El tiempo pasa, The Charlatans permanecen

30/6/08

Llegar a diez discos editados, hoy por hoy y más en el mercado británico, es una encomiable odisea. En 2008, The Charlatans son unos supervivientes de lujo, 18 años después de su debut "Some Friendly". Sin embargo, nunca han sido una banda con suerte musicalmente, o por lo menos con mucha suerte. Porque aunque siempre han estado ahí, con muchos seguidores y por tanto buenas ventas, nunca han tenido un álbum rompedor ni un hit demoledor que les llevara al encumbramiento absoluto.

Con "You Cross My Path" ocurre lo que casi siempre. Críticas tibias siempre aludiendo a su estancamiento y a su sonido poco evolucionado. Pero esta vez no es cierto. Éste es un gran disco de pop. Más de la mitad del disco mantiene un nivel mucho más que digno, pues mayoritariamente es brillante. "Oh! Vanity", "Bad Days", "Mis-Takes" y "The Misbegotten", las cuatro primeras canciones del disco, atrapan. Los nuevos charlatanes mantienen sus característicos teclados por ahí flotando, pero ahora introducen pinceladas electrónicas,
un bajo más sugerente que nunca y sus brochazos melódicos esta vez tienen mucho más lustre que de costumbre. Sin duda es su mejor disco desde "Tellin' Stories" (1997). Se han vestido de negro, han mirado un poco más a los ochenta (portada fea incluida) y les ha salido un disco mucho más variado, bonito y musculoso que sus dos últimos intentos, con unos estribillos bien chulos y escoscados.

Quizá me ciegue el sempiterno cariño que les tengo desde siempre, desde que comenzaran a la sombra de Madchester en los primeros noventa en medio del huracán Stone Roses-Happy Mondays, subsistieran en el agujero negro engullidor del britpop a mitad de década, se sobrepusieran a la la muerte de su teclista Rob Collins en 1996, y cambiaran de siglo con algún altibajo: hoy cumpliendo los 40 están en una forma envidiable para sus coetáneos. Como dijo Asun No en su artículo para So Young #14, "suerte que en los Charlatans viene demostrándose que quien tropieza y no se cae, avanza el doble". Por mí que sigan tropezando con tanto estilo como en "You Cross My Path" las veces que quieran.
x F. Andén

"The Misbegotten"

2º clasificado Encuentros (18)

28/6/08



"Con cara de sueño tú esperas al 122 todas las mañanas y yo paso por delante de la parada en bicicleta. Rubia, pelo corto con flequillo, mirada perdida, casi siempre de negro...604784591".

A los diez días de poner el anuncio en el diario, el teléfono móvil sonó al punto de la mañana. Se extrañó, no solía recibir casi ninguna llamada, y menos a esas horas un sábado. Presionó, algo inquieto, el botón verde. Al colocarse el pequeño invento en la oreja, una voz femenina sonó con un eco extraño. Era una grabación, que repetía: “Con cara de sueño espero al 122 todas las mañanas y tú pasas por delante de la parada en bicicleta. Moreno, alto, bandolera azul, gafas de sol… 695348104".

Se quedó parado y, después de apuntar el número en un papel, colgó el teléfono y permaneció inmóvil durante un largo minuto. Inmediatamente supo que no iba a llamar, así que decidió que después del trabajo volvería al periódico y pondría otro anuncio.

Al día siguiente, en la página 35 del Diario Marítimo rezaba el siguiente clasificado por palabras: "Con cara de sueño tú esperas al 122 todas las mañanas y yo paso por delante de la parada en bicicleta. Rubia, pelo corto con flequillo, mirada perdida, casi siempre de negro... Yo soy pelirrojo".

Esta vez prefirió omitir su número de teléfono.
x Lorién Sottonero

Lush Miradas al pasado (9)

26/6/08

Lush



Hablar de Lush es hablar de dos talentos femeninos de la composición musical en clave pop; es hablar de grandes melodías e imponentes guitarrazos; de canciones etéreas y de pildorazos shoegaze directos y efectivos; también de grandes directos y de tragedia.
Su punto más alto desde su formación es fácilmente reconocible: “Lovelife” (4AD, 96) fue un excelente conjunto de canciones maravillosamente accesibles y coloristas. Pero antes habían pasado muchos años de trabajo, pequeños fracasos, frustraciones y sobre todo estimulantes composiciones.

