30/1/09
Jane Birkin: 62 años
manufacturado, ella canta poquito, parece más spoken word o susurros. Anecdótico, a pesar de que nos lo venden como que es el disco que por primera vez en su carrera está compuesto íntegramente por ella. Aunque la web nos desvela una faceta humanitaria que desconocíamos, pidiendo apoyo para que se cumplan los derechos humanos en Burma.
Escuchar sin vacuna “The Geometrid” -segundo álbum del proyecto del que fuera bajista de Belle & Sebastian, Stuard David- te puede dejar completamente a cuadros. Porque Looper construyeron como si nada un álbum que se adhiere a tus sentidos como se pega un sello en una carta crucial. Desde el pop pluscuamperfecto de “On The Flipside” y “Tomorrow’s World” a la efervescencia contagiosa de “Money Hair” y “Mondo‘77”, pasando por la trémula elegancia de “These Things”, Looper bordan en este disco una suerte de pop electrónico en la que la mano de Stuart acaricia momentos brillantes -“Modem Song”- recordándonos hacia dónde apuntaban sus aportaciones en Belle & Sebastian. Un trabajo versátil e irresistible, un disco de cabecera en el que la sofisticación y las travesuras sonoras hacen una pareja envidiable y muy, muy excitante. x Hugo Sogas
Calexico. Sala Multiusos, 18 de enero
Siempre seguimos con curiosidad lo que ocurre musicalmente en América Latina. Ya saben, pocas veces nos enteramos del under o de los grupos de pop. Lo que se suele editar en España es un producto muy meditado por los sesudos ejecutivos cabalistas de sellos, que creen tener poderes mixtos de adivinos y de francotiradores, con riesgo 0. Nos acercamos al tercer disco de los argentinos Mataplantas, "Escape del planeta viviente", sin saber nada de los anteriores y con la inocencia del debutante, sin saber nada de ellos, sin pecado original de prejuicios. Nos gusta su estética en los vídeos y su sonido indefinido, próximo a bandas como The Shins, Clap Your Hands Say Yeah! o la sencillez cautivadora de Jonathan Richman.
4. Bingo, casino o máquina tragaperras."Don Don Don"
Aunque siga sacando un disco por año hasta que cumpla 95, o aunque continúe prodigándose en desmanes y desplantes, Morrissey seguirá teniendo su legión de fans entregados. ¿Y cuál es la explicación?. Su voz, su carisma, su pasado smith y su importante legado. "Years Of Refusal" no es "Vauxhall And I", vale, pero tampoco es "Ringleader Of The Tormentors", quizá se sitúa más cerca de "You Are The Quarry", con varios buenos singles y más protagonismo de las guitarras. En "I'm Throwing My Arms Around Paris" y "It's Not Your Birthday Anymore" canta con el sentimiento que le ha hecho grande, contagiando esa especie de emoción romántica que nadie como él sabe imprimir en una canción. Al toque torero y mariachi de "When Last I Spoke To Carol" lo salva su talento interpretativo hasta hacerla pegadiza, e incluso las trompetas de "One Day Goodbye Will Be Farewell" entran con una facilidad pasmosa. Y la segunda fila de ataque, con los singles "That's How People Grow Up" y "All You Need Is Me" a la cabeza, raya a digno nivel. Teniendo en cuenta toda la discografía en solitario de Morrissey, "Years Of Refusal" se sitúa sin duda por encima de la media y lo que realmente lo demuestra es que, con seguridad, de aquí podrán salir hasta cuatro canciones para su cuadragésimo octavo recopilatorio. Este año cumple 50 y hay que rendirse a la evidencia: Morrissey es mucho Morrissey. x Fernando SoYoung
Hay algo en los últimos discos de Morrissey que nos chirría, y suponemos que a él le encanta, puesto que sigue usando ese recurso o a ese instrumentista: las guitarras. No soportamos los arreglos que adopta: esas descargas semi hard, toscas y abusivas, que intentan aportar más intensidad al dramatismo que ya implanta en exceso con su voz. Porque no olvidemos que su gancho persuasivo es su voz, y sus letras. Para no ser demasiado severos con uno de nuestros iconos vivos diremos que nos sorprende en dos canciones gratamente por sus arreglos fronterizos y orquestales: "One Day Goodbye Will Be Farewell", y "When Last I Spoke To Carol". Y casi ejercemos de poli bueno si seguimos por el camino de las adulaciones, si llegamos a destacar la portada del disco, que a pesar de que una vez más sigue la senda de todos los grandes ego-autores: Bob Dylan, Van Morrison, Barbra Streisand… apareciendo ÉL. Nos gustaba más que las de sus discos predecesores, donde parecía un mal chiste de disfraces. Lo dicho, nos gustaba y parecía original hasta que vimos esta de "Sound of arrows" en Avec la Participation de. Y se parecen un poquito, ¿no creen?. Investigando un poco más nos recordó a esta de Sandy Shaw:
