Patrick Wolf, el lobo romántico

29/10/06

Patrick Wolf acaba de presentar hace pocos días el que es su nuevo single tras su exitoso y gran disco de 2005 "Wind in the Wires". La canción lleva por título "Accident & Emergency", y sirve de adelanto a lo que será su esperado tercer álbum.




Poesía en el acantilado


La aspiración máxima de Patrick Wolf es la libertad individual. Esa cosa que parece simple y es casi utópica de poder hacer lo que quieres en cada momento, estar con quien quieres, y que nada ni nadie ajeno a ti condicione tu vida. Y este joven de 21 años por lo menos lo intenta, empezando con su música.
Con tan sólo 11 años, Patrick Apps tuvo su primer acercamiento a instrumentos como el violín, la viola o el theremin. Un tanto aislado por su especial comportamiento y a causa de la crueldad de la época colegial, muy pronto también se rodeó de artistas mayores que él, relación que le llevó a tomar co
ntacto con el mundo de la música formando alguna que otra banda de carácter experimental. De esta forma, a los 15 años ya había volado del hogar paterno y recorrido gran parte de Europa.
Con sólo estas breves notas biográficas ya es fácil adivinar que estamos ante un personaje fuera de la norma, algo que el talento aplicado a su música se ha encargado de ratificar. Su primera conexión con el mundo discográfico se produjo con “The Patrick Wolf EP”, primer single datado en el año 2002, y que ya contenía dos canciones (“Bloodbeat” y “A boy like me”) que ya estarían posteriormente en su debut en largo, “Lycanthrophy”, editado en el Reino Unido en julio de 2003. A pesar de ser sólo su primer disco, “Lycanthrophy” engendró un gran revuelo en Gran Bretaña por su contenido. Un sonido especial y una voz todavía más, el primer trabajo de Patrick Wolf respira mucha excitación, fuerza juvenil y mucho caos sónico, muchas ideas revueltas: Patrick tenía prisa por despertar admiración. Y lo consiguió con mucho romanticismo como caballo de batalla (“London”), una atmósfera ensoñadoramente medieval (“Peter Pan”, “Wolf song”), estructuras caóticas (“The childcatcher”, “Paris”) y una especie de ruidismo controlado (“To the lighthouse”) combinado con potentes retazos de dance decadente (“Bloodbeat”). Un disco urbanita que contrastaría con su segundo y reciente trabajo, creado en espacios abiertos y cerca de acantilados y paisajes lejanos al dióxido de carbono.

wind in the wires

A sus 21 años, Wolf edita su segundo álbum en febrero de 2005 dispuesto a comerse el mundo, y en él se encamina por veredas más melódicas y menos ruidistas, sin aparcar del todo empero toda esa electrónica personal que marcó su estilo personal en su predecesor “Lycanthrophy”. Con más violines y más cuerdas que acentúan sin duda su vena pasional y romántica, “Wind in the wires” es un disco más completo, más complejo y más intenso que el anterior, y con ingredientes más que suficientes para convertirse en una cima emocional de nuestro tiempo.
La voz de Patrick Wolf es, por supuesto, el estandarte más importante en la huella que deja su música, y podríamos considerarla un cruce de sensibilidades y matices de cinco grandes voces del pop moderno: Marc Almond, Jarvis Cocker, Morrissey, Richard Hawley y Jeff Buckley. Y su música podría considerarse una afortunada heredera entre un pop marcado por la exuberancia y ampulosidad de formas (predominante) y ese otro pop británico de toda la vida de melodías relucientes e inmediatas (accesorio).
Así lo demuestran la arrolladora fuerza y el embriagador apasionamiento con que comienza el disco (“The libertine”),
destilando un romanticismo desbordado que estalla en su continuación (“Teignmouth”), una de esas canciones que dejan petrificado en la fascinación más absoluta. En el tema que da título al disco, “Wind in the wires”, Patrick Wolf despliega una melancolía que encoge el alma y un preciosismo melódico que la ensancha, engarzando un sístole-diástole que congela el tiempo y lo engalana de perfección.
Como en “Lycanthrophy”, pero aumentado por su parcial cambio de vida previo a la edición del disco, el irlandés no se deshace de ese bucolismo acústico y desnudo que tan bien domina, en esta ocasión en temas como “Lands end” o “The Railway House” en donde habla de lugares que le han marcado (en el caso de la segunda, una mansión abandonada).“The Gypsy King”, por su parte, es como un arrullo de crooner del pop que quiere tocar las estrellas antes de irse a dormir cada noche, una auténtica pieza de orfebrería musical de muchos quilates. La exuberancia a la que hacía alusión antes se desata en “This Weather”, donde Wolf teje una tela de araña –violines mediante- de sofisticación muy británica que en los últimos tiempos echábamos en falta. Otra perla del disco –una de las más relucientes- es sin duda “Tristan”, con un comienzo que se dirige por una vertiente tecno pop de crudeza impactante para explotar en un fantástico estribillo de euforia incontenible.
Veremos lo que el futuro depara a Patrick Wolf, el nivel de intoxicación musical y mediático que es capaz de tolerar y rechazar. De momento, el presente es completamente suyo. Ánchel Otín, 2005