El origen del grupo data de 1988 cuando Chris Acland (batería), su novia de entonces Miki Berenyi (voz, guitarra) y la amiga de ésta Emma Anderson (voz, guitarra) deciden formar, no sin antes reclutar al bajista Steve Rippon, una banda llamada Lush, que rápidamente ficharía por el prestigioso sello 4AD y que al año siguiente grababa su primer material: “Scar”, un mini-LP con seis canciones, un caudal impetuoso de pop juvenil y directo. En el 90 sale a la luz “Gala”, recopilatorio del mini anterior y de otros EP’s, formato éste en el que Lush siempre han nadado muy a gusto. Su primer álbum grabado como tal (“Spooky”, 92) fue producido por Robin Guthrie, y estuvo definido por la densidad y el intimismo, por sus atmósferas brumosas y su férreo muro de guitarras cortesía, sin duda, del ‘cocteautwin’ que dirigió su grabación y con el que, tras los dudosos resultados del disco, no volverían a trabajar.

Estas coordenadas de turbulencia emocional y linealidad de planteamientos iban a dar un pequeño vuelco con “Split” (94), el álbum en el que el grupo puso todas sus esperanzas de éxito y que al final supuso una relativa decepción en cuanto a ventas. Con Phil King como nuevo bajista, Lush empezaban ya a jugar con melodías perfectas además de conjuntar un contundente sonido con sus hipnóticos ambientes, pero a pesar de contener algún single que llegó alto en las listas (ahí quedó el espléndido hit “Hypocrite”) el grupo tuvo un bajón anímico por la reducida repercusión alcanzada.
Pero nuestras dos chicas no se quedaron de brazos cruzados y de pusieron a trabajar de nuevo en las arduas tareas de composición, y a la tercera iban a dar en el clavo. Como preludio a “Lovelife”, nada mejor que preparar el terreno con dos espeluznantes descargas de pop eufórico y radiante: “Single Girl” y “Ladykillers” y sus melodías de alta escuela apasionaron de manera mayúscula a sus seguidores y a aquellos que habían perdido la fe en Lush. Tras semejante artillería, el álbum confirmó con creces las expectativas: temas inmediatos y exuberantes como “500”, “Heavenly Nobodies” o “The Childcatcher”, el magistral dueto que se marcan con Jarvis Cocker en “Ciao” y las reminiscencias de su sensible pasado en “Papasan” y “Last Night”, entre otros arrolladores argumentos, encandilaron a un gran público que además disfrutaba de lo lindo en los conciertos de una banda extendidamente confirmada en este aspecto como una de las mejores del pop británico (aquí pudimos comprobarlo en el FIB’96).

Y cuando todo alcanza el punto más bonito, más esperanzador y más disfrutable de Lush, llega el desastre: el batería y miembro fundador del grupo, Chris Acland, se suicida en octubre de aquel año ahorcándose. Según dicen, nadie lo esperaba y las causas, como suele suceder en estos casos, se las llevó con él, aunque se habló de depresión, de problemas de amores, de la poca repercusión de una gira del grupo por los USA.

Lo cierto es que aquí empezó el mutis -lógico- de una banda más que brillante. Habían sacado discos en 1992, 1994 y 1996. Tocaba otro en 1998, pero en lugar de eso la banda decide separarse. Miki Berenyi, destrozada por la muerte de Acland, desaparece de la escena musical. Emma Anderson forma el grupo Sing-Sing, con los que grabó dos álbumes y cuya aventura duraría hasta este 2008. El dreampop se quedaba sin uno de sus estandartes con la póstuma publicación del correspondiente "Best of Lush" en 2001...
x Crackity Jones

"Hypocrite"

Clovis Papá o Mamá (26)

22/6/08

Compramos hace siete años el primer single de Clovis, dos canciones: “Deep as the ocean” y “I don’t feel so strong”. Nos vendieron la moto de su sonido, y la moto nos ha llevado a seguirlos en todos sus discos, hasta el recién editado “Bajo la influencia”. Cristina Plaza nos descubre la trastienda del 50% de Clovis.