En definitiva, salvamos dos canciones, le suspendemos en diseño por copiar y que haga un casting de guitarristas imitadores de Johnny Marr. x Simón Zico
La primera noticia de su vuelta despertó el lado perverso de nuestra cabeza: otros que vuelven para pagarse la jubilación o, peor aún, para sus tratamientos de cirugía plástica. Cindy, Kate, Fred y Keith parecen unos chavales. Una vez superada la fase de escepticismo abrimos nuestros sentidos al nuevo cancionero, y desde principio a fin nos hace tragarnos una a una nuestras primeras impresiones. Han vuelto después de 16 años para continuar haciendo lo que mejor sabían: esa mezcla de rock y electrónica, con la combinación de voces de Kate y Fred… esas voces que siguen sonando en tu cabeza a pesar de que la canción haya terminado. Se podría decir que son la voz de la conciencia, el demonio y el ángel, manteniendo un debate encarnizado sobre la caduca moral cristiana.
eso sería injusto con la banda de Athens, que publicó su primer disco en el año 1979. Un oportunismo considerado desde el punto de vista de la vigencia actual de unos parámetros sonoros, en gran parte heredados de ellos por bandas como LCD Soundsystem, The Rapture, The Faint, Headman y otros. Bandas que están en nuestro menú indie diario, pero que no han dado ni siquiera la primera vuelta al marcador. The B-52's han pasado todas las etapas del vía crucis existencialista de una banda: bichos raros del underground con pelucas; producción de disco por el cantante de moda en su momento (David Byrne, en "Mesopotamia"); pleitos con Yoko Ono; pérdida de un miembro por sida (Ricky Wilson); resurrección en los 90 con una banda sonora: "Meet The Flintstones"; y un lapso de tiempo dilatado para dedicárselo a sus vidas y darse cuenta de que forman parte de la cultura popular de los últimos 30 años.
"¿Por qué entre todas las bellezas posibles he sido sensible a su belleza?. Es algo que no sé muy bien. Ahora cuando veo a una mujer, ya no consigo tan claramente como antes clasificarla en el grupo de las elegidas o de las rechazadas. No sólo no tengo la misma seguridad de juicio, sino que ya no veo en qué criterios me apoyaba, en qué consistía ese algo que, para atraerme, toda mujer debía poseer ineludiblemente, y que yo descubría de un vistazo. Desde que estoy casado, todas las mujeres me parecen bonitas. En sus ocupaciones más inesperadas, les restituyo ese misterio del que antes les despojaba a casi todas. Siento curiosidad por su vida, aunque ésta no me aporte nada que ya no sepa. ¿Qué habría ocurrido si hace tres años hubiera conocido a esta joven?. ¿Habría llamado mi atención? ¿habría podido enamorarme de ella? ¿desear un hijo suyo?."
veo a los enamorados, pienso menos en mí, en lo que era, que en ellos mismos, y en lo que llegarán a ser. Por eso me gusta la gran ciudad, la gente pasa y desaparece, no les vemos envejecer. Lo que da tanto valor, en mi opinión, al decorado de la calle parisina, es la presencia constante y fugitiva de esas mujeres que se cruzan a cada instante, y que tengo la casi total certeza de no volver a ver nunca. Basta que estén ahí, indiferentes y conscientes de su encanto, felices de comprobar su eficacia conmigo, como yo compruebo la mía con ellas mediante un tácito acuerdo, sin necesidad de una sonrisa o de una mirada ni tan siquiera insinuada. Siento profundamente su atracción sin, sin embargo, ser atraído, y eso no me aleja de Hélène, más bien al contrario, me digo que esas bellezas que pasan son la prolongación necesaria de la belleza de mi mujer. Ellas la enriquecen con su propia belleza, recibiendo a cambio simplemente, un poco de la suya. Su belleza es garante de la belleza del mundo, y viceversa. Al abrazar a Hélène, abrazo a todas las mujeres."