7 vistas al mar (I): Ivy

27/10/06

1) IVY
De viaje por la vieja Europa


Ivy pueden perfilarse como nuestro enlace perfecto con el pop americano. El artesano de las melodías Adam Schlesinger enchufa todo su caudal de sangre pop americana en Fountains Of Wayne y reserva para Ivy la sofisticación, la magia y la fascinación que la cantante francesa Dominique Durand se encarga de apuntalar de manera exquisita. Andy Chase completa un trío con tan sólo dos discos en ocho años y un montón de fans con los colmillos sedientos de un nuevo trabajo. Al habla Dominique Durand & Andy Chase. Fernando SoYoung, 2000 1.-) 3 cosas positivas y 3 negativas ‘made in Spain’.
Positivas, su fascinante cultura, las películas de Almodóvar, las corridas de toros. Y negativas, la diarrea, los clubs nocturnos, las corridas de toros.

2.-) Películas que hayas visto muchas veces.
“El planeta de los simios”, “The Double Life Of Veronique” (Kieslowski), “The Garden Of The Finzi Continis” (Vittorio de Sica), todas las de John Cassavettes.

3.-) Un disco de los 60, 70, 80, 90.
60: “Magical Mystery Tour” (The Beatles), 70: “Hunky Dory” (David Bowie), 80: “Steve McQueen”/”Two Wheels Good” (Prefab Sprout), 90: “OK Computer” (Radiohead).

4.-) Una persona a la que te gustaría dar un bofetón y por qué.
A Monica Lewinski, porque está en todas partes y está usando su triste historia para promocionar su nueva línea de bolsos.

5.-) Algo curioso que te haya pasado en alguno de tus viajes por Europa.
Hace unos años, volviendo de alguno de nuestros viajes europeos, fuimos detenidos en el aeropuerto de Logan (Boston). Dominique fue interrogada y luego “deportada” de vuelta a Francia porque ella había estado viviendo conmigo en New York ilegalmente. Para poder permanecer juntos tuve que comprarme un billete para su vuelo una hora antes de la salida. Y sin descuento ninguno. Nos quedamos juntos en París durante tres meses: ella, una convicta, yo, sin un duro.

6.-) El momento definitivo en el que decidiste que la música era imprescindible en tu vida.
Metidos en el coche en aquellos largos viajes familiares y descubriendo que para poder sobrevivir la radio debería estar siempre sonando.

7.-) Define en dos palabras al grupo Luna.
Muy “cool”.

8.-) El mejor consejo que te han dado.
No intentes pegar lo que no está roto.

9.-) El bueno, el feo y el malo de la música pop.
El bueno, Beck; el feo, Michael Jackson; el malo, Liam Gallagher.

Los brutos mecánicos del Dr. Infierno

19/10/06

La crueldad de la vida y la gloria efímera

Fueron los grandes maltratados de finales de los 70 y principios de los 80. Condenados a una derrota segura, los brutos mecánicos del Dr. Infierno eran olvidados en el mismo instante en que eran abatidos por aquel ídolo de masas infantiles llamado Mazinger Z. Pero conozcamos la historia desde el principio.

El primer capítulo de Mazinger Z nos cuenta cómo un equipo de arqueólogos encuentra los restos de lo que parece ser una antigua civilización que era capaz de construir gigantescos robots. Este descubrimiento fascina a los arqueólogos y mientras uno (Dr. Infierno) planea usar este descubrimiento para construir estos robots gigantes y así poder controlar el mundo, el otro (Dr. Kabuto), se opone a la idea. Ambos arqueólogos, antes amigos, se convierten de esta manera en enfrentados enemigos.