1. Yo la Tengo, Pixies o Galaxie 500.
Yo la Tengo, forever and ever.

2. Asado, marisco o una tarta de chocolate.
Tarta de chocolate (¡pero sólo si es chocolate negro!)

3. Playa desierta, montaña con cabaña o gran ciudad.
Cabaña en la montaña, y en medio del bosque.

4. Planetas, Enemigos o Niños Mutantes.
¡Los Punsetes!

5. La prensa musical es necesaria para: conocer estilismo de los grupos, enterarse de bandas que tocan en otras ciudades, tomar nota para la lista de la compra.
Para tocar las narices, fundamentalmente.

6. Cocktail, whisky o vodka.
Vodka, pero sólo de vez en cuando.

7. Fútbol, una teleserie tipo “Perdidos” o una película en el cine.
Ya no tengo tele, así que sólo me queda ir al cine a ver alguna peli.

8. Los políticos españoles: están por llegar porque carecen de liderazgo, se confunden con los especuladores económicos que los manejan en sus partidos, trafican con las ilusiones de sus votantes.
La mayoría no tiene vocación política. Por eso da tanta vergüenza verles actuar.

9. Hacemos música para: visitar otras ciudades con hotel y cena pagada, para dar envidia a nuestros compañeros de instituto o para hablar con los dioses.
Pues ahora justo estoy en crisis y no sé bien por qué hago música. Sí puedo decirte que hacemos de teloneros de otros grupos para poder invitar a nuestros amigos y que se ahorren el dinero de la entrada. Todos nos lo agradecen mucho.

10. Propón un viaje de 15 días con presupuesto de 1000 euros.
Soy fatal para los presupuestos. Digo yo que el Camino de Santiago se ajustará a ese precio ¿no? Me pegaría una supercomilona al llegar. Y a lo mejor hasta sobraba algo para el tren de vuelta
. x Simón Zico

"Mundo" (2005)

Robert Forster, un grande

19/6/08

Lennon y McCartney fueron el primer y más grande ejemplo de cómo dos personalidades bien diferentes pueden complementarse en un grupo de música y conseguir grandes discos con canciones de ambos entremezcladas en los surcos. Ha habido otros muchos casos de convivencia musical de dos autores que han hecho grande a un grupo, y siempre los fans de las bandas con esta particularidad han de posicionarse. Uno de estos grupos fueron The Go-Betweens, y en mi caso mi predilección fue a parar a Grant McLennan, cuyas composiciones más clásicas, más pop, más de estribillos esplendentes me llegaban más fácilmente que las canciones más elegantes, complejas y a menudo sorprendentes de Robert Forster. En cualquier caso, ambos hicieron canciones enormes que hicieron a The Go-Betweens uno de los mejores grupos de pop que ha dado Australia.

Este 6 de mayo pasado hizo dos años de la muerte repentina, a los 48 años, de Grant McLennan, una pérdida dolorosa para los que durante años no hemos dejado de escuchar con devoción discos como "16 Lovers Lane", "Tallulah", "The Friends Of Rachel Worth" y canciones eternas como "Bachelor Kisses", "Cattle & Cane", "Right Here", "Love Goes On!" y tantísimas pequeñas obras maestras del pop. Pero por suerte, nos queda Robert Forster, que sigue haciendo vigente y perdurable el legado go-between, y nos regala en este 2008 el álbum "The Evangelist".
Como si quisiera homenajear a su amigo y compañero de fatigas musicales desaparecido (aunque más bien lo que ha hecho ha sido finalizar la grabación que empezaron juntos en 2006, de hecho tres canciones están co-escritas con McLennan), Forster se ha desdoblado y a su ya habitual estilo sobrio y genial, ha parecido imbuirse de la mano maestra de McLennan para las melodías lustrosas y unido a su talento habitual e innato ha completado un álbum de factura impecable, de melancolía transparente ("A Place To Hide Away"), guitarras impolutas ("Did She Overtake You"), sincero optimismo marca de la casa a lo largo de tantos años ("Let Your Light In, Babe", "It Ain't Easy") y sentimientos nostálgicos a flor de piel ("From Ghost Down", "Demon Days").

