El azar jugó un importante papel para ir a ver este concierto, con una entrada llovida del cielo prácticamente en el último momento. Por no hablar de que las previsiones eran las de acudir al concierto de la estupenda banda británica Pete And The Pirates en La Casa del Loco, un concierto que acabó siendo fantasma -uno más, como el de Chemical Brothers- aunque en su página web figurara como tal hasta el penúltimo día. Bueno, el azar juega un papel importante en todas las cosas de la vida, pero ayer digamos que lo hizo de una manera un tanto curiosa para poder estar en este primer día del FIZ.
Como desgraciadamente suele ser ya nota común, la organización también jugó un papel, en este caso económico, nada azaroso. El combinado: 8 euros. De traca. Más si tenemos en cuenta que había un camarero para cada 20 tíos/as pidiendo desesperados de tanto esperar. Los del FIZ tienen suerte. Juegan con la baza pilarista de la fecha en que se celebra, y juegan también con que Zaragoza no ha sido capaz nunca de hacer un festival, ni siquiera un mini-festival decente, como tienen tantas y tantas ciudades en España con menos recursos. Y entonces claro, confeccionan un cartel apañadete sólo, y a triunfar como Griján. Menos da una piedra, de todas formas, probando probando quizás algún año hagan un cartel bueno de verdad.