El Dr. Infierno encarga el asesinato del Dr. Kabuto. Pero con lo que no contaba es con Koji Kabuto, nieto del Dr. Kabuto, que conoce la existencia del robot gigante que estaba construyendo su abuelo. Este robot, fabricado con un metal llamado “aleación Z”, llevará por nombre… Mazinger Z.

En los siguientes capítulos, Koji aprenderá a manejar el robot gigante, ayudado por el asistente de su abuelo, el Dr. Yomi, quien también había construido un robot gigante, más bien una robota gigante, llamada Afrodita A. La encargada de pilotarla será Sayaka Yomi, hija del Dr. Yomi.

La historia de Mazinger Z continuó a través de 92 capítulos, durante los cuales se enfrentó a multitud de brutos mecánicos, como se llamaba a los robots gigantes del Dr. Infierno. Los 25 brutos mecánicos más importantes de la factoría Dr. Infierno /Barón Ashler (el principal aliado del Dr. Infierno, y el primer bisexual que vieron nuestros ingenuos ojos en la tele. Su perfil izquierdo era femenino y su perfil derecho era masculino, pero lo más impactante era su voz doble, que según qué perfil le enfocaran, era de mujer o de hombre.) fueron los siguientes:
GARADA K7 - DEVIRA X1 - BALANGA M2 - DOUBLAS M2 - DEIMOS F3 - RODER R2 - GUMBIN M5 - GLOSSAM X2 - BALANGA M1 - JINRAY S1 - BELGAS V5 - GRENGUS C3 - BRUTUS M3 - JAIRON G1 - BARAS K9 - JELBROS J3 - GENOCIDER F9 - DESMA A1 - CABEZAS Q9 - MANDERA M3 - BOSRA Q5 - BASIN F7 - KIRMA K5 - KASIMOR T7 - ZARIGAN G8.

Todos fracasaron en su tentativa de derrotar al héroe oficial, privándonos de la oportunidad de ver evolucionar sus posibilidades como avanzados robots poderosos. Algunos de ellos contaban con armas realmente avanzadas y en apariencia indestructibles, pero siempre se veían superadas por las exiguas pero bien aprovechadas bazas de Mazinger, que básicamente fueron: 1) Rayos fotónicos 2) Vientos huracanados 3) Puños voladores 4) Arpones 5) Rayos gamma 6) Misil central.
Posteriormente, ante el crecimiento tecnológico de las criaturas del Dr. Infierno, se le construyó el Jet Scrander, un aparato que permitía volar a Mazinger Z, sin depender de las “tetas fuera” de Afrodita A. El Jet Scrander se lanzaba desde el laboratorio y se acoplaba a Mazinger Z.

Como hemos dicho, a lo largo de esos 92 episodios que duró la serie, Koji Kabuto no cejó de luchar contra las hordas de brutos mecánicos del Dr. Infierno y su ambiguo secuaz, el Barón Ashler y, finalmente, Mazinger Z mata al Dr. Infierno. Pero esto no basta para acabar con la amenaza, pues uno de los secuaces del Dr. Infierno, el Duque Gordon, envía dos poderosos robots gigantes para destruir a Mazinger Z… ¡y lo logran!

Y la historia, claro, no acaba así… en el último capítulo aparece el padre de Koji (al que todos suponían muerto), con su creación, llamada Gran Mazinger, con el que acaba con todos los brutos mecánicos. Después la serie ya no tuvo la misma trascendencia que la primigenia, ni los siguientes brutos mecánicos alcanzaron la gloria que alcanzaron las primeras creaciones de Infierno, una gloria efímera en su momento pero que dejó huella a través de los años. Tanto que todavía muchos soñamos con que Genocider F9 o Brutus M3 se aparezcan en algunos de nuestros sueños secuestrándole a Mazinger Z su Afrodita A... Tristán Gregario, 2005