Cumplidos ya los 50, la voz de Robert Forster sigue siendo un lugar inconfundible al que acudir cuando uno quiere reconciliarse con su pasado más emotivo. Y aunque ya no vayamos a disfrutar de más composiciones de Grant McLennan, nos queda todavía el otro genio de Brisbane para que nunca olvidemos que existieron The Go-Betweens y para ser testigos de con qué elegancia y dignidad musical puede envejecer un compositor con más de treinta años de carrera a sus espaldas. Un grande.
x Fernando SoYoung

PHP Photopass (en la Expo)

18/6/08

Akron/Family

"Sueños de seductor" Tocinillo de cine (5)

14/6/08

“En el fondo, todos estamos tras la chica y con miedo a morirnos. La gente me observa en la pantalla, me ve citándome con una chica, saliendo con ella sin dejar de meter la pata, intentando besarla torpe e infructuosamente, y se ríen porque piensan: “Oh, dios bendito, a él también le pasa lo mismo”, y creen que se ríen de mí, pero se ríen de sí mismos. Y eso, en el fondo, les gusta.” Woody Allen

Seguramente en las filmografías sobre Woody Allen figurarán como películas más destacadas del director neoyorquino “Annie Hall”, o “Manhattan”, o “Maridos y mujeres”, o “Delitos y faltas” o incluso la más reciente “Match Point”, pero yo siempre he tenido debilidad por esta película, que curiosamente no fue dirigida por él sino por Herbert Ross, pero de cuyo guión sí es autor.

Alguien que conozco dijo una vez, llevado por la frustración de no ser correspondido por una mujer por la que se sentía fuertemente atraído: “Cómo me gustaría ser irresistible para poder tener a quien quisiera”. Y en realidad, ¿qué hombre no ha soñado alguna vez con ser irresistible para las mujeres, con entrar a una fiesta, a un bar, a cualquier lugar público y tener automáticamente la sensación de que la mujer más atractiva del lugar cae rendida a sus pies y a su voluntad con una sola mirada?. ¿Y quién no ha tenido el deseo de ahorrarse todos los farragosos y complicados trámites para iniciar una conquista amorosa, de ahorrarse los nervios, la inseguridad exasperante de intentar iniciar una relación sexual o sentimental con una persona gracias a un físico y a una personalidad arrolladora que por sí solos ahorran todo ese esfuerzo ingrato y tantas veces infructuoso? La realidad es que el ego masculino es tan grande como su capacidad para fantasear sexualmente.

En “Sueños de seductor” (título original, “Play it again, Sam”), Allan Felix (Woody Allen) es un soñador que afronta la vida intentando mirarse en el espejo del cine, concretamente en Humphrey Bogart -siempre deambulando por los alrededores de Allan- y su aparente seguridad y atractivo irresistible. Pero cuando su mujer le deja y su apacible vida se tambalea, llega el naufragio: su torpeza con las mujeres es total, y la vida real está demasiado lejos de la idílica del celuloide.

Así, interpretando a la perfección el clásico personaje torpe, frágil y apocado, Woody Allen borda una comedia que combina de forma fantástica gags memorables con situaciones con un delicioso toque dramático, y de esa mezcla sale una película fresca y divertida, de las que no cansan porque jamás envejecerá (y ya han pasado 36 años). Con unos espléndidos Diane Keaton y Tony Roberts secundando al protagonista, “Sueños de seductor” es la película ideal para aquél a quien le guste la primera etapa de Allen, aquella en donde el personaje enclenque hace reír pero que siempre termina triunfando con la chica...
x Hugo Sogas

Título original: Play It Again, Sam; Año: 1972; Director: Herbert Ross; Guión original: Woody Allen (basado en su obra teatral); Intérpretes: Woody Allen, Diane Keaton, Tony Roberts, Jerry lacy, Susan Anspach; Productores: Arthur P. Jacobs, Frank Capra Jr. (productor asociado); Producción ejecutiva: Charles H. Joffe; Música original: Billy Goldenberg; Fotografía: Owen Roizman; Duración: 85 minutos

Niños Mutantes Papá o Mamá (25)

11/6/08

Llevan una década sin decir una palabra más alta que otra, eternos compañeros de cartel de los consagrados del indie patrio. Es correcto decir indie, o sería más exacto decir la subsistencia pop. “Todo es el momento” ha llegado con himnos indelebles: “No sabes estar bien”, “No puedo más contigo”, “Te favorece tanto estar callada”, “Daniela”, o el guiño Pavement de “Sapos y culebras”. Y cuando estas te empachen, te queda el resto, igual de adictivas. Ahora es su momento.

