York. Había sido asesinada de una puñalada en el abdomen. Vicious, que estaba con ella, fue arrestado y acusado de la muerte de su novia, aunque él juró y perjuró que no recordaba nada de lo que había sucedido. No obstante, siempre circularon teorías de que el asesinato pudo haberlo cometido una tercera persona, posiblemente uno de los muchos camellos que visitaban la habitación. A requerimiento del manager de los Sex Pistols, Malcolm McLaren, Virgin Records pagó los 50.000 dólares por la libertad de Sid Vicious, y en febrero de 1979, para celebrar su vuelta se organizó una fiesta en casa de su nueva novia Michelle Robinson. Durante su estancia en la prisión de Rikers Island, Vicious se sometió a terapia de rehabilitación y salió supuestamente “limpio”. Sin embargo, en la fiesta tuvo acceso a algo de heroína (suministrada por su propia madre, Ann Beverley, también una ex adicta), y Sid fue descubierto a la mañana siguiente muerto a causa de una fuerte sobredosis. Las especulaciones se manejan en el sentido de que Vicious, hundido por vivir sin Nancy, se quitó la vida. Quedaron escritas estas palabras suyas sobre ella: “Ahora que ya no estás, sólo hay dolor y nada que hacer. Yo no quiero vivir esta vida, si no puedo vivirla contigo”.

Germaine Lefebvre nació en Toulon, y a los 17 años ya era modelo, adoptando el nombre de Capucine. Posteriormente se concretaría su paso al cine. Durante muchísimo tiempo sufrió trastornos mentales, fue lo que conocemos como una maníaco-depresiva y se suicidó en Lausana saltando por la ventana de su apartamento, en un octavo piso.

Nicholas Rodney Drake, más conocido como Nick Drake, fue un renombrado cantante y compositor folk británico de los 70. Drake siempre se caracterizó por sus elegantes composiciones otoñales, imitadas con posterioridad por multitud de grupos y solistas. En vida, sin embargo, no tuvo demasiado éxito. Drake fue víctima de un cuadro clínico de depresión severo. En 1974, a los 26 años, sintió una mejoría y se dispuso a grabar un puñado de canciones. Sin embargo, al poco tiempo murió de una sobredosis de antidepresivos. El juez dictaminó que la causa de la muerte de Nick Drake fue el suicidio, aunque nunca fue aceptado por sus amigos y familiares.

Michael Kelland John Hutchence fue el cantante de la exitosa banda australiana de los 80 y 90 INXS. Nació en Sydney, pero se crió en Hong Kong. En 1997, cuando contaba con 37 años, INXS habían sacado un nuevo disco, “Elegantly wasted”, cuando Michael Hutchence fue encontrado ahorcado en su habitación del hotel Ritz-Carlton en su ciudad natal. La causa oficial fue el suicidio, pero como siempre circularon muchos rumores acerca de que fue un accidente provocado por peligrosos juegos eróticos...

Robert Quine fue un conocido guitarrista famoso por sus innovadores solos de guitarra. A lo largo de su carrera colaboró con algunos de los mejores artistas de la historia del rock, entre los que se cuentan Richard Hell & The Voidoids, Lou Reed, Brian Eno, John Zorn, Marianne Faithfull, Tom Waits, Lloyd Cole, Patti Smith y muchos otros. Quine se mantuvo en activo hasta que el año pasado, poco tiempo después de la muerte de su mujer, Quine se suicidó con una sobredosis de heroína en su casa de New York a los 61 años.

Rainer Werner Fassbinder fue uno de los directores más representativos del Nuevo Cine Alemán. Nació en la ciudad bávara de Bad Wörishofen, y murió de sobredosis en 1982 a los 37 años, lo que supuso el fin del citado movimiento cinematográfico.
A. Hurtado, 2005