1. Cartas, bingo o tragaperras.
Lord Sassafras
http://www.myspace.com/lordsassafras
“Jordi nos manda su listado de cd’s preferido del año, o para que nos entendamos, los que más ha pinchado a lo largo y ancho del globo como Lord Sassafras, y como materia gris del colectivo ZAS. Su listado no atiende a fechas de publicación estrictamente, ni a ordinales preferentes, sólo a las canciones que han tomado cuerpo y han llenado sus días de emociones y sabores”.
Jordi: “No son todos los que son ni están todos los que están…”.
Salentorkestra: "Centueuna"
Magnifico: "Grande Finale"
Amadou & Mariam: "Welcome To Malí"
Varios: "The Rough Ghide To Brazilian Street Party"
Alpha Blondy: "Jah Victory"
Adriano Celentano: "The Best"
Dj Click: "Flavour Mix"
Shantel: "Disko Partizani"
Fligi Di Mare Ignota: "Fez Club"
Stefano Miele: "Glocalizm Vol.I"
Caravan Palace: "Electro Swing"
Manu Chao: "Politik Kills Ep"
Ganimian & His Orientals: "Ganimian & His Orientals"
Zulu 9:30: "Huellas"
Fermin Muguruza: "Asthmatic Lion"
Fort Knox Five: "Radio Free Dc"
Quantic: "Death Of The Revolution"
Varios: "Sangennarobar"
El grupo londinense The Bitter Springs representaron la otra cara del pop británico, la que no saboreó las mieles del triunfo mediático, pero con su brillante pop dio cien vueltas a la mayoría de grupos de portada de la época. Y su “Benny Hill’s Wardrobe” fue la continuación lógica –con alguna sorpresa como la arisca y fenomenal “Grand Prix Driver”- de aquel gran “Five Die Filming This Lazy Lark” (1998), que les asomó al máximo número de oyentes en su carrera. “Weekend At Your Parents”, canción que abre el disco, ya deja bien a las claras hacia dónde apunta el universo Bitter Springs: certeras letras repletas de ironía y lucidez y unas melodías envolventes sobradas de matices instrumentales y sonidos interesantes. Como las bonitas “Bug Going ‘Round” o “The Ballad Of Little Stubby Fingers”, monumentales y emotivas piezas de orfebrería; como el contrapunto de éstas en la sencillez contagiosa de ""No Sects Please We're British"; o como “Blasted Neighbour”, pura magia sentimental.
Son de: New York.
The Pains Of Being Pure At Heart: "The Pains Of Being Pure At Heart" (09). Otra deliciosa escapada al pasado, a los tiempos indies que en los 80 todavía eran una aventura repleta de ilusión e incertidumbre, de explosión juvenil, de amateurismo abarrotado de guitarras. The Pains Of Being Pure At Heart nos hicieron grandes promesas en estos dos últimos años con sus singles en varias de las indepedientes más encuentra-tesoros del momento. Y en su largo de debut sus promesas se han hecho realidad. Seducción shoegaze, voces (chico y chica) angelicales, melodías radiantes envueltas en papel de regalo marca de la casa Field Mice, Pastels o los My Bloody Valentine más accesibles. Aunque en este disco incluyen varias canciones de sus singles previos, algunas elevadas a los altares con merecimiento como "Everything With You" o "Come Saturday", las nuevas y emblemáticas dosis de euforia pop no se quedan atrás: "A Teenager In Love" y sobre todo "Young Adult Friction" son imperecederas maravillas de pop perfecto, atemporal como el amor a la música de tu juventud, capaces de alegrarte el día e incluso la semana como en los viejos buenos tiempos. 2008 ha muerto, viva 2009 y sus primeros virreyes todavía puros de corazón. x Fernando SoYoung