Sr. Recuerdo

15/10/06

La esperanza de que el alivio fuera la sensación predominante en su cabeza cuando todo acabó fue tan sólo un espejismo. En el mismo momento en que la vio alejarse, el Sr. Recuerdo (familiar lejano al que no veía desde hacía por lo menos nueve años) dio dos leves golpecitos con los nudillos en su puerta y con una malévola sonrisa espetó:
-Vengo para quedarme.
Así de sencillo.
Desde ese día ya nada fue igual, ningún color tuvo la misma luz, ninguna sonrisa la misma franqueza. Todas aquellas noches en que el Sr. Recuerdo no cejaba de enumerar batallitas de mejores épocas fue minando su moral hasta tal punto, que sus ansias de descubrimiento y sus sueños de felicidad se doblaron como una gimnasta de once años.
Finalmente, decidió unirse a su enemigo y convivir con el tormento de su compañía. Mejor eso que echarle a la calle, -pensó-, mucho mejor su lealtad que la insidiosa inquilina suplente, la Sra. Soledad. Fernando SoYoung, 2003 (foto: Barbara Morgan, 1940)

Babamars

11/10/06

Burbujas en la cabeza

Si preguntas a algún sector de aficionados al pop por la música francesa actual, los primeros nombres que citará seguramente serán Dominique A, Experience o Benjamin Biolay. Si preguntas a otro sector, te dirá que Daft Punk y Air. ¿De dónde salen Babamars?. De todos lados y de ninguno, quizá nacieron en una coctelera venusiana, pero suenan estupendamente.

En una madrugada televisiva los descubrí por total casualidad, y al día siguiente tuve que ir a comprarme su disco. Y todo por culpa de unas canciones frescas como sandías y adictivas como chocolatinas. Y a fecha de hoy aún me pregunto por qué extraña razón no son famosos, aunque sea por un anuncio!.


Provienen de Francia, y su primer disco se llama “Whatever happened to all your pioneers”, en homenaje a todos los pioneros de la música a los que ellos admiran y de los que dicen recibir continuas influencias. Y en el disco, como en todos, hay influencias, pero muchísimas y muy variadas, algo que se agradece. Dentro de un conjunto muy ecléctico que huye a toda velocidad del aburrimiento, predominan los sintetizadores en clave pop, a veces retro y a veces no, pero siempre con un resultado con sabor multicolor. Los de Montpellier se salen, por ejemplo, con la inaugural “Beautiful Sunday”, una canción pop de diez y medio de nota con querencia hacia los New Order y Pet Shop Boys más luminosos. No se queda muy atrás el funky-disco de “Move on”, el compadreo con sus paisanos Air en “Champagne makes bubbles in my head” y “Freeze”, la sensibilidad de “Mid-life crisis”, el ramalazo electro de “Computer” y “Extraordinary boy”, o el pop cuasi perfecto que es “The haze”.

Aunque haya algún corte que pueda bajar la media, “Whatever happened to all your pioneers” contiene dos o tres bombazos que huelen de lejos a grupo rompedor, y otras canciones de esas que guardas en tu lista de especialidades culinario-musicales de división de honor. No andamos sobrados de propuestas pop tan desacomplejadas, de estribillos tan pegadizos ni de domingos tan coloristas. Si no es con éste, con el próximo disco seguro que el marciano nombre de Babamars resonará por todas las esquinas. Gabi Lombardo, 2005

El consultorio del Dr. Zruspa Flanders (1)

6/10/06

Tom Jones: “Usaba las bragas que me tiraban al escenario para secarme el sudor”
Dr. Flanders: Supongo que ahora el tigre de Gales se alisará las arrugas con los tangas...
Robbie Williams: “Tengo más confianza en lo que hago, sé que estoy en el camino correcto porque lo que compongo se vende mucho, igual que ‘La Macarena’, que ha vendido un montón de discos por el mundo”.
Dr. Flanders: Robert, para llegar a la elegancia, porte, distinción, saber estar, clase, finura y atractivo de Los del Río hay que meter muchas, muchísimas más horas de las que tú llevas. Así que al tajo, que no vas del todo mal encaminado.
No Me Pises Que Llevo Chanclas: “Algunos del grupo tienen trabajos tan consolidados que no se atreven a dejarlos, pero al final van a tener que hacerlo porque estamos saltando un escalón. Esto va muy deprisa y resulta verdaderamente difícil asimilar este pelotazo. Ya estamos rondando el Disco de Oro.”
Dr. Flanders: ...y llegasteis al final de la escalera y qué había: un abismo del calibre de vuestra música chorrona. Pelotazo (de goma) el que os dieron en la cabeza cuando nacisteis...
Tom Rowlands (The Chemical Brothers): "Una vez, Morrissey gritó 'Hang the D.J.", pero luego Sister Bliss y Maxi Jazz aclamaron que 'God is a D.J.'. Estos son los 80 y los 90".
Dr. Flanders: Si seguimos la lógica, en los años 2000 tiene que predominar el "Hang the God Morrissey"?.
Marilyn Manson: “Yo soy mi propia obra de arte y mi propia materia prima".
Dr. Flanders: Si tú eres arte, M.M., la duquesa de Alba es “Miss Vigilantes de la Playa”.