1. Pixies, Dinosaur Jr. o Sonic Youth.
Pixies

2. Gazpacho, berenjenas con miel o una barbacoa.
Depende del momento. Gastronómicamente hablando somos muy abiertos.

3. Playa, montaña, o festival.
Playa, y festival cuando tocan los Mutantes.

4. Brincos, Módulos o Los Pasos.
Los Brincos.

5. La música española no se exporta: porque no saben vendernos en Europa, porque América Latina tiene menos poder adquisitivo para demandarnos, o porque nuestro pop suena igual que el anglosajón pero cantado en castellano.
En general no sabemos vendernos bien fuera y siempre pensamos que los demás son mejores. Esto hay que cambiarlo ya, ¡que en España hay un nivel muy alto!

6. Cocktail, whisky o vodka.
Ron.

7. Fútbol, una teleserie tipo “Perdidos” o una película en el cine.
Una película en el cine

8. Los políticos españoles: están por llegar, se confunden con los especuladores económicos o trafican con las ilusiones de sus votantes.
La verdad es que estamos muy contentos con Zapatero.

9. Hacemos música para: vestir de forma informal y no buscar trabajo, para dar envidia a nuestros compañeros de instituto o para alargar el síndrome Peter Pan.
Uf! hace ya tiempo que dejamos el instituto. Para alargar el síndrome de Peter Pan, supongo.

10. Qué tópico duele más: jóvenes promesas, se parecen a, o sus canciones son joyas del pop.
Son un grupo con mucha proyección.
x Simón Zico

Galaxie 500 Miradas al pasado (8)

9/6/08

Respira profundamente en tu sueño agradable y toma aliento, relajada, y prepárate para un viaje a la poesía, al infinito más cálido y confortable, al lejano horizonte sin ruidos. Agárrate a lo único a lo que puedes agarrarte con fuerzas y sin miedo (a tu ilusión), sin vacilación, porque nos marchamos a una nueva galaxia con número de identificación pero sin fecha de caducidad, hecha de sueños y sentimientos, de belleza etérea y de color intangible, de emoción luminosa y de melancolía en blanco y negro.

Cuando, de vez en cuando, buscas en la música intensidad y desechas superficiales propuestas, deseando sumergirte en esas aguas densas y espesas que te transmitan emociones, que te sacudan, te hagan reaccionar, cuando buscas compromiso con una forma de sentir la música, de vivir experiencias irrepetibles cerrando los ojos y dejándote transportar a algún sitio inconcreto, te acercas a historias como las que Dean Wareham (guitarras, voz), Damon Krukowski (batería) y Naomi Yang (bajo, voz) se empeñaban en desarrollar, como las que este trío construía desde la inspiración cuidada y llevaba a la práctica desde sus tres discos que llegaron a poner en manos de todo aquél que quisiera viajar a sus mundos tensos y elegantes, tenues y sombríos, lánguidos y emotivos. Los nombres de aquellas joyas, "Today" (1988), "On Fire" (1989) y "This Is Our Music" (1990).

Nunca olvidamos del todo (nos negamos a ello, nos resistimos por miedo a perder demasiado) sus tres trabajos en estudio que se reeditaron junto a un cuarto de rarezas en una caja preciosista y esencial. También salían a la luz un disco con una grabación en directo en Copenhague, uno de rarezas y unas "Peel Sessions", todos ellos para asegurar que siguen cerca, que están por ahí, vagando su espíritu entre estrellas fugaces y satélites caducos. Así que ya sabes, coge lo necesario (si acaso la capacidad de escuchar, la de emocionarte y la de poder transmitir tu alegría, tu tristeza, tu gozo y tu recogimiento) y marchémonos, chica triste, a vagar entre sones eternos y melodías infinitas. Y si no llegamos, por alguna razón oculta, a alcanzar la Galaxia, siempre podremos parar a coger fuerzas en la Luna. x Javier M. Carpi

Cut Copy, colores vivos (y coleando)

7/6/08

Son de: Melbourne.

Miembros del grupo: Dan Whitford – voz, teclado, guitarra; Tim Hoey – guitarra, bajo, voces, sampler; Mitchell Scott – batería.

Disco: "In Ghost Colours" (2008), segundo álbum tras "Bright Like Neon Love" (2004).

Una curiosidad: En diciembre de 2007 telonearon en Australia a Daft Punk, en cuyo concierto de Sydney actuaron ante 50.000 personas.

Algo que han dicho de ellos: "'In Ghost Colours' es un fantástico álbum-collage. Un minuto suenan a ELO ("Feel The Love") y el siguiente como si Kevin Shields se hubiera unido a los New Order de "Technique" ("Unforgettable Season")".

Nombres con los que se les asocia: Hot Chip, Franz Ferdinand, The Whip, The Presets, Depeche Mode, Bloc Party
.

"Lights & Music"

Ciclo orejero Encuentros (17)

4/6/08



Era uno de esos hombres adinerados que habían empezado desde lo más bajo en el mundo laboral, y le gustaba recordarlo, así como alimentar su ego asumiendo con orgullo para sí -y presumiendo ante los demás- el rol de hombre triunfador que siempre lograba lo que quería. Por eso cuando esa mañana, después de echarse la habitual última mirada de autoadmiración personal en el espejo, vio esa imagen detrás de él, lejos de asustarse sintió un ataque de rabia, que contuvo momentáneamente. El hombre trajeado que tenía tras de sí le recordaba un poco a él de joven, pero tenía los ojos vacíos, las cuencas como negros cráteres.

-Ya sabes a qué he venido, le dijo el hombre trajeado.
-¿Qué? Tiene que haber un error, en este edificio hay muchos ancianos, tiene que haber un error.
-La muerte no comete errores. Termina de arreglarte, que en cinco minutos nos vamos.

Intentó balbucear algo sobre la injusticia que se estaba cometiendo, que esto no era posible...pero él sabía que no había remedio. Empezó a sentir un ataque de ira cuando pensó en las sucias manos que acabarían haciéndose con sus pisos, su yate, su chalet en Brasil, sus tres coches, su joven amante, y especialmente toda su estratosférica cuenta corriente. No era justo, él merecía un gran final acorde con su elevado nivel social.

Se fue a la cocina, desesperado, y agarró el cuchillo más grande que tenía. Se descalzó y fue de puntillas al salón, donde el hombre trajeado sin ojos se sentaba en el orejero granate. Le cogió la cabeza por detrás y le degolló sin titubear ni un segundo.

Tan sólo unas horas después, las noticias del mediodía ya se hacían eco de la noticia de la extraña muerte de un famoso millonario, solo en su casa, sentado con su mejor traje en un sillón orejero teñido de sangre.
A. Hurtado

"Accelerate" (R.E.M.) El Disconflicto

1/6/08

Dejamos de escuchar sus discos enteros a partir de “Up”, hace una década. Tampoco ellos editaron muchos más discos, pero nuestra paciencia con Michael Stipe melancólico se había agotado, aunque aguantábamos bien sus singles de power pop maduro. Y ésa es la razón que nos lleva a recomendar “Accelerate” a los que sufrieron el mismo cansancio. Suenan a “Green” y a “Monster”, pero más directos y sin tanto disfraz. Mensajes claros, con apenas tres canciones de corte baladista medio tiempo. Minutos que se olvidan rápidamente cuando suenan “Horse to water”, “I’m gonna dj”, “Living well is the best revenge” o “Supernatural Superserious”, donde su música es contundente sin apenas arreglos, y se convierten en hits instantáneos. Después de tres décadas siguen asombrándonos. x Zoe Zutaten

Son como una jirafa escapando de unas arenas movedizas. Han oteado buenas vistas, las mejores de la selva rock, aquellas a las que sólo unos elegidos pueden acceder. Pero desde hace ya mucho llevan librando una batalla tan constante como perdida por mantenerse arriba en una escena musical que los observa con curiosidad y condescendencia como se mira a un octogenario jugando al waterpolo. En su nuevo “Accelerate”, la estratagema es volver al rock urgente, primario, de canciones directas y energía explosiva, pero quizá es cuando más se ha visto que el que tuvo no siempre retiene. En lugar de frescura hay mucho oficio, predomina la forma sobre el fondo, el nervio frente a la melodía. R.E.M. se han acelerado, pero no por eso han llegado antes a la meta de hacer un gran disco. x Laminé Román

"Supernatural Superserious"