Menú de artistas

3/10/06

Hubo un tiempo no muy lejano, en el reinado televisivo del amo y señor de las cocinas -Karlos Arguiñano-, en que toda televisión que se preciara u optase a atraer a las masas debía tener un programa dedicado al arte culinario. Este fanzine, con aspiraciones “serias” a máximas audiencias, ha preparado su especial dedicado a los pucheros.

Sor Llaun, madre superiora de la orden de la Monja Meengaña, ha compilado las recetas de los visitantes famosos que la han visitado en su pequeño y discreto convento rural. Así pues, aún recuerda la mañana en la que el músico del Chaval de la Peca, Yuri, ahora electro-poeta dadaísta, le recomendaba comida eslava. “Tendrías que ir a San Petersburgo, que invita a ir a otros lugares. Luego irías a Kiev, a casa de mis padres y dirías que eres mi amigo. Entonces mi padre te daría Borg, una sopa buenísima y mi madre unos Vareniki, una especie de pasta. Todo acompañado de un vodka casero para que el abanico de sabores se abra mejor”.


Igual de variopinto fue el encuentro con el transformado cantante de 'anarko rancheras' a 'anarko canción italiana': Tonino Carotone, que en el claustro de esta villa le confesó secretos de las mismísimas tierras papales. “La polenta es una especie de sémola amarilla con salchichas. En Alba, cerca de Torino, es el único lugar en el mundo que tienen la trufa blanca y para octubre hacen un plato de spaghetti y esta trufa, que es la hostia”.


Otros aportaron recetas paganas y tocadas por la mano de Alá, aunque las manos de Nima Majd también toquen las seis cuerdas con rabia y desespero como en la última noche. “Por supuesto tendrías que visitar Irán. Probar la comida casera, especialmente un tipo de arroz dulce que se cocina con pollo, exquisito”.


Sor Llaun tenía simpatía por unos chicos americanos cuya simpleza y dulzura recordaban a Gabino Diego en 'Amanece que no es poco', pero que se quedaron prendados de la sangre de Cristo, Papas Fritas: ”Siempre me acuerdo mucho de Valencia, pero por el alcohol y el fuego, la vitalidad que se respiraba, no por la comida”.


Sin duda los feligreses más avanzados en las enseñanzas de esta hermanita de todos y amiguita de muchos eran los afables zaragozanos Muy Poca Gente, que le escribían con todo detalle y personalizadas sus platos preferidos: “Hola hermanita, soy Dani, hice un solomillo hace poco, muy fácil. En una cacerola se echa el aceite, se sofríe la cebolla hasta que esta doradita. Se aparta del aceite. Se pone el solomillo en la cacerola, un par de vueltas y se vierte el vino blanco. Dejar unos 10 min. Se retira el jugo y se bate junto a la cebolla, formando una salsa que se añadirá al solomillo. Esto está muy bueno”.Sergio al habla, Sor, apunte esto con mucha atención: se cuece arroz blanco, se deja enfriar. Se pican unas gambas cocidas, olivas, anchoas de lata y jamón de York. Se añade todo al arroz. La salsa: en una taza de café se echan dos gotas de vinagre, aceite de oliva y curry de importación, unas cuatro cucharillas. Se remueve hasta que ligue la salsa. Se vierte sobre el arroz y se mezcla. Este plato se toma frío. Y aquí le damos por escrito los consejos de Eloy para cuaresma: un salmón muy rico. En una cacerola haces un sofrito de ajo, cebolla y zanahoria rallada. Le da el color naranja. Hacemos las rodajas de salmón al vapor. Añadimos al final el sofrito, y un poco de queso roquefort, dejándolo que se funda”.


Sor Llaun, gracias a estos jóvenes, aún mantenía las esperanzas de colgar los hábitos y airear sus pechos todavía firmes, y montar un ‘Bed and Breakfast’ con su amiga Alison Goldfrapp, “Mushwm peas. Ya te lo deletreo para que lo escribas bien. Y por supuesto acompañado de buena bebida”.


Y aceptar todo tipo de tarjetas y dietas internacionales, dejar un poco de lado las tortitas y la miel, ha nacido una nueva época, más picante y exótica, que nadie es de Plastilina Mosh: “Te recomiendo la dieta de Jackie Chan, sushi y comida china. Para el fin de semana carne asada en barbacoa y salsa”. Estos y otros suculentos manjares le atormentaban en sus noches solitarias alejada del mundi-anal ruido, o lo que es lo mismo, lejos del sonido del culo del mundo. (Continuará). Simón Zico, 2001

Seudónimos

1/10/06

Nombres ficticios para disimular tu identidad. En la prensa musical se sabe mucho de eso. Pero ¿hasta qué punto puedes llegar a asumir en tu interior un nombre nuevo cuando ya eres adulto? En fin, nos gustaría contaros cuál fue el motivo de cada uno de estos señores y señoras para cambiar su nombre, pero esto sólo es Soyuz, así que nos quedamos con lo curioso y entremetido: tus estrellas no se llaman como imaginabas.
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Quizá la moda empezó a lo largo de las décadas doradas del cine, cuando un galán que se preciara tenía que mostrarse con un nombre a la altura de su envidiable físico. Así, el señor Issur Danielovitch (nacido en Holanda) pasó a llamarse Kirk Douglas (¿cómo se llamará su multimillonario hijo, acaso Mikelen Danielovitch?), el guapo Bernard Schwartz pasó a ser Tony Curtis años antes de destrozar su bonita cara, el tieso pero elegante Gwyllyn Samuel Newton (pronunciación imaginada: ¿Guailain?) se cambió comprensiblemente a Glenn Ford, el tronco de Marion Michael Morrison se convirtió por arte de magia en John Wayne, o el cara de palo Charles Carter afinó su nombre con Charlton Heston.

Sin salir del mundo del cine podemos hacer un viaje en el tiempo a aquella época del blanco y negro, más concretamente a cuando una cara, un gesto o una mirada daban más miedo que exorcistas y asesinos en serie. Hablamos por ejemplo de William Henry Pratt, más conocido con el rotundo seudónimo de Boris Karloff (conviene escupir al pronunciar las efes), de su terrorífico compañero de miedos Bela Blasko, o sea, Bela Lugosi, o de aquel imponente cara de haba y mejor actor que fue Ladislav Loewenstein, más conocido como Peter Lorre (yo me hubiera quedado con el original, la verdad).

Las chicas tampoco fueron a la zaga en esto de inventarse nombres para autoinyectarse algo de glamour antes de alcanzar el estrellato. Hay que pensar que por eso Margarita
Carmen Cansino se cambió a Rita Hayworth o Betty Joan Perske a Lauren Bacall. Porque ¿quién podría encenderse con una mujer que se presentara como Cherilyn Sarkisian La Piere (Cher), quién enamorarse de María Magdalena Dietrich Von Losch (trabalenguas real de Marlene Dietrich), quién coger un poco de manía a Alicia Christian Foster (Jodie Foster), embobarse con Lucy Johnson (mejor Ava Gardner) u odiar a Caryn Jones (Whoopi Goldberg)?

Por otra parte, hay otros famosos actores y actrices -además de algunos de los comentados- que optan por mantener, al menos, el nombre o el apellido (¿respeto a la elección de sus papás?). Es el caso de Sofía Loren, menos confuso y apelotonado que su verdadero Sofía Scicolone, de Fernando Rey, con más enjundia que Fernando Casado Arambillet, de Gary Cooper, menos solemne que Frank James Cooper, de Victoria Abril, más asimilable que Victoria Mérida Rojas, de Peter Coyote que sustituye al sexcómico Peter Cohon (pronúnciese Cójon), de Tom Cruise en vez de Thomas Cruise Mapother IV (¿un galán, mamporrero?), de Susan Sarandon olvidando su verdadero Susan Abigail Tomalin, de Mia Farrow, que acortó su neoclásico María de Lourdes Villiers Farrow, del ya conocido Nicolas Cage por Nicolas Coppola (no quería favores aunque todo el mundo lo sabía), de Diane Keaton que renegó no sé por qué de Diane Hall, o de Michael Keaton, quizás por diferenciarse de Michael Douglas, su verdadero nombre.

Pero ha quedado demostrado que este uso ha sido patrimonio mayoritario de todas las décadas vividas, lejanas y recientes. Son ejemplos conocidos el santurrón de Eugene Maurice Orowitz que mutó su nombre por el de Michael Landon; el innombrable Krishna Bhanji (Ben Kingsley), el ruso Taidje Khan (te entendemos, Yul Brynner), Joseph Levitz que cambió su firma judía por la de Jerry Lewis; Andrés Arturo Garci-Menéndez que cambió su nombre de culebrón por un escueto Andy García; Michael Shahoub por el más exótico y quedón Omar Sharif; Jerry Silberman, as known as Gene Wilder; la familia Estévez, Ramón (Martin Sheen) y su hijo Carlitos (Charlie Sheen); o los ya descubiertos en este fanzine Michael Caine (Maurice Joseph Mickelwhite), Woody Allen (Allen Stewart Konigsberg) o Peter Sellers (Richard Henry Sellers).

Y ahora pasemos al mundo de la música. ¿Creéis que la música que hace Goldie sería tan creíble si estuviera firmada por Clifford Price? ¿O la del tenebroso Tricky por Adrian Thaws?. Pues podría ser. Lo que sí es seguro es que Mary Isabel Catherine Bernadette O’Brien salió bien parada cambiándose al sonoro Dusty Springfield o Reginald Kenneth Dwight al modesto pero efectivo Elton John. Cambios recatados pero necesarios fueron los de David Robert Jones por David Bowie o Mark Feld por Marc Bolan; tajantes los de Harry Webb por Cliff Richard, Jean-Phillipe Smet por Johnny Hallyday o Roberta Joan Anderson por Joni Mitchell; comprensibles los de Steveland Judkins Morris por Stevie Wonder, Frederick Bulsara por Freddie Mercury o Varenagh Aznavourian por Charles Aznavour; conocidos casi tanto como el original los de Robert Allen Zimmermann (Bob Dylan) o Gordon Sumner (Sting). Y haciendo patria cabe recordar el tremendo duelo de consonantes de Pedro Calaf Pubill al que todos conocemos como Peret.

Buscando en otras profesiones artísticas y no artísticas, también encontramos que el pintor Juan Gris era en realidad José Victoriano González Pérez (de sus dos apellidos originales llegó a la conclusión del definitivo); que Paco Rabanne viene de Francisco Rabaneda; que la Madre Teresa de Calcuta aún fue más santa después del bautizo (Agnes Gouxha Bojaxhin); que el fotógrafo Robert Capa no quiso firmar como André Friedmann; que el director checo Milos Forman rehuyó su Tomas Jan; que el capo de la radio inglesa John Peel en verdad es John Ravenscroft; que la grotesca Divine se escondió de Harris Glenn Milstead; que Twiggy sólo fue Leslie Hornby; y que hasta Ho Chi Minh no era Ho Chi Minh sino Nguyên That Thanh. Y aún queda un extra: el mismísimo y omnipresente Figo, que firma sus contratos multimillonarios como Luis Filipe Madeira Caeiro. Ahí es nada.

En fin, se nos queda en el tintero una lista que daría hasta para una segunda parte. Sólo guardo para el postre el trío de las medallas, o lo que es lo mismo, mis traslaciones favoritas, a saber: Alexander Archibald Leach: quién lo hubiera dicho, Cary (Grant); Edda van Heemstra Hepburn-Ruston, que ciertamente hace perder mucho encanto a Audrey Hepburn. Y por último, el patético Carlos Ray, que no dejó en absoluto de serlo al pasar a ser conocido como Chuck Norris. x Crackity Jones, 2001

Soyuz #1

El fanzinefable vuelve a la carga. Desde 1995, So Young ha sostenido, entre sus páginas de papel, buena parte de los gustos libres de sus numerosos colaboradores en lo relativo a la música, al cine, a la literatura, a la fotografía y a cualquier otra actividad de interés lúdico, artístico o cultural. Ahora, para todos aquellos que alguna vez participasteis en él y para los que no lo hicisteis pero os apetecería, So Young (a.k.a. Soyuz) vuelve en formato etéreo (pero todavía estéreo) abierto y expectante ante vuestras ideas, colaboraciones y comentarios, a la vez que tratará de recuperar los mejores momentos de sus más de diez años de existencia, con el fin de divertirnos con el recuerdo de momentos inolvidables que nunca dejaremos ya de asociar a músicas varias e intensos insomnios. Aquel fanzinefable de recorta, pega, pinta y colorea pasa a ser el de pincha, navega, actualiza y comenta. Misma ilusión aunque sea en distintos siglos...